¿Tienes algún pecadillo que confesar? Pues yo voy a soltar la primera piedra.
Anoche tuve unas pesadillas recurrentes horribles, fruto de estar todo el fin de semana retwiteando y compartiendo en facebook y en foros, el enlace de mi primer libro. Estoy empeñado en que todo el mundo conozca mi novela, no para que la compren, sino para que la gente tenga la oportunidad de elegir si quiere comprarla o no. ¿Es mi declaración de intenciones un pecado? si es así, entonces ... mea culpa.
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Comentarios
En cuanto a confesión: Nada, no tengo nada que confesar.
El confesar es, en si mismo, un pecado.
Un pecado es estar perdiendo el tiempo, tipeando y mirando a la pantalla como fracciones de unomismo se quedan adheridas, anhelantes, temblorosas, vaporosas, llenas de hedionda vanidad, supurando aparente debilidad, venenosas, insidiosas... O quizá no.
Un pecado es perdonar, cuando no se hizo lo suficiente por no herir.
Bien, los pecados cansan, conozco mejor las virtudes.
Jajajjajaa XD, me caes bien.