¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Las noches de Nohivern

1235789

Comentarios

  • Cagado a PalosCagado a Palos Pedro Abad s.XII
    editado marzo 2013
    Muy entretenida tu historia, empecé con el capítulo 0 y voy ya por el 15. Además, cada capítulo está estructurado como si fuera un pequeño relato que va conectado al siguiente, como si de una serie se tratase y no de una novela.
    Aunque me veo en la necesidad de decirte que ciertos fragmentos, como cuando Nohivern llama a Airina empollona o una cosa así, resultan demasiado chocantes. Es decir, estaba leyendo una historia de fantasia épica y, de pronto y con una sola palabra, esa épica se vino abajo y me trasladé a un instituto de secundaria, con empollones y demás xDDDD. Además, un superhechicero como lo es el protagonista no deberias expresarse así xDDD.
    Pero bueno, lo dicho, tu historia es amena y fácil de leer, por lo que seguiré leyendo desde donde lo dejé.

    PD: ¡Ah, y las imágenes al principio de cada capítulo son un punto más a favor! Le dan un gran atractivo a la historia e inducen a querer leer el capítulo en cuestión. Aunque me pregunto de dónde sacas tantas xDDD.
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado marzo 2013
    Es verdad, en las guerras no quedan sino perdededores regados por todas partes.:eek:
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Chelo escribió : »
    Espero que encuentres trabajo pronto, y sí, lo de cuidar peques es un curro en sí, pero así ya tienes experiencia cuando te toque ser papá. Mucha suerte buscando trabajo, la cosa está fatal, pero que te voy a contar...

    Aquí como es el quinto pino se está notando más desde mediados del año pasado. Pero bueno, hay que capear el temporal que después de la tempestad viene la calma. Y sino, siempre están Nohivern o Semarin o cualquier otro mundo donde perderse por un ratillo para volver al nuestro con ganas, ponérnoslo por montera y tirar hacia delante.:)

    Chelo

    (P.D. Tekai se nos está cayendo a trozos, tu o los liquidas rápido o lentamente pero lo de cargarte al personal se te da de miedo :), ya en serio, me ha gustado mucho este capítulo)

    Jajaj es que como no encuentro curro y tengo que desfrustrarme en el ratito que me pongo a escribir, si no me cargo a alguno en el capítulo como que no me quedo a gusto. Que no que no, ya cuido mejor a los personajes.
    Un saludo y graaacias por seguir pasando!
    Cagado a Palos escribió : »
    Muy entretenida tu historia, empecé con el capítulo 0 y voy ya por el 15. Además, cada capítulo está estructurado como si fuera un pequeño relato que va conectado al siguiente, como si de una serie se tratase y no de una novela.
    Aunque me veo en la necesidad de decirte que ciertos fragmentos, como cuando Nohivern llama a Airina empollona o una cosa así, resultan demasiado chocantes. Es decir, estaba leyendo una historia de fantasia épica y, de pronto y con una sola palabra, esa épica se vino abajo y me trasladé a un instituto de secundaria, con empollones y demás xDDDD. Además, un superhechicero como lo es el protagonista no deberias expresarse así xDDD.
    Pero bueno, lo dicho, tu historia es amena y fácil de leer, por lo que seguiré leyendo desde donde lo dejé.

    PD: ¡Ah, y las imágenes al principio de cada capítulo son un punto más a favor! Le dan un gran atractivo a la historia e inducen a querer leer el capítulo en cuestión. Aunque me pregunto de dónde sacas tantas xDDD.

    Un millón de gracias por leer, y otro millón por comentar! En serio, no encuentro gratitud suficiente para los que os molestáis en leer estos tochacos.

    Siii, el formato de minicapítulos es lo que intento, que cada capítulo trate una cosa concreta pero que vaya enlazando la historia.

    Jeje te doy la razón con lo de "empollona". La fantasía épica es anacrónica, no trata una fecha en concreto aunque esté empapada de medievo, yo siempre tengo el dilema cuando empiezo de si usar un lenguaje actual informal o el típico medieval. Esta vez he seguido el menos estricto, pero es cierto que por ejemplo en ese caso aunque no tenga fecha concreta, si que la palabra 'empollona' es de un ámbito que aquí no cuadra mucho. Lo tendré en cuenta para encuadrarlo todo mejor!

    Y respecto a cómo se expresa el prota también tengo que definirlo, no quiero que parezca una autoridad, que imponga como héroe, porque a él sus habilidades le llegaron sin trabajarlas. Además en el mundo de Neverwinter diferencian entre magos y hechiceros, los primeros son unos estudiosos, más cultos, sabios y por lo tanto sí cuidan más el lenguaje. Los hechiceros son más de nacimiento, nacen con sus habilidades y no les dedican tanto estudio, por lo que están menos culturizados.

    Y ya me callo, que se me van las letras y te suelto un tostón infumable jaja. Un saludo, muchas gracias otra vez por tu comentario!!

    amparo bonilla escribió : »
    Es verdad, en las guerras no quedan sino perdededores regados por todas partes.:eek:

    Sï... y para ser la especie que más rápido aprende, llevamos más de 4.000 años de historia de guerras y todavía no nos damos cuenta de que no sirven para nada... Es triste, muy triste. ¡Un saludo y graacias por tu presencia!!
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Maugrim.png

    LAS NOCHES DE NOHIVERN
    Capítulo 31: Maugrim
    Cuando Eve y yo atravesamos las puertas del torreón, nuestro grupo todavía esperaba tras ellas.

    - ¿Qué pasa? ¿Por qué seguís aquí? ¿No sabéis hacer nada sin nosotros? - el elfo intentó hacer una broma que no hizo gracia a nadie.
    - Sólo puede pasar uno de vosotros - dijo un hombre desconocido que se encontraba con ellos, llevaba una capa roja.
    - Y hemos decidido que seas tú - me sorprendió que Aarin me señalara -. Es una hermandad de magia, ¿no? Eres el que más sabe de hechizos. Tú te desenvolverás mejor ahí dentro.

    Nadie había cuestionado la decisión, por lo que me limité a seguir al hombre de la capa que tras unos pasos abrió una puerta y me cedió el paso. La nueva sala a la que entré era impresionante, su oscuridad dejaba ver destellos lumínicos que aparecían y desaparecían y rayos de luz haciendo carreras por las paredes de piedra oscura, la torre parecía estar construida con obsidiana. En el centro de la sala, un hombre dejó de escribir y se levantó para acercarse a mí.

    - Soy Maugrim, dirijo la Hermandad Arcana - su voz ardía como el fuego, literalmente, con cada palabra que emitía el calor invadía mi cuerpo.
    - Tekai Ispalis, quería visitar esta famosa torre.
    - Bien, sígueme.


