¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

[LISTA] EL PINAR DE LOS GUISOS-1


Sucedió en aquel cerro regado de pinos, donde los caminos discurren en paralelo dirección a la barrosa, narraba mi sabio abuelo, con un vaso de vino fino en la mano. Fue cuando las casas de campo afloraban, una a una, diseminadas a los lados de los senderos de tierra. En una casa muy cuidada vivía Doña Carmen desde hacía unos años con su familia. La señora era de Chiclana de toda la vida, morena, guapetona con las mejillas sonrojadas y una enorme sonrisa siempre en la cara. Si bien era muy apreciada por todos los vecinos debido a su bondad y simpatía, contaba con toda su admiración debido a sus dotes culinarias. A Doña Carmen se le daba tan bien la cocina por herencia familiar. Tanto su madre como su abuela habían sido las cocineras de la venta que en la entrada norte de Chiclana, que mantuvo a la familia durante generaciones. La venta, en la esquina de un cruce de cuatro caminos era oscura y humilde, pero no había quien fuera o viniera de la Isla y no se parara a degustar al menos una tapa con un vinito. Las recetas típicas de nuestra tierra habían ido pasando de madres a hijas y en el caso de la familia de Carmen, se habían ido a la vez perfeccionando. Ella, desde pequeña, anduvo entre fogones y cacerolas ayudando a su madre. Aprendió los secretos de aquellas recetas y continuó afinándolas. Cuando murió su padre la venta tuvo que cerrar porque eran tiempos peligrosos y estaba muy a las afueras  de la ciudad para que una mujer defendiera con sus hijas la propiedad. “Cuando la niña se eche novio abriremos de nuevo“ decía su madre. Pero cuando Carmen empezó a salir con Manuel, ambos tomaron un rumbo distinto, este acababa de heredar unas buenas tierras fértiles en las cercanías del pinar que va hacia la Barrosa. Allí edificaron su modesta casita y Manuel logró que su mujer no tuviese que trabajar fuera de casa, administrando así la producción de los terrenos de manera muy concienzuda.

Los vecinos y trabajadores de la zona aprovechaban cualquier excusa para pasar frente a la casa de Carmen y Manolo poco antes de la hora de comer, para así poder oler sus manjares en proceso. Sobre todo eran muy celebrados sus cocidos típicos chiclaneros, como los garbanzos con acelgas, berza chiclanera, cocido de calabaza, potaje de tagarninas y garbanzos con bacalao. Era frecuente oír en la venta los comentarios de los olores que emanaban de la codiciada cocina y todos envidiaban a Manuel, su afortunado marido que extrañamente era un enjuto jornalero de los campos chiclaneros. Muchas bromas se hicieron en la venta respecto a la gran sonrisa de Carmen y lo flaco que estaba Manuel. Aunque nunca se pudo constatar la relación entre ambas cosas, ya que las casas estaban demasiado alejadas unas de otras como para escuchar chismes.

Fue aquella repentina primavera de hace muchos años cuando, unas casas más abajo de la de Doña Carmen, se instaló una familia Gallega. La señora se llamaba Anduriña, que en gallego significa golondrina. Aquella mujer no era muy “salá” pero al poco tiempo de establecerse empezó a hacerse conocida por el mismo motivo que Doña Carmen. Sus cocidos eran distintos a los de la zona, aunque igualmente apetitosos.

No hay constatado nada sobre la competencia que apareció en aquel camino del pinar pero en las ventas cercanas, hoy el Florín y Zacarías, no se hablaba de otra cosa. No faltaban los defensores de los tradicionales guisos de Doña Carmen, aunque cada vez aparecían más curiosos admiradores de los nuevos y desconocidos efluvios que salían de la casa de los gallegos.

