Comprensión
Cada vez menos nos entregamos a comprendernos
La compresión, junto con el Amor, son dos ejes básicos por los que el mundo gira. A través de ellos podemos alcanzar la amistad o, en su defecto, una buena relación. Pero no. Obstinadamente nos inclinamos por la incomprensión y el desamor. Y así nos va; sin apenas combustible en el espíritu para poder intentarlo de nuevo.
Con el transcurrir de los años hemos ido construyendo, quizá torpemente, o quizá, deliberadamente un muro como aquél, aquél que ya cayó. Pero este nuestro es impertérrito, cáustico, infranqueable e inaccesible para toda concordia.
Hace tiempo que no vamos de ley, que pasamos los unos de los otros, que no hablamos, sólo preguntamos y respondemos con monosílabos, y por eso caemos estrepitosamente en la incomprensión. Y por mor de la incomprensión nos maltratamos, física y moralmente, y hasta nos matamos. ¡Y qué importante sería que recapacitemos!
No hay que ser demasiado inteligente para saber que no hay nada mejor en la vida que la vida misma, pero, no sé porqué, no siempre la valoramos. Los palos que vamos recibiendo, en el transcurso del difícil caminar, nos van trastornando, hasta el extremo de odiarla, y eso es un craso error; y este raso error nos ocurre por no ubicar nuestros todos avatares en su lugar adecuado. Arrestos (ovarios y testículos) en la sabiduría para llevar a cabo lo que se debe hacer en cada momento, no está a tiro del incomprensivo, ni tampoco lo está el Amor, y debemos aprender que sólo amando y amándonos los unos a los otros es cómo únicamente podríamos disfrutar de una convivencia dichosa, en usufructo común.
Somos indolentes, y esa indolencia se ha vuelto tan compulsiva que es la que evita darnos paso a una gimnasia espiritual. Y, claro, después sucede lo que sucede, que olímpicamente le endosamos el marrón al azar, que éste carámbano es, y un hielo de esas características es letal para la humanidad.
Pero si buena parte... no, si la humanidad entera actuase con comprensión y Amor, cabría esperar una especie de bálsamo divino revolucionario.
Consecuentemente, el mundo tendería a más comprensivo, más amoroso, más humano, más humanitario. ¡Imaginemos lo maravilloso que sería para toda la humanidad un mundo sin maldades, sin enemistades, pero con mucha comprensión y con mucho Amor!

Antonio Chávez López
Sevilla junio 2023

Comentarios
Con tu permiso, añadiría a la comprensión y el amor (ya nombradas) la tolerancia y el respeto.
Saludos, y buen domingo.
Gracias, guapa, daba por sentado que dentro de la COMPRENSIÓN (así, en mayúsculas) están incluidos la tolerancia y el respeto, pero buen apunte el tuyo.
Buen domingo también para ti, que recién comienza en tu país, pero en el mío (España) ya está feneciendo.