    Abrió una puerta en el lateral de la sala que daba lugar a una escalera en espiral a través de la cual empezamos a subir. Con una mano creó una esfera de luz que comenzó a orbitar sobre nosotros. Con la penumbra vencida pude ver tres enormes cicatrices en su cabeza ausente de pelo, como si un oso le hubiera dado un zarpazo en el cráneo. Su rostro era el de un hombre de avanzada edad, con unas acentuadas arrugas señal del paso del tiempo por su piel. Aún así, su cuerpo se veía robusto, y su armadura con multitud de salientes espinosos le daba un porte señorial con la capa roja como adorno solemne.

    - ¿En qué puedo ayudarte?
    - Nos apasiona la magia, creemos que este es el mejor sitio para aprender, aquí están los mejores magos del mundo, ¿no?
    - improvisé para intentar obtener un poco de información del lugar.
    - ¿Magos? Ah, me alegra ver que la vocación aún vive - sus palabras seguían retumbando en mi interior, temía que en cualquier momento mi piel estallara en llamas -. ¿No crees que ya no se les trata como merecen?
    - Sus servicios siguen siendo muy valorados.
    - ¿Servicios?
    - me dedicó la más despectiva de las miradas que había visto nunca -. ¿Eso piensas de los magos? ¿Servidores? Creo que no recuerdas los viejos tiempos, Ispalis.
    - Con todos mis respetos, si me pongo a recordarlos, no sé si los magos quedarían en buen lugar.
    - Los magos antes decidían las guerras, proclamaban y eliminaban reyes, su poder era inigualable. Hasta que temiendo su poder, se les fue limitando hasta convertirlos en simples servidores.
    - Lo sé. Pero no creo que sea bueno que alguien sea capaz de manejar tanto poder
    - por fin se veía el final de las escaleras.
    - Los buenos tiempos volverán. Los magos volverán a decidir el curso de la historia.

    El último escalón nos llevaba a la parte más alta de la torre, una terraza abierta donde el viento se paseaba enérgicamente con libertad. Tuve que tapar mi cara con el brazo ante una de las acometidas del molesto aire.

    - Escucha, Ispalis. Pronto Faerun volverá al lugar del que los humanos nunca debieron haberlo sacado, y os daréis cuenta que hasta vuestros dioses se han visto superados por una fuerza mayor - al otro lado de la terraza pude ver una mujer que nos esperaba de espaldas, ataviada con la capa roja de la Hermandad Arcana -. Sabía que vendrías, pero siento decirte que ya es tarde. Las hordas están preparadas para movilizarse. Aún así, quería sacar provecho de tu visita. Serás la prueba de ella. ¡Mujer! ¡Si de verdad quieres formar parte de nuestra Hermandad Arcana es el momento de demostrarlo! Dale muerte a uno de los tuyos, y será suficiente muestra de tu nueva fidelidad a la serpiente.

    Al escuchar las palabras, la mujer se giró y decir que sentí que mi cuerpo se petrificaba sería quedarse corto. Mi corazón se paró duranto los segundos que me dediqué a negar una y otra vez lo que mis ojos veían.
    Lady Aribeth sacó su espada. Sus deseos de venganza no eran contra aquellos que conspiraban contra Nohivern. Eran contra Tyr, su antiguo dios. Y ahora estaba dispuesta a servir a aquellos que decían estar por encima de él.

  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    La ambición por el poder...y deseos de venganza mal vamos...ay, ay, ay

    Chelo
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado marzo 2013
    Me parece muy bien, que sea un motivo para tomar venganza de los que nos aplastan:)
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Chelo escribió : »
    La ambición por el poder...y deseos de venganza mal vamos...ay, ay, ay

    Chelo

    Esos son los motores de todos los malos de película jeje, aunque como a mí me gusta pensar que ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos, intentaré justificar esos comportamientos de aquí al final, que no será muy tarde. ¡Un saludo y graaaacias de nuevo"
    amparo bonilla escribió : »
    Me parece muy bien, que sea un motivo para tomar venganza de los que nos aplastan:)

    Yo tengo un dilema con eso, no sé si justifico la venganza porque en el fondo crea más odio y lleva a un enfrentamiento sin fin, pero me cuesta mucho la otra opción de dejarlo pasar sin más... ¡Un saludo, eteeeerna gratitud por seguir apreciendo por aquí!
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    550.3.jpg
    LAS NOCHES DE NOHIVERN
    Capítulo 32: La ira de un dios
    Notaba mi corazón helado, no por el frío que imperaba en lo alto de la torre, si no por el hecho de tener que enfrentarme a Aribeth. Ante su primera acometida apenas tuve el tiempo justo para desenvainar mis espadas cortas y cruzarlas sobre mi cabeza para parar un golpe de espada de la Señora que habría acabado partiéndome el cráneo.

    - ¿Por qué luchas para ellos?
    – pregunté aprovechando nuestra cercanía.
    - Porque tienen un poder superior al de Tyr. He dedicado toda mi vida como paladín a mi dios sin dudar de él y me lo ha pagado con sangre y sufrimiento, me ha utilizado como su sierva y se ha burlado de cada uno de los momentos de mi existencia – al ver que yo había cogido mis dos espadas, ella sacó una segunda también.
    - Fenthick cometió un error y estás cabreada con Tyr por llevarlo a un final injusto, pero no intentes remediarlo cometiendo tú un error más grave.

    La lucha de espadas se volvía frenética, a pesar de mi velocidad y fuerza aumentadas recientemente con el entrenamiento no era capaz de encontrar un momento en el que bajara la guardia para golpearle, lo cual demostraba un dominio del combate impresionante si tenemos en cuenta que yo manejaba espadas cortas mucho más ligeras que sus espadas largas. Sus posiciones y movimientos estaban calculados para no errar en ningún ángulo, sin duda un entrenamiento digno del mejor de los paladines. No sé por qué me sorprendía, era, o al menos había sido hasta aquel momento, una de los Nueve de Lord Nasher.

    - ¡Maugrim me ha abierto los ojos, Tekai! Todo es una maldita guerra de intereses, los hombres adoran deidades en función de sus objetivos, y manipulan fieles idiotas como yo para conseguirlos. Es el momento de que nobles e inquisidores caigan ante la única verdad. Lo siento Tekai, pero hay una visión del mundo que desconoces. Sabes que te admiro, pero hay una nueva realidad en la que necesito servir a los que me han dicho que acabe contigo.
    - ¿Te estás oyendo?
    – esperaba haberla oído mal, sinceramente me costaba prestarle atención, el mínimo despiste podía costarme la vida -. Tu vida no ha tenido sentido, te equivocaste de dios, lo diste todo por él y él no hizo nada por ti. Bien, entiendo tu enfado. Pero querer ser superior a él no te dará la razón, te hará seguir estando atada a él, a tus deseos de venganza. Olvida lo que perdiste y piensa en lo que puedes ganar. Sólo hay una forma de darle sentido al resto de días que te quedan, y es buscar tu camino, un camino en el que el rencor no te ate a tu pasado.

