(X)
Echo de menos...
Tu compañía, el suave tacto de tus caricias, el dulce sabor de tus besos, tu risa musical que enardecía mi corazón, tu voz, nuestros paseos a cualquier hora del día, nuestras manos entelazadas, cuando nos amábamos, con la húmeda hierba como lecho y de marquesina el estrellado cielo, testigo mudo de nuestro amor y nuestro reencuentro. Tu voz serena apaciguando mi espíritu, cuando me decías Te Quiero, cuando me abrazabas rebosando cariño. Te echo de menos... a ti.
Estoy cansado...
De la soledad, de los fríos días solitarios, del dolor del alma que no sana y tampoco termina de morir, de esta vida insulsa que poco o nada tiene que ofrecer ya. De cerrar los ojos y ver tu rostro, tan cerca, tan lejos; de vanos sueños cargados de tormento, de recuerdos congelados en el tiempo...
Tengo esperanza de...
Despertar de la agonía que supone tu ausencia, morir pronto para renacer de nuevo y volver a tus brazos, porque cuando dos almas gemelas se encuentran, el olvido es imposible, porque cuando dos almas gemelas se separan, el dolor es insoportable...
(Y)
...nada deseo más que volver a verte, volver a escuchar tu voz, sentir tus manos en mi piel. Vuelve conmigo, yo reconfortaré tu corazón, haré que tus peores pesadillas desaparezcan. Tu sufrimiento es miseria en mi alma, es ansia de gritar, de llorar y derramar hasta la última lágrima, es desangrarse hasta morir, y aún en las puertas de la muerte, nadie te auxilia, nadie te apoya, tan sólo tu vana voluntad, mera ilusión de una extinta fortaleza. Y ahí, al borde del abismo, uno no termina de morir y sigue consumiéndose por la pena y el pesar, por la tristeza y la soledad que ahonda en los frágiles espíritus, en las voluntades evaporadas, en los corazones turbulentos y caóticos, llenos de ideas trágicas. Estás ahí, tan distante y tan cerca al mismo tiempo, siente el tenue latir de este corazón moribundo, hastiado de una vida sin ti, donde cada instante es una eternidad de soledad bajo cielos grises, ahogado en océanos de recuerdos y sueños no cumplidos…es…es como si llevara esperándote toda mi vida…
Comentarios
Veo una riqueza lingüística que me gusta.
Echo en falta puntos y seguidos. Hay demasiada coma para separar oraciones (o frases principalmente) distintas. Prueba a terminarlas con un punto y seguido. A quien no tiene costumbre, al principio le puede parecer raro, y no serle sencillo. Pero una vez que se hace el hábito, resulta muy práctico. Tanto para el que escribe como para el que lee.
PD: Me sumo a los deseos de Amparo
Gracias por la apreciación!