Mi vida ha sido una mierda.
Una estafa que no ha merecido la pena ser vivida
-me dice con serena conformidad-
Y yo,
que excepto el final aún no escrito,
he releído mil veces su mamotreto de infelicidad.
Sé que no miente
Y yo,
que sólo soy puñado de folios a medio escribir,
quiero hoy, ser su libro de reclamaciones.
Aunque nadie remedie ya la injusticia
Y yo,
una vez más, con impotencia,
cobijo sus manos entre las mías
y lloro sus silenciosas lágrimas
Comentarios
Y la gran pregunta: ¿consigues consolar a aquel cuya vida es una mierda?
Un saludo
Respuesta a la gran pregunta: No, rotundamente no. Como mucho -al menos se intenta- transmitir algo de calor humano; aunque sea tragándose las lágrimas, la rabia y la impotencia.
Saludos
Un saludo afectuoso.
Gracias por leer y comentar
Saludos
Sólo espero que si algún dia paso por un trance como el que describes, encontrar unas manos que cubran las mias. Solo con ese gesto ya mitigas en algo la pena de otro.
Gracias por compartir tu poema y tus sentimientos.
Crucemos los dedos para que nunca, nadie nos oiga decir “Mi vida ha sido una mierda y no ha merecido la pena ser vivida”
Saludos
Puestos a ponernos una etiqueta, lo mío más que existencialismo es nihilismo. A Vallejo lo he leído muy poco: a ver si un día de estos, pongo remedio a eso.
Saludos