    Su espada izquierda penetró en mi vientre. Por suerte no había estómago que perforar y el daño no fue letal, pero sí que sirvió para darme cuenta de que en aquella lucha cuerpo a cuerpo yo no tenía ninguna posibilidad. No podía derrotarle solo. Así que convoqué a Feyr, mi fiel gárgola. Aribeth tuvo que reaccionar para evitar sus garras cuando llegó volando por su espalda, momento que aproveché para separarme. Aprovechando la distancia preparé un proyectil mágico. No pretendía acabar con ella, sólo incapacitarla, esperando que más tarde recapacitara y volviera al camino correcto. Lancé la masa mágica que giraba sobre sí misma en dirección a la parte de su pierna derecha que no cubría la armadura plateada, había calculado la fuerza del viento para no fallar ya que difícilmente iba a tener otra oportunidad, pero cuando llegó a Aribeth el proyectil se desvaneció. Debía de haberlo imaginado, la capa roja de la Hermandad Arcana le proporcionaba inmunidad ante la magia. En la lucha con espadas no iba a poder derrotarla nunca, y por lo visto mis hechizos no iban a ser tampoco eficaces…

    - Es la situación más difícil en la que te he visto nunca. Esa mujer es una bestia del combate, y vas a morir si no te ayudo.

    No reconocía aquella voz, pero sí sabía que las palabras se habían pronunciado en lenguaje élfico. Un lenguaje que había aprendido a utilizar en el momento en que el elfo que quiso matarme y acabó poseyéndome me miró a los ojos. Las palabras venían de mí mismo, de mi cabeza. Corrían por mi sangre y las comprendía por todas las partes del cuerpo. Un cuerpo que empezó a comportarse de manera extraña. Mis brazos y piernas comenzaron a crecer de manera desorbitada, destrozando la piel para permitir el increíble crecimiento muscular. Mis dientes se alargaron de tal manera que mis mandíbulas estuvieron a punto de partirse. Lo que si se partieron fueron mis huesos, al crecer en altura noté mi columna romperse en dos. Cuando cesó el crecimiento podía observar a Aribeth desde una altura al menos cinco veces mayor que ella. Mi sombra era la sombra de un monstruo. Y mi mente estaba dispuesta para empezar a serlo también, porque decidió abandonarme para dedicarse a manejar a aquella bestia en la que me había convertido.

    Lo último que pude sentir antes de dormir eternamente es que corrí hacia Aribeth para darle un golpe con mis descomunales puños provocando una onda expansiva de energía que acabo demoliendo y convirtiendo en ruinas la torre de la Hermandad Arcana.
  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    En que se ha convertido Tekai? me alegro de haberlo leído justo ahora, así me queda menos para el capítulo de mañana.:)

    Chelo
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado marzo 2013
    pero aqui si van a acabar hasta con el nido de la perra:eek:
  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Que no mujer, que tiene que hacerse gelatina y ver a Airina (y sin haberme enterado me ha salido un pareado), espera y verás...

    Chelo
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Chelo escribió : »
    En que se ha convertido Tekai? me alegro de haberlo leído justo ahora, así me queda menos para el capítulo de mañana.:)

    Chelo
    amparo bonilla escribió : »
    pero aqui si van a acabar hasta con el nido de la perra:eek:
    Chelo escribió : »
    Que no mujer, que tiene que hacerse gelatina y ver a Airina (y sin haberme enterado me ha salido un pareado), espera y verás...

    Chelo

    Jajaja no puedo contestar nada sin destripar el siguiente capítulo, que aclara ese tema, aunque tardará en explicarse un poco más.
    Un saludooooo y un buen puñado de agradecimientos para cada una!
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    nwc_zps2bcd073b.jpg
    LAS NOCHES DE NOHIVERN
    Capítulo 33: Sucesión
    Cinco años habían pasado desde que una bestia infernal destruyó la torre de la Hermandad Arcana, dando comienzo a la Guerra del Norte. Tiempos oscuros que habían cosido nuestros corazones con historias de tragedias. El hilo de la tristeza tejía un mundo que se fragmentaba y que amenazaba con no poder contener más lágrimas de las que ya habían regado su superficie. Sangre, fuego y espadas amenazaban de muerte a una esperanza cada vez más difícil de conservar.

    - Mucho pesan vuestras pestañas y caídos vuestros hombros parecen por el peso de la pérdida, pero yo no veo aquí delante hombres derrotados – jamás había hablado delante de tantas personas, tenía que esforzarme para que no me temblara la voz y que mi discurso sonara convincente -. He aquí un grupo de hombres que alzarán sus armas una vez más, que harán que el metal brille a la luz de un sol que no ha de ver el final, si no alimentar los campos que amamantarán a las futuras generaciones que devolverán el esplendor a Faerun, más del que ya tuvo antes de estos difíciles tiempos.

    Había que esforzarse para encontrar algún soldado sin alguna herida en el enorme campamento que reunía hasta seis mil hombres sobre los que recaía la responsabilidad de salvar Nohivern.

    Unos le llamaban demonio, otros dios salvador, muchos eran los nombres que recibía aquel misterioso ser que había aparecido en el torreón de los magos, pero todos coincidían en definirlo como “aquella bestia que estuvo a punto de derrotar a Maugrim”. El mago de la Hermandad había sobrevivido a su ataque milagrosamente gracias a la poderosa magia curativa de Aribeth, pero sólo lo había hecho para seguir escapando una y otra vez. La bestia siempre acababa encontrándole, dando muerte a las hordas que Maugrim había reclutado para protegerse. Hasta que un día aquella bestia se esfumó, nadie supo por qué, poniendo fin a su leyenda y dando un respiro a las hordas de Maugrim para dar comienzo a los días más oscuros de Nohivern.

    El día que desapareció la bestia yo recuperé mi cuerpo, y también el sentido. Quizá me hubiera convenido seguir mi existencia como aberración en la que al menos no me habría enterado de la caída de Puerto Final tras una heroica resistencia de Aarin Gend en la que decidió morir luchando a dejar la tierra que Lord Nasher había puesto a su cargo. Tras Puerto Final ardieron los bosques del norte y Mirabar y Aguas Profundas no tardaron en capitular, resistiendo la ciudad de Nohivern como único reducto en la tierras que iban desde El Espinazo del Mundo a La Costa de la Espada. Dicen que es cuando la derrota es inminente el momento en el que un héroe tiene más posibilidades de emerger, y yo había entendido mi papel, mi destino.