Fue en la fiesta del barrio donde se produjo el inevitable enfrentamiento. Varios vecinos iban a hacer diversos platos para la celebración de la virgen del Carmen. Todos celebraron que tanto Doña Carmen como Doña Anduriña se habían inscrito en el concurso de cocina. Una multitud se congregó ese año en la parcela junto a la venta Zacarías. En el centro de la parcela, amarradas a un gran poste unas cuerdas rojas y blancas  fueron tensadas hasta el perímetro de la misma formando como una carpa traslúcida. De las cuerdas colgaban banderolas de colores que junto a el buen día y la música crearon un ambiente festivo muy agradable. Junto al poste se preparó un tablado de madera con una imagen de la virgen detrás. Allí el párroco tras la siempre tediosa homilía, en favor de la Virgen del Carmen, presentó el concurso de cocina. La organización había dispuesto un lugar para cada concursante. La gran sorpresa fue que cuando los gallegos llegaron a su lugar el que se puso a cocinar era el orondo gallego. El hombre se llamaba Xabier, que significa “casa nueva”, curiosamente. Era alto, fuerte, con barbas, ojos espabilados y nariz roja. Las mañas que mostraba, sin ser instruido en la cocina oficialmente, hacían ver las horas que el hombre había dedicado a esa tarea. Más tarde nos contó entre copas que había sido cocinero en una venta de carretera al sur de Orense durante veinte años. Xabier cogió el perol con gran destreza y empezó a repartir exóticos ingredientes que llevaba divididos en pequeños cuencos sobre una cama de lomo de cerdo troceado en aceite. Sin parar añadía sal, pimienta, pimentón, orégano, ajos bien troceados y finalmente sacó una botellita con un líquido verde, espeso y con trocitos de hiervas. En un artístico gesto lo vertió encima del resto de los ingredientes. La mezcla comenzó  a chisporrotear emitiendo olores que hipnotizaron a muchos de los congregados. En un par de minutos su guiso olía a gloria bendita y a las dos de la tarde comenzaron a provocar rugidos  en los estómagos que estaban rodeándole.

Doña Carmen, igualmente diestra lentamente vertió sobre el perol una bolsa de garbanzos chiclaneros que regó con tomate triturado y una hoja de laurel. Luego agregó agua caliente hasta cubrirlo todo y comenzó a remover. Durante hora y media el guiso no produjo ningún olor, así que algunos se pusieron nerviosos, otros quedaron contrariados y comenzaron a dar por ganador a Xavier. De vez en cuando Manuel se acercaba a su mujer y le decía que echase ya el bacalao, que se le echaba el tiempo encima. Carmen confiada le respondía en voz baja “todavía no” y el hombre se alejaba nerviosamente. Hasta cinco veces tuvo que repetir lo mismo a Manuel, al párroco y a Joselito tres más, que se estaba pasando con el vino. No fue hasta última hora, al empezar a freír los trozos de bacalao rebozados en harina de trigo, cuando los defensores de la chiclanera comenzaron a respirar confiados. Luego, se puso a freír ajo cebolla y pimientos, troceados meticulosamente, en el aceite restante del bacalao. Justo en el límite de tiempo estipulado la mujer mezcló los garbanzos, el sofrito y el bacalao en la gran olla y eso fue lo más rico que decía mi abuelo Paco que olió y comió en todos los días de su vida.



Comentarios

  • Doña Carmen hizo su codiciado cocido de garbanzos con bacalao  y  Xabier, el gallego, una variante rápida de zorza gallega, que es un picadillo que se hace con la carne que se rellenan los chorizos. El jurado, compuesto por la cocinera de la actual venta Zacarías, el dueño de la antigua venta el Florín y el presidente de la asociación fue probando los platos con formalidad ejemplar. Finalmente tras una corta deliberación el presidente, de nombre Diego, que significa sabio y educado, subió al estrado de madera. La multitud calló rápidamente y se arremolinó en torno a él. En la primera fila se colocaron a los concursantes frente a Don Diego, que sin micrófono hizo gala de una profunda y potente voz.

    -Queridos vecinos y amigos. No voy a extenderme, tras probar todos los estupendos guisos que los concursantes han preparado, el jurado por unanimidad ha decidido declarar ganadora a Doña Carmen.

