EL PRINCIPIO DEL FIN
" Dame tantas rosas como espinas me clavé ". Héroes del Silencio.
Me miras con ojos vidriosos esperando una respuesta. ¿Qué respuesta debo dar? Acabas de contarme, con voz lenta y arrastrada, que durante las últimas semanas te has visto con un hombre, que habéis follado y que solo ha sido eso: un asunto de sexo. Bien, eso explica lo rara que has estado últimamente, la distancia, tu ausencia, tus silencios, tus miradas.
Creí, Elena, que estabas cansada, agobiada con problemas del trabajo, recuperándote de aquel resfriado (que ahora ya sé quien te lo ha pegado) o aburrida temporalmente de nuestra rutina habitual. No, te lo estabas pasando de puta madre follando con otro y al volver a casa te sentías culpable.
Por lo visto ahora ya terminó todo ese asunto (yo no he tenido ni voz ni voto), ya no quieres follar más con otro. Me has pedido perdón con lágrimas en los ojos y te has dado cuenta de lo mucho que me quieres en realidad. Y yo ahora con cara de tonto. Decidiendo qué hacer. Y aunque sé cual sería el remedio más racional (sentarnos y hablarlo tranquilamente) me dejo arrastrar por el impulso. Cojo mi chaqueta y me largo. Me voy a dar un paseo. Y te digo cosas feas para que pienses que igual todo se ha terminado, que igual ya no regreso, que me has hecho demasiado daño. Pero es una reacción infantil, vengativa. Con tan solo salir por la puerta ya te he perdonado, ya te echo de menos...pero quiero que llores, que te duela, que te duela como a mi me está doliendo.
Salgo a la calle despistado, me detengo sobre mis pasos y tras un minuto decido ir a casa de Leire. Antes la llamo. Si, está en casa y me dice que puedo ir. Leire es esa canija simpática, feucha y cariñosa, que no ha podido disimular nunca lo mucho que le gusto (para deleite de mi orgullo de macho). Así que camino de su casa, donde tomaremos un café y lloraré sobre su hombro, ya estoy imaginando un polvazo de despechado matando dos pájaros de un tiro: vengándome de Elena y por fin sabiendo como sería follarme a Leire.
Y hacerte daño, Elena, es castigarme a mí mismo. Me doy cuenta de que es un retorcido círculo vicioso masoquista ¿Qué saco con esto?¿Qué habré demostrado?¿Qué habré conseguido? Supongo que un polvo con el morbo prohibido, darte, Elena, su merecido. Joderlo todo (joderte a ti y utilizar despreciablemente a Leire).
Y cuando llego al portal de Leire, mientras veo la luz de su ventana encendida (y la imagino preparando el café) me llega al móvil el mensaje tuyo. Me preguntas como estoy, me pides de nuevo perdón y me dices que qué puedes hacer. Me quedo mirando el mensaje, te imagino sola en casa y a oscuras, limpiándote las lágrimas con el dorso de la mano...y la ternura me invade. Doy media vuelta, regreso sobre mis pasos. Entro en casa, cruzo la puerta y te abrazo llenándote de besos. Seco tus lágrimas con mis labios. Pido perdón por abandonarte y nos vamos desnudando camino de la cama: abrazados, torpes, sin poder dejar de mordernos los labios...y cuando todo ha acabado, cuando felices y exhaustos nos regalamos arrumacos, no puedo evitar pensar (y temer) sino será esto el principio del fin...
Comentarios
Porque yo siempre he dicho que sí que me gustaría enterarme,
para devolverla y darle un gusto al cuerpo y al alma, sin cargo de
conceciencia, pero luego, es verdad que lo cuenta, te llora, te pide
Mil perdones, te hace la pelota lo que no esta escrito, te colma a besos
y abrazos , te quieren mas que a su vida, todo se lo das nuevamente,
con amargura, pero todo se lo das, ...otra vez
Y a los cuatro días igual, ni abrazos ni besos,
Solo me digo: !!que te he hecho yo para que me cuentes esto!!!
con mi minimóvil se escribe fatal
El personaje masculino de tu novela me parece demasiado bueno para ser real, ni siquiera le dura el dolor un día...lo que duele duele, y cuesta recuperarse, y cuesta perdonar.
Bueno, de paso te cuento, les cuento, que durante, supongo una semanita o diez dias, a lo mejor, si trabajo mucho, con suerte menos tiempo, entraré poco por aquí, tengo que hacer unos arreglitos a la novela para presentarla al concurso, y no quiero distraerme, que me distraeis mucho. Me perderé muchas lecturas, seguro.
Un abrazo a tí especialmente Carlos, por ser tan buen compañero, y por las palabras tan bonitas y generosas que nos dedicas a todos.
Ta lué.:rolleyes2:
Suina, esperamos que sea corta tu partida, pues nos quedamos más solos que la una:)
Yo no creo que el prota del relato sea un buenazo, simplemente que quiere de verdad a la chica y por eso lo lógico es que la perdone. Si de verdad quieres a alguien no puedes odiarlo. Y cuando lo odias en realidad te estás haciendo daño a ti mismo. Es lo que pienso sobre el asunto.:rolleyes:
En cuanto a lo de enterarse...pues vivir en la ignorancia es lo mejor, claro, porque así se es feliz pero a mí me gusta ante todo la sinceridad extrema en una relación aunque ya sé que eso es muy difícil y complicado. Es ganas de complicarse la vida pero prefiero vivir algo real a algo ficticio. Ya que vives un amor que al menos sea verdadero ¿no?:rolleyes:
...sólo espero que él tampoco lo sea, jajajajjajaj
Seguro que escribes una novela maravillosa, Suina, me gustaría leerla en libro de papel, que es lo mío, ya nos contarás,
Estoy contigo. Es mejor regalar(se) un perdón que llenarse de bilis para nada. O se quiere, o no se quiere. Toca aguantar una infidelidad? Pues toca joderse, qué se le va a hacer... Yo tiendo a pensar que si ella lo hace alguna razón tendrá. Cuando se quiere, no pueden hacerse determinadas cosas porque sí. Somos complejos, contradictorios, incoherentes, etc, etc. Si no se quiere ya la historia no tiene nada que ver con lo que hablamos.
Y ahora se me ocurre lo fácil que es largar por esta boca y lo jodido que es asumir las cosas en la práctica. Cómo duele, carajo...
Estoy bastante de acuerdo contigo. Por mi experiencia la infidelidad se debió a dos factores unidos: ella ya no estaba enamorada y además conoció a un chico que le interesó en lo físico. Supongo que cada uno cuando estamos en crisis personales hacemos cosas que normalmente no hacemos en estado de felicidad. Se hacen muchas tonterías por aburrimiento o desesperación.:D Gracias por tu comentario.;)