    [FONT=&quot]- Desertores, mercenarios, hombres libres, muchos habéis respondido a mi llamada – jamás pensé que seis mil hombres vendrían a luchar bajo mi mando tras dos duros ataques a la ciudad de Nohivern y sabiendo que un tercero podía ser el final, pero mi promesa les había hecho aferrarse a una última esperanza -. Habéis venido buscando un héroe que os dé una posibilidad de victoria, os lo he prometido y que una dolorosa muerte me lleve ahora mismo si os miento. Yo soy la persona que más cerca ha estado de la bestia que estuvo a punto de vencer a Maugrim y sus hordas. Cierto es que cayó derrotada, pero la llevo dentro, os juro que no hay gota de sangre en mi cuerpo libre de ese ser. La noto en mi interior y sé que me guiará para conduciros a la victoria. Si buscáis el resurgir de la bestia, luchad para mí y será como hacerlo para ella, pues la llevo en mi corazón. Soy Airina Westerday, la persona que más ha amado y amará a Tekai Ispalis. El hombre al que alguno le llamabais demonio. Otros le llamabais dios. Luchemos para honrar su sacrificio, y os juro que todos le llamaremos victoria.

    Cuando la noticia de la muerte de la legendaria bestia se expandió por Nohivern, el miedo se instaló en sus habitantes que se veían huérfanos del poder que les protegía. El mismo miedo que inundaba mi corazón recién reconstruido a tener que aceptar la muerte de Tekai. Aunque tenia la certeza de que nos volveríamos a ver, el hecho de que mi cuerpo volviera a su estado natural significaba que el suyo había sido destrozado por completo.
    La guerra avanzó rápidamente y era necesario darle al pueblo algo de fe a la que aferrarse. “La esposa de la bestia”, “la mujer del demonio”, Lord Nasher pensó que sería un buen reclamo para conseguir un líder que alentara y reagrupara a los desanimados guerreros. Y funcionó, muchos acudieron a luchar al lado de la que había compartido su vida con aquella leyenda, conmigo. Volver a reunir aquella cantidad de hombres había sido fácil. Lo difícil era liderarlos hacia la victoria.

    [/FONT]
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado marzo 2013
    Pero hubiera esperado a terminar la guerra para volver a su cuerpo, que inoportuno:eek::)
  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Madre mía, como pasa el tiempo!!:D
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    amparo bonilla escribió : »
    Pero hubiera esperado a terminar la guerra para volver a su cuerpo, que inoportuno:eek::)

    Aunque hubiera querido, no le dejaron... en el de hoy explico un poco más lo sucedido. ¡¡¡Un saludo, graacias por volver a aparecer por aquí!!!
    Chelo escribió : »
    Madre mía, como pasa el tiempo!!:D

    Jaja sí, teletransportación a casi el final (yo creo que le quedan 5 o 6 capítulos a esto), pero no es un salto dejando un vacío, ahora se irá encarando el final a la vez que se cuenta lo que ha ido sucediendo para rellenar esos huecos. Un saludoooo y graciaas siempre por comentar!!
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    baloth.jpg

    LAS NOCHES DE NOHIVERN
    Capítulo 34: Transformación de Tenser
    A pesar de estar acompañada por los hombres más imponentes del reino, me sentía sola en la sala de reuniones del castillo Noy. Junto a mí estaban Lord Nasher y siete de los nueve caballeros de su guardia personal. Debatían estrategias de combate, pero como mi papel estaba limitado a ser la imagen de la esperanza, poco podía aportar a las conversaciones.

    - Nos tienen rodeados, así que atacarán por dos frentes
    – los dos portentosos brazos de Lord Nasher apoyados parecía que iban a partir la mesa sobre la que reposaba un mapa de la región en cualquier momento -. Maugrim llevará la fuerza principal y Aribeth intentará un ataque por sorpresa con un ejército menor.
    - Señor – replicó uno de los caballeros -, aunque parezca una locura, deberíamos atacar para evitar ser soprendidos. Aarin…

    El ruido de la puerta al abrirse interrumpió el debate y por ella apareció un elfo de cabello dorado y gestos de rufián.

    - ¡Liamytholen! Bienvenido seas – le gritó Lord Nasher con el terremoto de su voz -. ¿Cuánto tiempo hace que marchaste? ¿Un año? ¿Dos? Dime que traes buenas noticias…
    - Me temo que no son buenas, por no decir las peores. Aquí os dejo esta mochila con infinidad de informes sobre lo que he investigado, echadle un ojo y después hablamos. Voy a llenar el estómago, ahí fuera parece ser que creen que la mierda se come. Airina Westerday, ¿cierto? – me sorprendió que alguien se dirigiera a mí en aquella sala y no pude evitar sonrojarme -. Me gustaría charlar contigo, ¿me acompañas?

    Anduve junto a él hasta la cocina donde le prepararon un caldo que sabía a poco más que agua. El racionamiento para evitar la hambruna durante la guerra hacía que la cantidad de gallina permitida para cada guiso apenas pudiera notarla el paladar. No pronuncié ninguna palabra durante el camino, me pregunté como una persona tan tímida tenía la responsabilidad de guiar a un reino hacia la victoria.

    - He estado explorando territorio enemigo para Lord Nasher, pero también he estado investigando sobre Tekai Ispalis – el elfo notó que me había sobresaltado tras escuchar ese nombre -. Imagino que querrás saber lo que he descubierto.
    - Sí, ¡por favor! – dije sin pensar, sabiendo que no estaba preparada para escuchar lo que tuviese que decir.
    - Bien, antes que nada me presento. Soy Eve Liamytholen, estuve con Tekai cuando recuperamos la cura del Aullido y en algunas aventuras más, un honor estar a su lado – mi sonrisa le sirvió como agradecimiento -. Hasta que se transformó en una bestia y poco más supimos de él.
    - ¿Sigue vivo?

