Quisiera que me nombraran algunas novelas que entren, más o menos, en el mismo género y ánimo de El lobo estepario de Herman Hesse.
Gracias.
hablas de un novela iniciatica y ademas un clasico,es muy dificil compararla,pero "pan" de knut hamsun se asemeja aunque menos mistica.y una novela clasica,iniciatica y mistica es "moby dick" pero mas densa.
No es una novela, es un relato, pero 'Bartleby, el escribiente', de Herman Melville, es muy similar en el misterio y aura del personaje principal. Y su mítica frase: 'I would prefer not to' es simplemente genial.
he visto en varios post que comparan el lobo estepario con el extranjero.
a mi modo de ver son diametralmente opuestas,pues hesse era un escritor cristiano,creyente con influencias budistas.su novela tiene un final esperanzador y surrealista por supuesto el creia en la vida despues de la muerte.el extranjero es pesimista y realista y camus era ateo existencialista,es mas,el y su amigo sartre no creian en la felicidad.
Mersault tenía unas increíbles ganas de vivir justo antes de su ejecución aunque no creyese en la vida de ultratumba,( lo de que no creían en la felicidad me suena a cinismo militante), Hesse era un neurótico depresivo, no sólo se refleja esta desviación en "el lobo estepario", léase también "Demián" (magnífica novela por otra parte).
Las dos novelas tienen una clara conexión: personajes individualistas e inadaptados que luchan contracorriente, contra "los otros" (el extranjero) o contra "uno mismo" (el lobo estepario), seres incompletos e incomprendidos que "existen" en un mundo hostil que no les pertenece.
Mersault tenía unas increíbles ganas de vivir justo antes de su ejecución aunque no creyese en la vida de ultratumba,( lo de que no creían en la felicidad me suena a cinismo militante), Hesse era un neurótico depresivo, no sólo se refleja esta desviación en "el lobo estepario", léase también "Demián" (magnífica novela por otra parte).
Las dos novelas tienen una clara conexión: personajes individualistas e inadaptados que luchan contracorriente, contra "los otros" (el extranjero) o contra "uno mismo" (el lobo estepario), seres incompletos e incomprendidos que "existen" en un mundo hostil que no les pertenece.
seres incomprendidos que existen en un mundo hostil vale para el 85% de novelas.la sensacion que dejan estas 2 novelas al terminar y el mensaje son completamente diferentes
seres incomprendidos que existen en un mundo hostil vale para el 85% de novelas.la sensacion que dejan estas 2 novelas al terminar y el mensaje son completamente diferentes
correcto. interpretar el lobo estepario de manera negativa o pesimista/existencialista es un lugar común erróneo.. es "una desgraciada novela de esperanza"...
seres incomprendidos que existen en un mundo hostil vale para el 85% de novelas.la sensación que dejan estas 2 novelas al terminar y el mensaje son completamente diferentes
Creo que en el 0,001% de las novelas existen personajes tan extremos como Harry y Mersault; a mí, ateo y escéptico, ninguna de las dos novelas me dejó una buena sensación, y en cualquier caso Mersault nunca coquetea con el suicidio porque no está enfermo, está incurablemente sano, y en el lobo estepario la locura y la desesperanza se dan la mano para crear una atmósfera enfermiza, horrible.
Estoy de acuerdo, aunque por otra parte creo que la comparación de ambas novelas es válida. Me explico: las dos novelas, aunque en años diferentes, se conciben durante tiempos difíciles, como consecuencia de conflagraciones mundiales. El lobo estepario en tiempos de posguerra (1920) y El extranjero en plena Segunda Guerra Mundial (1942). Las obras son testimonio de esa desesperanza, esa decepción de la humanidad. Diría que ambos personajes, tanto Harry Haller como Mersault, son como la resaca después del climax bélico —ambos chocaron con lo inconcebible y ahora ya nada tiene sentido. Al final, por supuesto, ambos discrepan: el primero alcanza a redimirse, mientras que el segundo cede ante esas circunstancias de la vida sobre las que no tenemos control.
