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Fue en una calle de esas
Donde las luces no existían,
Una madre con su hijito,
Con temor la recorrían.
La madre estaba agotada,
El pequeño tenía frio,
Y el estómago vacío,
Y el dolor de una punzada.
Daba miedo ver la noche,
La madre apuraba al niño,
Y él a pesar del cariño,
La miraba con reproche.
Un reproche con dulzura,
Una queja de dolor,
Quizás extrañara el calor,
De la mañana segura.
Vagaban por la oscuridad que espanta
Hasta a las nocturnas lechuzas,
Hasta a los cuervos que crujen,
Hasta al grillo que canta.
Al doblar por una esquina
La madre vio algo pasar,
Susurró niño camina,
Y se sujetó el collar.
La única luz existente,
Que por ahí se veía,
Era la que se distinguía,
Con el brillo del pendiente.
Se sintió un ruido grueso,
Al instante unos pasos.
El niño cayó muy tieso
La madre lo tomó en sus brazos.
No tuvo tiempo de llorar
Pues el hombre la golpeó,
Siguió golpeándola y quitó,
De su cuello el collar.
Aun así, tan golpeada,
Tan frágil y con dolor,
Sintió todo ese ardor
Que le llegó al ser violada.
Como un lugar con cerrojos,
Como alguien que cayó,
Así cerró ella los ojos,
Cuando él la asesinó.
El hombre corrió de prisa,
Le dio a todo la espalda,
Se fue con una amplia sonrisa,
Y con el collar de esmeraldas.
La noche ahí absorta
Como si nada hubiera ocurrido
A ella que no le importa
El crimen que se ha cometido.
El cielo se está preguntando
Por esos que hacen informes
Los de azules uniformes
Que no los estaban cuidando.
La madre había vivido
Una parte de la vida
Pero el niño conoció la partida
Poco después de nacido.
Es un mundo muy revuelto
La justicia está perdida
Dos inocentes han muerto
Y el culpable está con vida.
Comentarios
Bien, Alfredo. Son unos versos sentidos. Vislunbro una reminiscencia cercana, máxime siendo escritos a los 15 años de edad. Por la foto de tu avatar, si es que eres tú, se ve que eres un chico joven. Escribir lo que sientas en cada momento te irá fortaleciendo tu intelecto. Si te gusta escribir no decaigas, que es un buen refugio para la juventud. Saludos.
Querido Dito, buenos días: Felicito su inspiración de 15 años, un adolescente pero ya prematuramente consciente de una triste realidad agravada con el tiempo y del ser humano la maldad... Me quedo con la última estrofa: Gracias por compartir.
Es un mundo muy revuelto
la justicia está perdida,
dos inocentes han muerto
y el culpable está con vida.
Un abrazo Poeta.