    - Poco a poco, chiquilla, déjame hablar – tomó una cucharada del insípido guiso -. Supongo que ya sabrás la versión popular, la que dice que Tekai era un dios por sus poderes. Nada de eso. Él un día me dijo que es que un elfo le había poseído tras matarle y había adquirido su poder. Pero también se equivocaba…
    - Por favor, puedes pasar a la parte en la que me dices lo que sí era y dejas las cosas que no – estuve a punto de quitarle el plato para que acelerara en lo que tuviera que contar.
    - Un hechizo. Era un hechizo. Así, como te lo digo. Como sabrás tú mejor que yo, las tensiones entre magos y el resto de la humanidad siempre han existido. Se les limita el poder para evitar el caos, y por el contrario ellos buscan la manera de no estar sometidos. Un eterno conflicto. Pero hubo uno de ellos que impuso la lógica sobre su amor a la magia, Tenser. Uno de los magos más poderosos, vital en el bando antimagia. Traidor para unos, héroe para otros. Pero a lo que voy, buscó la manera de poder seguir luchando para el control de la magia una vez él muriera. Inventó un hechizo, la transformación de Tenser.
    - He oído hablar de ella – recordé mis tiempos de estudiante -. Si mal no recuerdo, se explica en los libros prohibidos.
    - Pudo haber plasmado el hechizo en un pergamino, condensarlo en una poción, pero no quería darle acceso a nadie a semejante fuerza. Así que guardó el conjuro en una bola de magia que iba pasando de un cuerpo a otro. Para perpetuarse y actuar cuando hiciera falta. Pero no todos los cuerpos son capaces de soportar tanta magia. Así que cuando encontraba una persona más adecuada, se transmitía a su cuerpo. A Tekai no le poseyó ningún elfo en su pasado, simplemente le transmitió ese hechizo. Las habilidades que él creyó de semielfo no eran más que las gotas de magia que iban escapando de esa fuerza interior contenida. Digamos que Tekai tenía en su interior a Tenser, o bueno, su poder concentrado de tal forma que casi tenía vida propia.
    - Es muy complejo lo que cuentas. Pero creo que lo entiendo… Es como cuando una poción es inestable y hay que probar diversos recipientes hasta que damos con el que es el más adecuado para que no acabe estallando. Tekai era el recipiente perfecto para ese poder.
    - Eso es, chica. ¿Sabes que sobre Tekai realizaron la ligadura de almas para intentar resucitarte no sé cuántas veces?
    - Sí
    – agaché la cabeza al oír ese pecaminoso hechizo.
    - Podría contar con los dedos de una mano las personas que han resistido ese conjuro sin morir en el intento. Si él lo soportó tantas veces fue por la resistencia que el poder de Tenser le otorgaba.
    - Pero, ¿Tekai sigue vivo?
    - No desesperes
    – limpió el plato con un trozo de pan duro que se echó a la boca -. El poder de Tenser se estuvo perpetuando en su interior hasta el momento oportuno. Y el momento fue cuando Tekai estuvo a punto de morir. Si él hubiera muerto, también su contenido, así que el poder despertó y le salvó de ser aniquilado por Aribeth, convirtiéndole en una bestia casi invencible. Y entonces se dedicó a perseguir a Maugrim, el cabecilla del bando a favor de la libertad en el uso de la magia. Y le habría dado muerte, ya lo creo, de no ser por algo inesperado. Maugrim tenía un recurso impresionante, algo que ni siquiera el poder de Tenser podría resistir. La bestia fue aniquilada, y con ella su recipiente, Tekai.

    Me quedé muda. Todas mis esperanzas de encontrarle con vida se habían hecho pedazos de cristal que apuñalaban mis ganas de seguir con vida. Jamás pensé que sería tan duro de asimilar una noticia que en el fondo ya conocía.

    - No llores, preciosa – el elfo pasó un dedo por mis mejillas para limpiar mis lágrimas -. Él ya estaba condenado, al menos no murió en vano. Al destrozarse su vida te devolvió la tuya, ese era el pacto de su sacrificio. Pagaba con su cuerpo tu vuelta a este mundo. Murió feliz, ya lo creo, y en el camino que él eligió. Sonríe, te aseguro que en mis más de cien años élficos de vida no he visto a nadie que quisiera tanto a otra persona. Y si me disculpas, ahora tengo que volver con Lord Nasher. Tengo que decirle que hay un poder ahí fuera que no esperábamos, y ante el que nada puede hacer nuestro ejército.
    - Lo voy a matar
    – el elfo puso cara de incredulidad -. Sea lo que sea que acabó con Tekai, tenga la fuerza que tenga, sea lo inmortal que crees que es, lo voy a matar. Lo juro.
    - Lo sé, Airina. Y apuesto a que eres capaz.


    Eve me abrazó con fuerza y me dejó descargar mi pena en su hombro. Pero no había tiempo para llorar. Sólo había una forma de agradecer a Tekai su sacrificio, y era utilizar mi nuevo cuerpo para conseguir la victoria en esta guerra.
  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Ya me preguntaba yo que había pasado con Eve, (los rebeldes con causa son mi debilidad), a ver que pasa ahora.

    Oye, después de esta historia, escribe otra, no nos dejes en sequía.


    Chelo
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado marzo 2013
    Bueno, a ver si al menos si hacen alguito, :):rolleyes:
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Chelo escribió : »
    Ya me preguntaba yo que había pasado con Eve, (los rebeldes con causa son mi debilidad), a ver que pasa ahora.

    Oye, después de esta historia, escribe otra, no nos dejes en sequía.


    Chelo

    Por mí encantado de escribir otra jaja, que me encanta, de hecho si no hago otra es por pensar que abuso y canso con tanto de esto.
    De hecho, empecé esto basándome en un juego (que se me atascó a mitad y no seguí jaja), que tiene una segunda parte que quiero probar. Y es más, ya tenía pensado que si hacía otra poner de prota a Eve.
    ¡Uuuuuun saludooo, gracias por alegrarme cada día con tus comentarios!
    amparo bonilla escribió : »
    Bueno, a ver si al menos si hacen alguito, :):rolleyes:

    Jeje algo tienen que hacer, que al menos la historia tenga final feliz. Porque como dice una frase que me gusta 'todo tiene un final feliz, y si no es feliz es porque todavía no ha acabado'.
    Un saludooo, gracias por comentar!!
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Dragons-dragons-517803_600_450.jpg
    LAS NOCHES DE NOHIVERN
    Capítulo 35: La batalla de Puerto Final
    - ¡Quiero saberlo todo! – tanto Lord Nasher como sus siete guardias personales se sorprendieron ante mi enérgica entrada en la sala de reuniones con golpe en la puerta incluido, estaban acostumbrados a verme callada y agazapada en una esquina -. Todo al detalle sobre el curso de esta guerra.
    - Muchacha, ¿estás bien? Quizá te venga bien un descanso – la grave voz de Lord Nasher sonaba paternal, pero no era momento de cobijarse en rangos mayores.
    - Soy la mejor estudiante de la casa Westerday, soy buena recopilando y analizando información. Así que, empezad a contarme cómo hemos llegado hasta aquí y puede que consiga saber cómo volver a donde estábamos.
    - Puerto Final
    – uno de los guardias hizo un gesto al resto para que asumieran que estaban bastante perdidos y que no vendría mal una nueva opinión -. Todo empezó en Puerto Final.
    - Gran batalla
    – otro de los guardias señalaba el emplazamiento de la legendaria ciudad en el mapa -. Siempre recordaremos a Aarin Gend. ¿Sabes? Sólo tenía quinientos hombres bajo su mando, y cuando sus exploradores le dijeron que una horda de cuatro mil orcos manipulados por el bando de los magos iba hacia allí el muy cabrón decidió salir y atacar de frente. Valiente insensato.
    - Y por eso harán más canciones sobre él que sobre cualquiera de nosotros – añadió otro de aquellos hombres que lucían la armadura pesada de Nohivern -. Dejó un centenar de hombres en los bosques cercanos a Puerto Final, y llevó al resto al campamento orco. Obviamente nadie se esperaba tal gesto de insensatez y en apenas unos minutos liquidaron mil de aquellas bestias. Una vez alarmadas y organizadas, Aarin se retiró con sus hombres a la espesura del bosque de Nohivern. Los orcos que les perseguían se vieron azotados por los arqueros que Aarin había colocado previamente allí y les esperaban desde la copa de los árboles. Fue una masacre, ya lo creo.
    - Así que quinientos hombres pueden vencer a cuatro mil, ¿es eso lo que podemos aprender de esa batalla?
    – yo ya empezaba a hacer mis cálculos.
    - No exactamente. Yo diría más bien que quinientos hombres de Puerto Final pueden derrotar a cuatro mil orcos descerebrados, si están liderados por alguien tan capaz como Aarin Gend – la voz de Lord Nasher sonaba melancólica, sin duda tenía aprecio por aquel hombre.
    - Podrían, sí – intervino el primero de los guardias que había dado pie a la conversación -. Pero Aarin no contaba con el dragón que militaba en las filas enemigas y que hizo que el bosque ardiera en llamas en poco tiempo. Gend y sus hombres tuvieron que salir huyendo del fuego, y en campo abierto y en inferioridad numérica… Si hubieran podido juntarse para efectuar una defensa compacta, aún, pero serían un blanco demasiado vistoso y fácil para el dragón que sobrevolaba la zona. No tuvieron otra opción que luchar sin posibilidad de organizar una defensa.
    - Sí la tenían – replicó otro caballero -. Huir, y ahora tendríamos un par de cientos de esos guerreros de Puerto Final en nuestras filas y no en el suelo aniquilados. Esos hombres luchan como bestias, qué bien nos vendrían ahora…
    - ¡Aarin nunca huiría!
    – Lord Nasher defendió a aquel líder -. Siempre agradeció que le sacara del esclavismo, y con orgullo puedo decir que me sirvió bien como espía y capitán hasta su última gota de sangre.
    - No
    – intervine sin estar muy segura de mis palabras -. Aarin tenía la opción de retirarse y huir, pero por algún motivo no la escogió. Y el único motivo que se me ocurre para no retirarse es pensar que la victoria es posible.
    - No, no lo era, muchacha. A lo mejor en tus cuentos de niña sí, pero te aseguro que allí no
    – ni me molesté en mirar al caballero que dijo eso.
    - Aarin no atacó por imprudencia - empecé a exponer mi teoría-. Y, si tal como Lord Nasher dice, era espía, dudo mucho que no supiera que sus enemigos tenían un dragón en sus filas.
    - ¿Insinúas que llevó a sus hombres a la lucha sabiendo que habría un dragón en pleno combate? Aarin era temerario, pero no un idiota.
    - Insinúo que el ataque tan poco cauto era para hacerse con el dragón – el entrecejo de muchos de ellos mostró que no aceptaban mi teoría -. Hizo una primera carga para atraerlo, con la esperanza de poder controlarlo, algo que se puede hacer con magia, y de hecho es la forma en la que nuestros enemigos lo controlan. Si se hacía con el dragón no sólo habría cambiado el curso de la batalla, si no que podría haber realizado un contraataque capaz de herir de muerte a los ejércitos rivales. Habría podido acabar la guerra con sólo quinientos hombres bajo su mando. Pero al parecer no fue capaz de dominar al dragón. Sólo hay que saber por qué. Si lo adivinamos, podremos hacernos con él cuando nos ataquen, y eso nos daría muchas posibilidades de vencer.

    Lord Nasher se acercó a mí y puso su mano sobre mi hombro, era tan grande que apostaba que podría aplastarme la cabeza con ella.

    - Bien, muchacha, bien. ¿Crees que serás capaz de conseguir algo así? Me haría feliz saber que Aarin no murió en vano, si no que lo hizo dejándonos una valiosa información.
    - En tan poco tiempo, no lo sé, pero veré qué puedo hacer. Y ahora, seguid contándome batallas. Puede que tengamos más opciones de vencer de las que creemos.

  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Yo te animo a que vayas a por la segunda parte y si en esa o en otra pones de prota a Eve ya me tienes enganchada a las historias de Norhivern del todo.

    Saludos,

    Chelo
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado marzo 2013
    Una segunda parte estaría bien, además que sino tendrías que inventarte otra para poder dormir todos los días.:):p
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Chelo escribió : »
    Yo te animo a que vayas a por la segunda parte y si en esa o en otra pones de prota a Eve ya me tienes enganchada a las historias de Norhivern del todo.

    Saludos,

    Chelo

    Jaja el perfil de elfo arquero es uno de mis favoritos, con el que tenía pensado abordar la segunda parte del juego, así que si lo hago habrá más protagonismo para el rebelde picarón de Eve. Gracias por los animos, y gracias también por seguir pasándote cada día!!!
    amparo bonilla escribió : »
    Una segunda parte estaría bien, además que sino tendrías que inventarte otra para poder dormir todos los días.:):p

    Jajajaj sí, sí, yo creo que ahora si me acuesto sin escribir me quedo con la sensación de que me falta algo, por no hablar de que lo que más me gusta ponerme a pensar cuando me acuesto es en historias de estas. ¡Graaaaaaaaaaaaaaaacias una vez más por comentar!!!
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Pueblo_fantasma.jpg
    LAS NOCHES DE NOHIVERN
    Capítulo 36: La batalla de Bosquemado
    Algunos hombres de la reunión boqueaban y convertían sus gestos en el espejo del cansancio, por lo que no tardaron en sugerir una pausa en los relatos para tomar un descanso. Lo cierto es que no sólo sentíamos fatiga física tras tantas horas de habladurías, el alma también se sentía dañada tras tantas narraciones de derrotas y terrenos perdidos. Pero yo seguía siendo optimista.