Creo que estas dos novelas muestran claramente las dos posturas que tiene el ser humano para encarar el sin-sentido, la angustia, la muerte, la propia ausencia: unos siguen jugando y otros simplemente tiran la toalla y abandonan el juego.
Saludos.
Nadie cede, nadie tira la toalla, por favor relea las últimas páginas de el extranjero y verá que Mersault ama la vida, siento no tenerlo a mano para hacer alguna cita.
Un saludo
correcto. interpretar el lobo estepario de manera negativa o pesimista/existencialista es un lugar común erróneo.. es "una desgraciada novela de esperanza"...
Esa era la idea del autor pero aun siendo consciente de esto, puede que mi lectura sea otra, puede que yo ya no tenga esperanza y no tenga el colchón de la religión, ¿recomendaría usted esta novela a algún familiar o amigo que se encontrase de baja por depresión?
Un saludo
Bueno, eso depende de lo que entendamos por "amor a la vida", pues desde cierto punto de vista hasta los suicidas aman la vida —como diría Schopenhauer. El caso es que no he mencionado para nada el amor a la vida. Hablo de otra cosa. Hablo de ceder, de abandonar. ¿Qué? El Deseo que alimenta la vida. Desde mi lectura, Mersault se abandona a las circunstancias; no se defiende, no hace nada por salvarse del patíbulo. No hay deseo, es como un muerto en vida. Él mismo lo dice en las últimas páginas:
«Ni siquiera tenía la certeza de estar vivo porque vivía como un muerto.»
Yo diría que Mersault comete algo así como un suicidio simbólico. No es ninguna casualidad que en el Mito de Sísifo, Camus haya tratado el tema del suicidio como el único problema escencial de la filosofía.
*
Por cierto, sólo como aclaración a algunos comentarios pasados: Camus no era existencialista; a pesar de que sí hacía filosofía, nunca se consideró parte de ninguna corriente filosófica.
Saludos.
camus y sartre no se consideraban nada, intentaban vivir su yo fuera de la sociedad establecida(esto es EXISTENCIALISMO a groso modo) sartre incluso renuncio al nobel.los humanos le ponemos nombre a todo,su vida y sobre todo su obra fueron lo que se ha "bautizado" existencialistas
Esa era la idea del autor pero aun siendo consciente de esto, puede que mi lectura sea otra, puede que yo ya no tenga esperanza y no tenga el colchón de la religión, ¿recomendaría usted esta novela a algún familiar o amigo que se encontrase de baja por depresión?
Un saludo
Lo has dicho, depende de la lectura de la persona. Yo lo leí en un momento bastante maldito de mi vida, me sentía aislado, abstraído, existir perdió su sentido (si es que tuvo uno), pero me gustaba Hesse, así que lo leí. No es que no me sintiera así después de leerlo, sino que me brindó la suficiente confianza y esperanza para superarlo, creo que es ese tipo de libro, como dije anteriormente, es una esperanza desgraciada, maldita, pero es esperanza.
Creo que en el 0,001% de las novelas existen personajes tan extremos como Harry y Mersault; a mí, ateo y escéptico, ninguna de las dos novelas me dejó una buena sensación, y en cualquier caso Mersault nunca coquetea con el suicidio porque no está enfermo, está incurablemente sano, y en el lobo estepario la locura y la desesperanza se dan la mano para crear una atmósfera enfermiza, horrible.
dandome la razon estas con lo ultimo que has dicho aunque yo lo interprete diferente.los calsicos tienen infinitas interpretaciones,estan para comentarlos.
"Me animé un poco. Dije que hacía meses que miraba estas murallas. No existía en el mundo
nada ni nadie que conociera mejor. Quizá, hace mucho tiempo, había buscado allí un rostro. Pero
ese rostro tenía el color del sol y la llama del deseo: era el de María."