    Una gran alegría estalló en la multitud, con gritos y aplausos se celebró la decisión durante un largo rato en el que mucha gente se acercó a felicitar a la sonriente vencedora con abrazos, besos y palabras de admiración. Se la invitó a subir al estrado, donde el presidente le hizo entrega de un trofeo dorado en forma de cucharón. Carmen, tras levantarlo pidió silencio con un respetuoso gesto.

    -Estoy muy feliz. Quiero felicitar a todos los concursantes y especialmente a Xabier, que ha logrado ponerme nerviosa con su rapidez y buen hacer. También quiero agradecer a mi madre y a mi difunta abuela que me enseñaran desde pequeña todo lo que hoy se, de cocina y de la vida. A ellas les dedico este triunfo.

    Entre aplausos y lágrimas se aplaudieron sus palabras por unos segundos, hasta que Don diego, visiblemente emocionado dijo:

    -Ahora, todos a comer, a beber y a divertirse!

    La pequeña orquesta comenzó a tocar una alegre música y la gente se dispersó y comenzó a obedecer el mandato alegremente. Tanto se disfrutó que el vino regó las gargantas en demasía y el párroco, el padre Francisco, estuvo a punto de pegarle a Joselito la paliza de su vida. El pobre se emborrachó y comenzó a meterse con la cocina del norte. Declarando la superioridad de la cocina del sur, hecho que declaró incontestable, ante la algarabía de la mayoría de los asistentes. Hasta que el padre Francisco, de origen vasco y que ya se había tomado, además del vino de la homilía, una botella de fino palillo, tres moscateles y otros tantos sarmientos, le dio un mamporro que hizo caer al suelo al flacucho Joselito. Los vecinos le aguantaron para que la cosa no fuera a peor. Al final acabaron abrazados brindando borrachos y cantando la salve marinera en honor de la Virgen del Carmen.

    -“Saaaaalve, estrella de los mares, de los mares iris, de eterna ventura, saaaaalve, oh fénix de hermosura, madre del divino amor, de tu pueblo, a los pesares, tu clemencia de consuelo, fervorosoooo, llegue al cielo, y hasta ti, hasta a ti nuestro clamor”.

    Mi sabio abuelo apuraba el último trago de fino del vasito y siempre terminaba este relato diciendo:

    Y por eso porque a esa zona de Chiclana, muchos años después, se le sigue conociendo como el “Pinar de los guisos”.


    Esta es la salve que cantaban Francisco y Joselito:

    http://https//www.youtube.com/watch?v=KlvJ4l3bO1kPINAR DE LOS GUISOS


    FIN

  • Hola. El primer consejo que te daré es que no utilices la negrita para tus textos, ya aumenta el contraste del fondo blanco y eso dificulta la lectura. Además tendrías que revisar el enlace a Youtube, porque parece que está caído.

    Dicho esto, decir que disfruté mucho de la lectura. Fue tranquila, satisfactoria y bien narrada. Me gusta lo detallado que eres con los ingredientes de las comidas, ya que le añade realismo al relato. También me encantó el aire pueblerino que le añadió mucha familiaridad a la festividad.

    Al ir leyendo sentí cierta competitividad entre Doña Carmen y Xavier, pero en cuanto se declaró a la ganadora, noté que esa hostilidad desapareció como si nunca hubiera existido. Podrías aprovechar este punto para establecer cierta rivalidad que podría darle emoción al relato.

    El resto sería darle otra lectura comprobando que cada oración se pueda leer con fluidez. Reemplazar algunos puntos por unas comas podría ayudarte a reducir algunas pausas abruptas. También puedes corregir este extracto en donde me parece que sobra un "que":

    "las cocineras de la venta que en la entrada norte de Chiclana, que mantuvo".

    ¡Muy entretenido, continúa así!
  • editado julio 2021
    Gracias por tus comentarios, creo que llevas razón en todo. Este texto lo escribí hace un tiempo y parece como que las frases no fluyen cómodamente. Creo que se debe a la puntuación, la elección de las estructuras gramaticales y el formato, que al copiarlo del procesador se "desparrama" en la pantalla.

