Hola todos. Me registré hace poco y quiero compartir lo que escribí anoche. Es una corta narrativa, aunque admito que una muy particular. El estilo es tal como lo escribí: un flujo de pensamiento escrito literalmente. En resumen, cambio por aquí, cambio por allá: esto es lo que quedó. Sin más preámbulo, y espero que no los aburra, les dejo 'El Silencio':
El Silencio
Quiero hacer, hacer mucho. Oh, quiero hacer. Sí, lo dije. ¿Pero qué? ¿Hacer qué? No sé, dije que quiero hacer, no responder. Quiero darle algún significado. Debe de haber. ¡Oh sí!; sí claro. Dime que sí, dímelo; quiero oírlo, ¡Quiero oírlo! ¿Estoy sordo? No escucho, más fuerte. No me dejes, ¡grita! ¡Más fuerte! ¿Pero qué pasa? No oigo, ¡quiero oír! No, no de nuevo. No puede ser; siempre ha sido así, pero no tiene porque serlo. ¿No se dan cuenta? Todo lo que hacemos lo hacemos para evadir que no escuchamos el grito, ¡No escuchamos el significado! Pero entonces, ¿cuál es el sentido? No, no quiero conformidad. No quiero libritos de playa, ni golosinas de marca, ni amigos de plastilina, ni futuros de películas. Quiero algo, palpable, maleable, pero lo suficientemente duro para que me permita estabilizarme. Y es que me caigo; perdón, pero me caigo sino lo oigo; ya estoy cansado, siempre me caigo y cada vez me cuesta más levantarme. Mi esperanza me levanta por la mañana y me liquida por las noches. No puedo pensar otra cosa. Me siento programado, me siento que debería ser de esa forma, ¡Qué debería de oírlo! Pero no, sólo silencio absoluto. Todo silencio. Y quiero borrarlo: no tiene que ser así, ¡No! Quiero borrar ese inaudito silencio. Pongo la radio, pongo la tele, pongo el programa de la tele, sí: ese que ven todos. Debe estar bueno; me lo imagino: me lo creo. Sí, está bueno. No cabe la menor duda: está buenísimo. Es un glorioso aglomerado de ruido: queda poco silencio. Pero sí, ¡ya sé! No es el grito, ¡No, no es el grito!, pero al menos hace ruido. Pero en momentos no alcanza: ¡Necesito un amplificador! Algo más fuerte, más: otro trago, otra pasada, otra línea, otra, otra. Y pon la tele, te deleitarás del grandioso ruido del nuevo programa; nadie para de hablar de él. Oh sí, hermoso ruido: poco silencio. Afuera solo converso. Borro el silencio: ¿Qué tal el clima? ¿Viste quién se accidentó anoche? ¿Te enteraste que se murió la ahijada del vecino? ¿A que no sabes quién se separó? Ah.. eso sí tranquiliza. A veces te olvido, a veces te opaco: a veces mi ruido me hace olvidar la necesidad de ese grito, del único capaz de borrarte de mi conciencia. Pero no, no quiero. No puedo, no debo. Siento que debo superarlo. Pero es el silencio, ¡El bendito silencio! ¿Dónde está el grito? Fui a la biblioteca. Busqué y busqué. Hay un inmenso catálogo: la mayoría ataca el silencio indirectamente; pero algunos se atreven a irle de frente. Los ojee, los leí, los estudié. Su explicación del silencio, su disertación del ruido, su contemplación de la relación entre el ruido y el silencio; no encontré mejor morfina que ésta. No creo que encuentre más. No, por eso escribo. Porque eso aprendí (¿Aprendí, querido silencio?) Soy un artista: engaño con lo que tengo. Con eso sustituyo el grito: pongo mi más fuerte y hermoso ruido. ¡Mi propia voz! ¡Entonada y afinada! Y es que, si no me engaño, en eso consiste el arte de vivir: en componer la melodía que llene ese silencio. Ese es el precio de nuestra conciencia.
Comentarios
No tengo la preparación literaria ,ni los conocimientos que,en esta materia , tienen varios aquí,pero me gusto' mucho tu escrito .
SolyArenas.
Qué raro todo. A mí no me ha gustado :mad: Esperaba encontrarme otra cosa. En mí consejo, no sigas por ahí, déjale esto a autores consagrados que escribiendo monólogos absurdos como este, seguirán vendiendo igualmente :mad:
9/10.
De todos modos agradecería si pudieses ser más explícito en qué no te gustó. ¿Fue el estilo? ¿El tema? ¿No se entiende? Toda crítica es constructiva!
Desde ya gracias por tu respuesta.
Saludos!
Así me gusta. Ojalá todos encajasen así las malas críticas.
Es el modo en el que el estilo se ha utilizado. Una cosa sin misterio como el silencio, se ha puesto a juzgar en un monólogo de preguntas y respuesta hasta lo ridículo. Todos estamos hartos de leer ridiculeces, pero, desgraciadamente, si las escribe alguien de ente, las malas críticas son menos (en proporción).
El relato es metafórico. El silencio no debe interpretarse literalmente. Debería de leerse en el relato, pero lo diré: el 'silencio' hacer referencia al silencio del significado de la existencia. El silencio a las respuestas sobre la existencia y el por qué existimos. El grito representa la respuesta a ese silencio. Cómo no oímos el grito que termine con el silencio (las respuestas que expliqué las preguntas sobre la existencia), entonces tratamos de ocupar el silencio con el 'ruido', la tele, las drogas, etc.
En ese sentido debería de leerse el relato. Como dije, es puramente metafórico la noción de Silencio. La idea es, naturalmente, que pueda leerse e interpretarse el texto en ese sentido metafórico. Por eso se alude a la televisión, los programas de moda, las conversaciones del momento, etc.
Espero que haya ayudado. Desde luego, estoy seguro que discrepas con el estilo. Pero como dije, es muy personal y muy particular. No tiene porque gustar a todos.
Un saludo.
Parece escritura automática, o un desahogo, un vómito literario ( en el mejor de los sentidos).
Me gustaria verte escribir en otros registros a ver como te mueves.
Un saludo y Viva la Literatura.
Me ha gustado, sobre todo, cómo hilas sirenas verbales que cantan sin cantar en un silencio repleto de ruidos. Eso es magistral, Sauho.
Adelante, tienes mucho que decir.
Con todo mi afecto,
Asier.
Saludos.