    - Una más, una historia más y lo dejamos – puse esa cara de niña buena a la que ningún hombre puede resistirse.
    - Está bien… Pero deberíamos pasar a Bosquemado, nuestra primera victoria en la contienda – uno de los siete caballeros tomó la iniciativa, Arijel creo que se llamaba -. Bosquemado es una aldea fantasma, allí los vivos parecen estar muertos y los muertos parecen estar vivos. Sinceramente, hace tiempo que Nohivern no se mete en los asuntos de Bosquemado, un poblado que se autogobierna, pero a medida que perdíamos territorios, ese enclave se hacía esencial ya que se había convertido en el único punto de contacto con el exterior del mundo, perderlo nos dejaba aislados y sin posibilidad de importar alimentos.
    - Así que el jodido Maugrim pasó a la acción
    – esta vez el que hablaba grotescamente era Hirsote, un caballero de raza enana, ya comenzaba a conocerlos -. Esos magos manipulan criaturas para hacer sus ejércitos, como orcos o dragones, y aprovecharon el tétrico ambiente de Bosquemado para levantar una horda de muertos vivientes, asquerosas bestias apestosas que de lentas que son no suponen un gran peligro al luchar con ellas, pero en gran número…
    - Los soldados de Nohivern no tardaron en controlar a los enemigos
    – Arijel fulminó con la mirada al enano por haberle interrumpido y retomó el relato -, pero el problema es que una vez vencidos, volvían a levantarse una y otra vez. Había un foco nigromántico en la zona, en el ayuntamiento para ser más exactos. Enviamos una patrulla de la que no volvimos a saber nada. Y una segunda, y una tercera, que tampoco llegaron a salir del edificio. Hacer una cuarta incursión se hizo difícil, los hombres asustados se negaban a entrar ahí.
    - Y entonces apareció ese noble guerrero – Lord Nasher señaló a un semiorco que se apoyaba con los brazos cruzados en la pared y que no acostumbraba a hablar mucho -. Cuéntales, Daelan, es el momento de recrearte con tu hazaña.
    - No soy muy bueno con las palabras, mejor seguid vosotros, Señor – nunca había visto a un semiorco enrojecerse de vergüenza.
    - Pues le hechó un par de huevos – se adelantó el enano -, ya lo creo. Y más gordos que las ubres de mi esposa. Bien sabido es que los guerreros de las tribus son supersticiosos hasta lo inimaginable, que nadie más que ellos prefieren alejarse de temas relacionados con la magia y sobre todo de muertos que andan. Pero allá que se echó para adelante. Y claro, los soldados acojonados pensaron que si uno de las tribus tenía valor para vencer sus miedos, ellos no podían ser menos.
    - Un gesto de valor incalculable
    – retomó la palabra Lord Nasher -, pero aún más valiosa fue su fuerza bruta para acabar con el ejército que tenía apostado en el ayuntamiento aquel nigromante. Ah, este semiorco se ganó el reconocimiento y el cariño del pueblo, gracias a él mantuvimos Bosquemado y podemos traer algo de comida. Sin duda se ganó un puesto entre los Nueve de Nohivern. Con más guerreros como él no habría dos plazas vacantes en mi guardia personal, la guerra se ha llevado varios y valiosos caballeros difíciles de reponer.
    - Felicidades, Daelan, el primer semiorco en la guardia personal de Lord Nasher si no me equivoco – felicité a aquel ser que había oído que había compartido aventuras con Tekai -. Bien, sabemos que Maugrim atacará con no muertos invocados por nigromantes, y lo que es peor, hará que nuestros soldados caídos vuelvan a levantarse para volverse contra nosotros. Esto último podría evitarlo, hay una poción capaz de deshacer el cuerpo de un hombre cuando muere, de tal forma que no puede volver a ser levantado, podríamos hacer que los soldados la tomen antes de la batalla.
    - No sabes lo que pides, muchacha
    – Lord Nasher usó un tono inusualmente serio -. ¿Le dirás tú a sus esposas que no hay cuerpo de su marido que entregarles para un funeral en el que darle la última despedida? ¿Negarás a los niños una oración frente al cuerpo de un padre que dio la vida por ellos?
    - Todavía no he visto los restos de Tekai en los que descargar mi pena. Y por experiencia te digo, que el único consuelo que tengo es pensar que ese sacrificio haya sido útil para ganar la guerra
    – un silencio sepulcral en la sala me dio la razón -. Con esas pociones, Maugrim no podrá contar con los refuerzos que espera levantar con nuestros muertos, sin duda una sorpresa. Pero más sorpresa será si nosotros somos capaces de levantar y manipular los suyos. ¿Cómo anda el reino de nigromantes?
    - ¿Nigromantes en Nohivern?
    – el caballero Arijel dejó escapar una risa -. Eso es magia prohibida por Tyr. Levantar a los muertos, me asquea sólo el hecho de pensarlo. No, no usaremos el pecado en la batalla. Créeme, la ventaja que nos puede dar esa táctica la perderíamos desmoralizando a los hombres. Tyr les da fuerzas para la batalla, les ampara, verlos luchar desprotegidos de ese aliento es desperdiciar hombres. Sé lo que me digo. No, olvida esa opción. No haremos nada que pueda poner a Tyr en nuestra contra.
    - Bien, reuniré a los mejores magos entonces para que se pongan a preparar las pociones para nuestros hombres. Si al menos conseguimos que no se refuercen con nuestros muertos ya será una pequeña ventaja más.

    Todos asintieron con la cabeza y decidieron que ahora sí había llegado el momento de descansar. Al menos para ellos. Yo tenía que bajar a la biblioteca a desempolvar algunos libros sobre nigromancia.
  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Pues ya sabes chico, venga anímate a escribir la segunda parte.

    Yo por mi parte ya me he recuperado un poco de la critica de Perplejo (no niego que acertada, ojo) pero estoy reescribiendo la historia desde el principio (lo que colgué aquí era el principio de una segunda parte, ya que la primera la tiré hace tiempo, junto con el mapa que ahora es lo que más me toca la moral). Más que nada para mi entretenimiento personal, no se si me atreveré a ponerla por segunda vez en el foro.



    Chelo
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Chelo escribió : »
    Pues ya sabes chico, venga anímate a escribir la segunda parte.

    Yo por mi parte ya me he recuperado un poco de la critica de Perplejo (no niego que acertada, ojo) pero estoy reescribiendo la historia desde el principio (lo que colgué aquí era el principio de una segunda parte, ya que la primera la tiré hace tiempo, junto con el mapa que ahora es lo que más me toca la moral). Más que nada para mi entretenimiento personal, no se si me atreveré a ponerla por segunda vez en el foro.



    Chelo

    ¿Recuperarte? No dejes que una opinión te afecte tanto, porque sólo es eso, una opinión. ¿Acertada? Argumentada como mucho. Pero se contradice, dice que no se puede juzgar algo por una introducción y después se marca la del crítico experto. Y algo que yo no haría es sugerir que leas una o tal cosa. Tú haz lo que te gusta. Los que se amamantan de los grandes estilos se convierten en buenos escritores, es cierto, pero los que crearon esos grandes estilos lo hicieron escribiendo lo que les gustaba, no copiando a otros supuestamente mejores.

