Sé que llego tarde. Tuve un par de contratiempos por el camino. Después de dos naufragios, trece curvas mal tomadas, siete fronteras infranqueables, varias postraciones por enfermedad y otros tantos retrasos en tascas polvorientas y bares donde desconocían cualquier idioma que no fuera el de la guerra, por fin estoy aquí. Me alegra ver que aun no ha zarpado nuestro barco. Pondré en órden mis cosas en el camarote y luego seguimos con esta agradable charla.
Comentarios
Bienvenido. Que veo que has estado saludando a los demás y a ti no te saluda nadie.
Por lo que leo en tu presentación me parece que se te deben dar bien las historias de aventuras. Si no me equivoco, a ver si pronto puedo encontrar alguna tuya por aquí.
Chaito
Saludos de Rocinante
Horni me parece bien. Suena simpático. Lo de las aventuras… me resulta menos trabajoso vivirlas que crearlas. Debería colgar algún cuento breve de los míos, es cierto. Pero creo que aún es pronto. Además todos mis manuscritos están revueltos en un desorden imponente dentro de una pequeña caja de pandora que me acompaña a todos lados desde la infancia, y estos días ando un poco perezoso como para ponerme a buscar en ese pozo sin fondo. Prometo alguno para cuando se me pase la modorra.
¡Saludos Gaude!
Es cierto que mis cansados pasos, después de tan largo viaje hasta llegar aquí, apenas si asemejaban al ruido de una oruga o al murmullo de las rosas. Tampoco es mentira que de camino me dejara alguna cuenta sin pagar. Espero gustoso nuestro próximo encuentro. Me alegro de conocerle.