Sumida en un estado de consciente inconsciencia,me mantengo espectadora de mi misma,observando cautelosamente todos y cada uno de mis sentimientos,todas y cada una de mis sensaciones,todas mis ilusiones,todos mis pensamientos.
Aprendo a onvivir conmigo y mis desvarios,dibujo una sonrisa e
n mis labios,alcanzando asi mi propio ocaso cada dia.
Me sumerjo en lo mas profundo de mis fracasos,tocando el fondo de mi agonia y desesperacion,resurgiendo cada mañana,comenzando una vez mas,repitiendo casi de modo imperceptible todos mis pasos,con la absoluta conviccion que llegara el dia en que vivire mi felicidad,el dia que "asesinare"la soledad.
Comentarios
Estas conversaciones con uno mismo y sobre uno mismo me gustan mucho. Espectadora de tí misma, Raquel, pero espectadora de dolor, se me antoja.