MARÍA JOSÉ
Tu nombre,
dos veces bendito,
en tus labios escondían un delito.
Contigo supe
que la mujer es
y el hombre está por hacer,
que el hombre
que era
solo se sabía envilecer,
y soñé que los dedos
de tus pequeños pies
eran como niños dormidos
a punto de nacer,
que sin ti, pensé,
mi vida
ha sido un eterno tropezar y caer.
Después de mucho tiempo he vuelto a escribir un poema. El otro día soñé con mi amiga María José. Amiga de mi adolescencia. Cuando yo tenía 15 años la conocí (ella tenía tres más) y para mí era toda una mujer. Ella me enseñó que las chicas no solo eran objetos sexuales, que tenía cosas en común con ella, que podíamos conversar de muchas cosas y además me descubrió mucha música y libros. Hasta entonces ya digo para mí las chicas eran algo muy desconocido y las temía. Ella me curó un poquito del machismo de mi generación y me abrió las puertas de mis futuras amistades femeninas.
Comentarios
Me has hecho pensar en la imagen que nos proyectan los nombre de las personas.-
Y el poema pienso que o lo has sacado del antiguo cajón, o te has creído un adolescente total escribiéndolo.-
Está precioso, sencillo y entrañable, como Mª José.
Un saludo.
A punto estuve de llamarlo Marijose que es como la llamábamos todos (y como se suele llamar a las Maria José ¿no?:D). A lo mejor es tontería pero todas las mariajosé y los josemaría que he conocido eran un encanto:rolleyes: Y a mí el nombre me dice mucho no por su historia sino por las personas que he conocido con él. Desde luego siempre que oigo María José me acuerdo de esta chica...a la que hace muchos años que no veo y que siempre hecho de menos.:rolleyes2:
Gracias. hacía mucho que no me cruzaba contigo!:D
tal cual, de nada, un saludo gigante y afectuoso.
Filocrates.
Muchas gracias, te mando otro abrazo afectuoso. Un placer.;)
y soñé que los dedos
de tus pequeños pies
eran como niños dormidos
a punto de nacer
saludos.