¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

LOS NÚMEROS TIENEN LA PALABRA


Cules son los nmeros primos

Uno a uno, como si se tratara de un examen eliminatorio, fueron apareciendo los invitados a la Asamblea Extraordinaria convocada para ese día. Ocuparon sus sitios, señalados con sus números personales, y aguardaron la señal de apertura de las deliberaciones.

El orden acompañaba al silencio en la sala; requisitos conocidos y respetados por considerarlos indispensables en estas convenciones.

El número 1, tomó la iniciativa. Durante los siete minutos permitidos, explicó el motivo de la reunión, y dejó abierto el debate.

Tanto el 23 como su sucesor el 15, explicaron sus posiciones, declarándose oponentes a la moción presentada por el número 1.

A continuación fueron varios los que expusieron sus posiciones; mientras que el 43 y su colega el 55, mostraron su firme asentimiento a la propuesta, el 21 conjuntamente con el 34, 23 y el 67, refutaron fehacientemente y con lujo de detalles, aquella moción expuesta.

Los ánimos estaban caldeados, era posible percibir en el aire del recinto el nerviosismo mezclado con el enfado de un bando, y la hilaridad de los adversarios.

La gran mayoría de los presentes, usufructuaron su derecho de expresión; era inminente un desenlace, que a entender de todos podría socavar los cimientos de la organización.

Desde el comienzo, el número 2 permaneció como abstraído de lo que allí ocurría. Con un casi inadvertido movimiento de la pequeña bandereta con su número, dio entendido que solicitaba ejercer el uso de la palabra.

La vieja rivalidad existente entre él y el número 1, ya pertenecía al conocimiento público.

Era factible escuchar la respiración de los asistentes al originarse un mutis completo, sus miradas convergieron en la pequeña figura del disertador, que siempre dejaba bien claro que lo que le faltaba en estatura le sobraba en carácter.

En forma pausada y a media voz, explicó detalladamente, como acostumbraba, todas las fallas del programa de reorganización que el falso adalid quería implantar, y que de ser aprobado y por ende llevarse a cabo, traería como consecuencia el caos final, que desembocaría en la desaparición de la sociedad que consiguieron establecer.

Estas breves y concisas palabras ocasionaron una explosión descomunal; todos los números, sin excepción, dejaron sus bancas, los gritos y amenazas recíprocas se podían escuchar desde la distancia. En forma imprevista se abrieron las puertas...la muchedumbre agolpada respiró el aire de libertad que tanto tiempo anhelaba, y aquello fue el comienzo del fin de una etapa.



|||||||||||||||||||||||





*Registrado: Safecreative N°1311219401847

*Imagen de la Web


Comentarios

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado junio 2023


    Muy bueno. Ingenio puro y duro, el tuyo betobrom.

    ¡Vaya con los numeritos!, ni que fueran políticos, que nunca se pone de acuerdo en nada, incluso ni los integrantes de un mismo partido. Como ocurre en España, que los dos partidos que formaron gobierno (todavía lo forman hasta las próximas elecciones del 23 de julio), ahora están de guerra.

    "Los números tienen la palabra" me recuerda en parte a un escrito que escribí y que inserté en este foro. Si me lo permites lo pongo a continuación. Es corto.


    La fiesta que nunca se celebrará

    Un atardecer, la Mala Voluntad dio una fiesta en su casa, e invitó al Rencor, al Odio, al Conflicto, a la Querella, al Pleito, al Insulto, al Celo, a la Guerra, a la Envidia, al Mal Deseo, a la Mala Leche, al Pernicioso Pensamiento, a la Perversa Intención, a la Hostilidad, a la Complicación, al Resentimiento, al Encono, a la Fobia, a la Manía, a la Maldad, al Problema, a la Injuria, al Agravio, a la Mentira y al Vituperio.

    Y todos esos invitados asistieron a la fiesta, en la que comieron y bebieron y lo pasaron de maravilla; y lo más importante y a la vez desconcertante es que la anfitriona (la Mala Voluntad) y todos los demás hablaban en el mismo lenguaje, cordial y hasta afectuoso.

    Cuando llegó la noche, la humanidad estaba alucinada por tanto amor y tanta paz. Todos los terráqueos hablaban amigablemente; pero, eso sí, sin entender qué era lo que estaba sucediendo, porque habían olvidado, súbitamente, “las apremiantes razones” por las que reñían, o peleaban, o se fastidiaban los unos a los otros.

    A la mañana siguiente, una vez terminada esa insólita e inédita fiesta, todo volvía a la dura realidad.



    Antonio Chávez López
    Sevilla mayo 2023

     
     
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia :) 
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia :) 

    Así es 

     :)

     


  • Muy bueno. Ingenio puro y duro, el tuyo betobrom.

    ¡Vaya con los numeritos!, ni que fueran políticos, que nunca se pone de acuerdo en nada, incluso ni los integrantes de un mismo partido. Como ocurre en España, que los dos partidos que formaron gobierno (todavía lo forman hasta las próximas elecciones del 23 de julio), ahora están de guerra.

    "Los números tienen la palabra" me recuerda en parte a un escrito que escribí y que inserté en este foro. Si me lo permites lo pongo a continuación. Es corto.


    La fiesta que nunca se celebrará

    Un atardecer, la Mala Voluntad dio una fiesta en su casa, e invitó al Rencor, al Odio, al Conflicto, a la Querella, al Pleito, al Insulto, al Celo, a la Guerra, a la Envidia, al Mal Deseo, a la Mala Leche, al Pernicioso Pensamiento, a la Perversa Intención, a la Hostilidad, a la Complicación, al Resentimiento, al Encono, a la Fobia, a la Manía, a la Maldad, al Problema, a la Injuria, al Agravio, a la Mentira y al Vituperio.

    Y todos esos invitados asistieron a la fiesta, en la que comieron y bebieron y lo pasaron de maravilla; y lo más importante y a la vez desconcertante es que la anfitriona (la Mala Voluntad) y todos los demás hablaban en el mismo lenguaje, cordial y hasta afectuoso.

    Cuando llegó la noche, la humanidad estaba alucinada por tanto amor y tanta paz. Todos los terráqueos hablaban amigablemente; pero, eso sí, sin entender qué era lo que estaba sucediendo, porque habían olvidado, súbitamente, “las apremiantes razones” por las que reñían, o peleaban, o se fastidiaban los unos a los otros.

    A la mañana siguiente, una vez terminada esa insólita e inédita fiesta, todo volvía a la dura realidad.



    Antonio Chávez López
    Sevilla mayo 2023

     
     
    Ante todo agradezco tu llegada, amigazo. Además diré que me encantó tu cuento, muy adecuado al tema.
    Gracias por regalarme tu presencia.
    Shalom javer
  • Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia :) 
    Gracias por llegarte, amigaza, comparto tu opinión.
    Van abrazotes...
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com