    Ayer, afectado con los efectos de la vacuna, di una leída rápida y noté cosas mejorables pero ya me había comprometido a subirlo.

    Respecto al enlace, en este foro no funcionan. Así que voy a borrarlo.

    Muchas gracias y un saludo.
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Buen relato, paisano Fran. Justo es el idóneo para leer en ayunas a las dos de la tarde de un día cualquiera, sin tener todavía preparado el almuerzo, que el lector, más que leer, estará oyendo los rugidos de su estómago. Me ha gustado que aparezca en escena el ya ínclito padre Francisco, que, como suele hacer, da su toque peculiar. La definiciones que haces de los nombres de las personas son realmente curiosas. ¿Es quizá esta historia un hecho real? Esas ventas de carretera que citas me son familiares, aunque con nombres diferentes. 

    Coincido con AdrianHK en que estaría mejor el texto si no empleases negrillas.

    Bien expresado, con matices variopintos.

    Un abrazo

     :)

     
  • Gracias amigo, este relato forma parte de una serie que titulé "Historias salvajes de Chiclana", en algún momento decidí buscar los nombres con los significados apropiados para el personaje. En estos relatos se fraguó poco a poco el personaje del padre Francisco.
    La historia es completamente inventada a partir del nombre popular de esta zona y las ventas son las que realmente existen aqui.
    Las negritas fueron una mala elección que tomó el corta y pega por su cuenta y yo no estuve fino para evitar.

    Me gustan las criticas como modo de aprender, no seáis condescendientes.

    Gracias y un saludo, colegas.
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Me gustan las criticas como modo de aprender, no seáis condescendientes.

    Pues nada, señor Acuarelista, es usted un pésimo escritor, que cuenta historias o relatos o yo que sé sin ningún sentido, "apenda a hablá y después hable"    :smile:  :smiley:  :D




  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Por cierto, según veo, al padre Francisco le has dado vacaciones.

     :)

     
  • Si no me equivoco, es el primer relato que publicas para LA LISTA, así que nada, te felicito porque ha sido un escrito ameno de leer, con un aire "natural", familiero y hogareño que suelen desprender estas historias. Estuve buscando y resulta que existe un lugar llamado el Pinar de los Guisos, ubicado en la bahía de Cadiz, España. Así que sospecho que se trata de una leyenda popular, que luego ha dado nombre al sitio, o algo por el estilo.

    Más allá de que el relato está bien escrito, he visto algunos detalles que dificultan un poco la lectura. Por ejemplo, la falta de comas:

    "Doña Carmen, igualmente diestra(coma) lentamente vertió sobre el perol una bolsa de garbanzos chiclaneros que regó con tomate triturado y una hoja de laurel"

    "Carmen, tras levantarlo(coma) pidió silencio con un respetuoso gesto."

    U oraciones que por ahí podrían haber sido estructuradas de otra manera:

    "Doña Carmen hizo su codiciado cocido de garbanzos con bacalao  y  Xabier, el gallego, una variante rápida de zorza gallega, que es un picadillo que se hace con la carne que se rellenan los chorizos."

    Por otro lado, considero que aclaraciones como estas parecer sobrar un poco:

    "La señora se llamaba Anduriña, que en gallego significa golondrina"

    Es decir, no agregan demasiada información sobre el personaje y tampoco cumplen ninguna función. Yo las quitaría. Lo mismo cuando aclaras de donde proviene el personaje, no es que sea un dato relevante para la historia. Si su lugar de origen influyese en la forma de expresarse o en la manera de actuar del personaje, podría resultar interesante, pero aquí no pasa. Es simplemente un dato aleatorio, o eso siento yo.

    Por último, y esto ya es más una duda personal, veo que aquí le das otro significado a la palabra "venta". Al principio pensé que se trataba de las ventas de los platos que hacía Doña Carmen, pero luego comprendí que no era de eso, más que nada cuando leí esta oración: "No hay constatado nada sobre la competencia que apareció en aquel camino del pinar pero en las ventas cercanas, hoy el Florín y Zacarías, no se hablaba de otra cosa". Supongo que España esa palabra tiene otro significado que yo no conozco.