Creo que Meursault es bastante coherente, quizás en el último párrafo pierde la chaveta, algo perfectamente disculpable en alguien que sabe que va a morir con inmediatez.
Sólo "algo" "parecidas son algunas novelas de J.M Coetzee, sobre todo "vida y obra de Michael..." o "Desgracia". No tan deterministas y con algunos destellos de humor.
Hay un libro que leí hace poco que es bastante parecido aunque ni la mitad de bueno.El libro se llama La cura de Schopenhauer.
A sus sesenta y cinco años, Julius Hertzfeld, un destacado psicoterapeuta de San Francisco, recibe la noticia de que padece una enfermedad terminal. Tras asumir el duro e inesperado golpe, Julius repasa su vida y su trabajo y se pregunta hasta qué punto sus pacientes se han benefi ciado de su ayuda. Rebuscando entre sus historiales rescata el del solitario y arrogante Philip Slate, un atractivo investigador químico a quien veinte años atrás trató de una adicción sexual. Fue uno de sus más claros fracasos, un largo y penoso esfuerzo por parte de médico y paciente. Picado por la curiosidad, Julius decide retomar el contacto con él y, para su sorpresa, lo encuentra convertido en terapeuta. O, mejor dicho, en consejero filosófico, salvado de su adicción gracias al pensamiento de Schopenhauer.
En efecto, Philip aboga por la cura de los dolores del alma mediante el aislamiento: alejarse de los demás evita crear vínculos que nunca conllevan nada más que dolor. Y lo que es peor, su antiguo paciente no parece haber cambiado en absoluto. ¿Cómo puede alguien desdeñoso, rígido e incapaz de mostrar empatía alguna convertirse en terapeuta? Así pues, cuando Philip ofrece instruir a Julius en la doctrina del famoso misántropo a cambio de unas horas de práctica que necesita para obtener su licencia, éste decide invitar a Philip a participar en su grupo de terapia.
La cura de Schopenhauer me lo han recomendado a mí hace poco, vale la pena?
En cuanto a El lobo estepario, una de mis novelas favoritas, y el "mensaje" de los libros, yo creo que precisamente gran parte de la magia de la Literatura consiste en que el el significado no sólo depende del autor, es un acto de interacción, por así decirlo, entre éste y el lector: siempre dependerá de quién coge el texto, en qué momento de su vida y en qué situación se "enfrenta" a él, y más cuando nos estamos refiriendo a libros tan complejos como éste o El extranjero.Me explico: no sólo depende de lo que el autor desea transmitir, sino también de lo que su lector desea o puede en el momento asimilar.Yo misma he leído El lobo estepario tres veces y cada una he encontrado detalles distintos o nuevos, nuevas, antiguas o mudadas percepciones.Pero la grandeza de la buena Literatura, la de verdad, es que es una de las expresiones más auténticas, profundas y maravillosas de la realidad humana.
Recomiendo dos novelas en tema: La Conciencia de Zeno de Italo Svevo y Amok de Stefan Zweig, ambas con elementos psicoanalíticos de dos grandes de la literatura del s. XX.
Comentarios
hablas de un novela iniciatica y ademas un clasico,es muy dificil compararla,pero "pan" de knut hamsun se asemeja aunque menos mistica.y una novela clasica,iniciatica y mistica es "moby dick" pero mas densa.
Me edito: vaya, ya te lo habían puesto anteriormente.
a mi modo de ver son diametralmente opuestas,pues hesse era un escritor cristiano,creyente con influencias budistas.su novela tiene un final esperanzador y surrealista por supuesto el creia en la vida despues de la muerte.el extranjero es pesimista y realista y camus era ateo existencialista,es mas,el y su amigo sartre no creian en la felicidad.
Las dos novelas tienen una clara conexión: personajes individualistas e inadaptados que luchan contracorriente, contra "los otros" (el extranjero) o contra "uno mismo" (el lobo estepario), seres incompletos e incomprendidos que "existen" en un mundo hostil que no les pertenece.
correcto. interpretar el lobo estepario de manera negativa o pesimista/existencialista es un lugar común erróneo.. es "una desgraciada novela de esperanza"...
