Nada
En medio del jolgorio ambiental,
donde uno se evade del peso
que conlleva ser enteramente humano,
y pasa a ser individuo sin nombre
de una anónima tribu…
la encontré, tomándose un gintonic,
como fuera del mundo circundante.
—¿Qué hay en tu corazón
-le musité al oído-
—Nada
–respondió ruborizándose.
Y en aquella rosada calidez de sus mejillas,
supe de esas cosas íntimas
que encierra el alma, esperando
que algún día las descubra
un intrépido explorador de sentimientos.
Sentí el abismo de los años,
y una tierna oleada de sangre
abría en mí una herida de nostalgia.
Septiembre, 2014
Comentarios
Me gusta la primera estrofa por la ambientación que sugieres y las reflexiones que haces sobre la necesidad de evasión, a veces frustrada por los recuerdos.
Me encanta la expresión "explorador de sentimientos"; de esos que se ocultan a la mirada de los otros y que solo, a veces, se insinuan en el sonrojo.
Destaco el final, por su emotividad y lirismo:
"Sentí el abismo de los años,
y una tierna oleada de sangre
abría en mí una herida de nostalgia".
Encuentros que llegan demasiado tarde.
Saludos.
Gracias, amigo.
Un afectuoso saludo.
Me gusta la estructura del poema y la mezcla de elementos propios de la narrativa. En esa parte, el poeta nos habla desde fuera; solo lo que ve. Y en la segunda parte son sus sentimientos los que afloran, bañando de intimismo el poema , descubriendo "la herida" que se abre en ese encuentro.
Realista en la primera estrofa y emotivo en las otras.
Encantado de encontrarme con tus poemas, Sinrima.
Un afectuoso saludo.
Lo mismo digo.Encontrarme tu comentario, siempre tan cuidado y expresivo, me alegra mucho.He dicho varias veces que los poemas necesitan la hospitalidad del lector, y en ti la siento. Gracias por tu amistosa acogida.
Un afectuoso saludo.
Me ha gustado la forma tan sutil con la que has introducido un pequeño, pero íntimo dialogo, en el que se muestra lo más profundo de una pregunta dirigida a uno mismo, desde la visión casi transparente de una mezcla alcohólica de indudable belleza --hasta el hielo se muestra desnudo--.
Vuelves a sorprenderme con una visión retrospectiva y llena de recuerdos, a la que no voy a sucumbir.
Un saludo.
Me iba ya, pero, como dice Amparo, "esto se está poniendo bueno" y eso que se trata de NADA.
Vuelves con tu original lenguaje. Supongo que "la mezcla alcohólica" y "el hielo desnudo" lo dices por el gintónic, pero que sepas que no lo escribí bajo sus efectos.
Pero lo más bueno es ese rotundo: "a la que no voy a sucumbir". Y haces bien.El pasado no debe secuestrar el presente.
Me ha hecho gracia que te parezca una "visión retrospectiva", pues es pura ficción dentro de los temas emotivos habituales en mis poemas.
Gracias por tu particular percepción, que recibo tan amistosamente como siempre.
Saludos, amigo.
Ya ves, Amparo, cuando Lenio aparece se alborota la cocina. Un poema de Nada a él le da para mucho.
No eches más leña al fuego, que se quemarán los pastelitos y faltan invitados.
Querida Suina. Más de una vez te hemos nombrado porque llenaste un espacio importante en este foro.
Te recibo con mucha alegría y agradezco que pueda volver a sentir la calidez de tus palabras.
Un fuerte abrazo.
Besos y gracias por el cálido recibimiento.
Te espero.
Un encuentro muy intimista, contrastando con la descripción del entorno -que me gusta mucho por la reflexión que encierra-.Pero lo que, en mi opinión, desvela la importancia del encuentro, es el final: esa "tierna oleada de sangre abriendo una herida".
Hasta tu próximo poema, amiga.
Un abrazo.
Ahí, ahí es donde se siente lo que significa el encuentro para él.El tiempo deja cosas a medio terminar.
Tu opinión siempre es bien recibida y analizada.
Saludos.
¡Qué bonito! gracias por estas rimas Sinrima.