    Por lo demás, ¡buen trabajo!
  • Muchas gracias por la crítica tan detallada y sobre todo por decir que ha sido entretenida la lectura, es mi objetivo primordial. Sobre las comas y construcciones, tomo nota, creo que es donde mas tengo que mejorar.
    La idea de decir el significado de los nombres es aportar algo sobre el personaje. Golondrina "voló" del norte al sur, pero a donde también había costa y Javier, se fue a una "casa nueva" con ella. No obstante veo que esto rechina un poco y creo que empezaré a dejarlo de usar.
    Las ventas, en Andalucía son algo propio de nuestra cultura. Son bares que normalmente en las afueras, funcionan de un modo familiar y a donde se come con la agricultura, la pesca o la caza de la propia zona. Las recetas suelen ser las típicas y normalmente copiosas y bastante saciantes. El ambiente rural, familiar y cercano es lo que mas me gusta de ellas. Puedes pasar un rato allí comiendo y charlando sin que conocieras a nadie antes de entrar. 

    El pinar de los guisos, como otros nombres de las zonas de mi ciudad son muy curiosos. Decidí enlazar unos relatos con ese hilo conductor, también tenemos, el pinar de los franceses, la loma del puerco, pelagatos, pago del humo, marquesado...

    Gracias!
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    De "pelagatos" hay un montón en nuestro país; sobre todo en la política, y de "puercos", ni te cuento.

     :)

     
  • editado julio 2021
    Buenas tardes desde Colombia.

    Antes que nada, debí suponer, por el título del cuento, que se trataba de algo relacionado con la comida, la cual de tantas recetas, me empezó a dar hambre. 

    También está el hecho de que hay un mimo en el relato, que da a entender que, o es algo que has vivido en alguna vez en la vida, o se trata de algo que hace parte de la cultura popular y rural de Andalucía.

    Por otro lado, recomendaría hacer los párrafos más cortos, máximo de quince a veinte renglones. A mi me costó leerlo, ya que mi vista es pésima y con frecuencia me perdía en el muro de texto (tampoco ayudaba el que el texto estuviese en negrita), además de que en algunas ocasiones, sentí que los párrafos podría quedar mejor si no fuesen tan extensos.

    Otra cosa a tener en cuenta, es que a la hora de hacer exclamaciones como "eeeesta", la recomendación es usar solo tres letras, así: "eeesta". De este modo, estéticamente, se ve mucho mejor. 

    Por ahí vi que escribiste Don diego en minúscula. Un pequeño error ortográfico que podría bajar un poco la calidad del escrito.
  • GadesGades Garcilaso de la Vega XVI
    Hola @Acuarelista.
    Es el tuyo un relato familiar, agradable de leer, ágil. No he encontrado grandes errores que me entorpecieran la lectura, y los que vi ya te los han comentado.
    En cuanto a lo de incluir el significado de los nombres, yo también lo encontré un poco fuera de lugar, pero quizá no se trata de optar por no ponerlo sino por hacerlo de tal manera que tenga más peso o importancia en el relato.
    A mí también me dio hambre, pero hubiera elegido como ganador al gallego, aunque solo sea porque parece que ella es experta en garbanzos, garbanzos, garbanzos y... ¡ah sí! ¡más garbanzos!
    Quizá podrías añadir más intensidad o interés al relato. Me quedo con la sensación de que le falta algo. Ya sabemos cómo reacciona la ganadora, pero ¿cómo se toma el gallego la derrota? Ya que le has dado protagonismo, no le hagas desaparecer tan rápido.

    Besos mil.
    Ana
  • editado octubre 2021
    Hola, compañeros. Gracias por vuestros comentarios, me anoto esas mejoras para la próxima. No he vivido nada parecido que yo asocie a la historia, aunque en parte siempre tiro de mis vivencias al imaginarlas. Ese aire familiar en mis escritos es una tónica que suele repetirse sin que yo me lo proponga pero soy consciente de ello y me gusta.

    Gracias y un saludo.


Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com