Es muy fácil juzgar sin preguntar, a simple vista, sin razonar.
Es muy fácil levantar el dedo y señalar, a tus espaldas, sin piedad.
Lo difícil es caminar a oscuras, a ciegas, sin saber lo que te rodea.
Dando lo mejor de ti, a sabiendas del riesgo que acarrea.
Sin intención oculta, de corazón y con la mente abierta.
Porque no importa el camino, si juntos llegamos a la meta.
Las críticas siempre nos hacen daño, a veces nos hundimos, otras las ignoramos.
Depende de la persona, si nos importa, o si la despreciamos.
Porque no hay alegrías sin decepciones, ni paz sin guerras.
Por eso seguiré mi camino, con paso firme, sin dudar ni un instante.
Segura de mi misma, sonriendo y mirando adelante.
No olvides que mis defectos no me definen.
En tal caso, sólo dejan al descubierto mis debilidades.
Comentarios
Acertado poema.
Un cordial saludo.
Si me juzgaran con razón, lo aceptaría, pero como bien dice, a tus espaldas y sin piedad... eso no hay persona que lo acepte, yo por lo menos no
Gracias por comentar Trovador. Un saludo para tí también