Un saludo
Un saludo
camus y sartre no se consideraban nada, intentaban vivir su yo fuera de la sociedad establecida(esto es EXISTENCIALISMO a groso modo) sartre incluso renuncio al nobel.los humanos le ponemos nombre a todo,su vida y sobre todo su obra fueron lo que se ha "bautizado" existencialistas
Lo has dicho, depende de la lectura de la persona. Yo lo leí en un momento bastante maldito de mi vida, me sentía aislado, abstraído, existir perdió su sentido (si es que tuvo uno), pero me gustaba Hesse, así que lo leí. No es que no me sintiera así después de leerlo, sino que me brindó la suficiente confianza y esperanza para superarlo, creo que es ese tipo de libro, como dije anteriormente, es una esperanza desgraciada, maldita, pero es esperanza.
Chau!
nada ni nadie que conociera mejor. Quizá, hace mucho tiempo, había buscado allí un rostro. Pero
ese rostro tenía el color del sol y la llama del deseo: era el de María."
Creo que Meursault es bastante coherente, quizás en el último párrafo pierde la chaveta, algo perfectamente disculpable en alguien que sabe que va a morir con inmediatez.
Un saludo
perros parecidos a sus dueños...
hijos parecidos a sus padres...
¿es esto un spam de el canal utilísima?
A sus sesenta y cinco años, Julius Hertzfeld, un destacado psicoterapeuta de San Francisco, recibe la noticia de que padece una enfermedad terminal. Tras asumir el duro e inesperado golpe, Julius repasa su vida y su trabajo y se pregunta hasta qué punto sus pacientes se han benefi ciado de su ayuda. Rebuscando entre sus historiales rescata el del solitario y arrogante Philip Slate, un atractivo investigador químico a quien veinte años atrás trató de una adicción sexual. Fue uno de sus más claros fracasos, un largo y penoso esfuerzo por parte de médico y paciente. Picado por la curiosidad, Julius decide retomar el contacto con él y, para su sorpresa, lo encuentra convertido en terapeuta. O, mejor dicho, en consejero filosófico, salvado de su adicción gracias al pensamiento de Schopenhauer.
En efecto, Philip aboga por la cura de los dolores del alma mediante el aislamiento: alejarse de los demás evita crear vínculos que nunca conllevan nada más que dolor. Y lo que es peor, su antiguo paciente no parece haber cambiado en absoluto. ¿Cómo puede alguien desdeñoso, rígido e incapaz de mostrar empatía alguna convertirse en terapeuta? Así pues, cuando Philip ofrece instruir a Julius en la doctrina del famoso misántropo a cambio de unas horas de práctica que necesita para obtener su licencia, éste decide invitar a Philip a participar en su grupo de terapia.
En cuanto a El lobo estepario, una de mis novelas favoritas, y el "mensaje" de los libros, yo creo que precisamente gran parte de la magia de la Literatura consiste en que el el significado no sólo depende del autor, es un acto de interacción, por así decirlo, entre éste y el lector: siempre dependerá de quién coge el texto, en qué momento de su vida y en qué situación se "enfrenta" a él, y más cuando nos estamos refiriendo a libros tan complejos como éste o El extranjero.Me explico: no sólo depende de lo que el autor desea transmitir, sino también de lo que su lector desea o puede en el momento asimilar.Yo misma he leído El lobo estepario tres veces y cada una he encontrado detalles distintos o nuevos, nuevas, antiguas o mudadas percepciones.Pero la grandeza de la buena Literatura, la de verdad, es que es una de las expresiones más auténticas, profundas y maravillosas de la realidad humana.
Un relato que resume excelentemente a Henry Haller es El Avaro de Luis Loayza.
Hahaha, qué risa con la gente que cree que hay una manera correcta de interpretar la literatura.