    Pero te entiendo, a mí me afectan (o afectaban) las críticas hasta lo inimaginable. Tengo dos grandes defectos para ello. Uno es que he sido ultratímido toda mi vida, y parece que siempre haya estado midiendo lo que hago para que no me dañen.
    Lo segundo es que todo lo que hago lo hago con una ilusión enorme (por eso agradezco vuestros comentarios y lo seguiré haciendo cada día). Entonces, claro, cuando te dicen algo que no te gusta, fastidia más.

    Como terapia de choque a mi timidez y al miedo a la crítica me hice cantautor. Pánico me daba ponerme a cantar delante de trescientas personas. Y el consejo que me dieron que más me ha servido es "tú haz lo que te gusta, porque hagas lo que hagas, habrá gente a la que le gustes y habrá gente a la que no". Y es cierto, hasta el mejor de los mejores tiene malas críticas, así que, lo importante es hacer lo que quieres, guste más o menos, pero a quien le guste les gustarás tú, no lo que se supone que debes ser.

    Y ya acabo... lo importante es tener claro el objetivo. Aquí no venimos a ganar un premio Planeta, venimos a escribir porque nos gusta, a entretenernos. No a que decidan por nosotros lo que es mejor o peor. A mí la literatura metafórica no me gusta, y reconozco que es la más difícil, que cuidan cada palabra con un pincel, pero no me gusta. Un escritor de ese estilo podría decirme "no tienes ni puta idea de escribir" y yo le diré "tienes razón, pero lo que hago ahora es lo que quiero hacer y me hace feliz".

    Así que, escribee, escribeeee, escribeeee. Y postéalo, que siempre es un aliciente para animarse a seguir escribiendo.
    Y lo siento por todo estos parrafoteeeees, pero pienso seguir animándote a que sigas!
  • NeverwinterNeverwinter Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    1559137-morag_01.jpg
    LAS NOCHES DE NOHIVERN
    Capítulo 37: Morag
    Lord Nasher se preparaba para la conferencia en el templo de Tyr. Ante el altar, se había equipado con su armadura pesada, una capa azul de Nohivern y tantas medallas recibidas por sus gestas militares que casi no le cabían en el pecho, un pecho inmenso, tanto que no acostumbraba a dejarse ver tan engalanado, su propia musculatura bastaba para impresionar a cualquiera. Pero la situación requería tanta formalidad.

    - Bienvenidos, magos del reino, en estos tiempos vuestra honorabilidad queda demostrada y me arrodillo ante ella.

    Un murmullo se expandió rápidamente por todo el templo. Lord Nasher jamás se había arrodillado ante nadie. Eso sólo significaba que, fuera lo que fuese a decir, sería de una gravedad espantosa.
    [FONT=&quot]
    - Gracias por responder a mi llamada – el Señor de Nohivern volvió a ponerse de pie -. Sois menos de los que habitualmente soléis ser, muchos de los vuestros han desertado al bando promagia tras nuestras numerosas derrotas. Pero aquí estáis, los estandartes de la cordura, los que a pesar de vivir para la magia y amarla, lucháis para controlarla por un mundo equilibrado, para evitar el caos de Faerun. Jamás podré agradecer lo suficiente que hayáis escogido el camino del bien.

    Y era para agradecerlo, los magos allí reunidos habían escogido el bando antimagia, el que limitaba aquello a lo que ellos dedicaban su vida. El camino fácil habría sido seguir a Maugrim para expandir sus poderes mágicos y dominar el mundo con ellos.

    - Como bien sabéis, antes de la expansión humana, las Razas Creadoras dominaban el mundo, y fue gracias a la magia que nuestra especie pudo adquirir el poder suficiente para dejar de esconderse – una historia que todo mago se sabía perfectamente, lo que hacía que nos inquietáramos todavía más por el motivo de que Lord Nasher estuviera recitándola -. Y un nombre habría que destacar, Morag. La reina reptiliana ha sido una de las mejores magas de la historia, y su alianza con los humanos llevó a ambas especies a la victoria. Después… Bueno, después ya sabéis que se traicionó a Morag, se le selló para el resto de los tiempos temiendo su poder, y se establecieron las leyes de control de la magia que limitaba los conjuros más peligrosos.

    Si Lord Nasher trataba de explicar que Maugrim era uno de los magos más afectados por tales leyes y que conspiraba para hacerse con el poder y cambiarlas, no estaba diciendo nada que no supiéramos.

    - Morag ha vuelto – los rostros aterrorizados y los gritos de incredulidad se encendieron en el templo -. Silencio, silencio. Por favor. Mis exploradores han descubierto que Maugrim encontró las Palabras de Poder para romper el sello. De hecho, muchos ya suponíais que una fuerza tremenda debía de existir para haber derrotado a la bestia despertada con la transformación de Tenser.

    ’Tekai Ispalis, se llama Tekai Ispalis, no bestia’, pensé para mis adentros, sin dejar de seguir escuchando a Lord Nasher.

    - Ni siquiera Tenser, el mago más increíble de todos los tiempos, fue capaz de derrotar a Morag en su día, tuvo que conformarse con sellar su existencia. Es decir, nos enfrentamos ante un enemigo que jamás ha sido derrotado. Pero tenemos que encontrar la forma antes de que llegue llevando la devastación a nuestro ejército.

    Indignación, desaliento, desesperación, el templo era un caldo de emociones a punto de estallar. En lo único que parecían estar de acuerdo todos los magos era en que Morag era invencible. La puerta se abrió y Eve apareció seguido del rayo de luz que dejaba pasar la puerta entreabierta. Sin embargo, lo único que trajo con sus palabras fue más oscuridad.

    - Señor, tengo nuevas noticias – hablaba con dificultad, le faltaba el aire -. Los ejércitos enemigos se dirigen hacia aquí.
    - ¿Cuándo llegarán?
    – Lord Nasher tuvo que alzar su ya de por sí portentosa voz para hacerse escuchar entre el murmullo generalizado.
    - Dos días, he corrido lo más que he podido en cuanto observé que se movilizaban, pero no les he podido sacar más ventaja.
    - Está bien, está bien
    – el Señor de Nohivern se giró para ponerse de cara a las vidrieras que mostraban la imagen de Tyr tras el altar y alzó los brazos -. Sin duda el tiempo no nos sobra. Pero oremos una vez más a nuestro dios. Puede que sea la última.[/FONT]
  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Neverwinter escribió : »
    ¿Recuperarte? No dejes que una opinión te afecte tanto, porque sólo es eso, una opinión. ¿Acertada? Argumentada como mucho. Pero se contradice, dice que no se puede juzgar algo por una introducción y después se marca la del crítico experto. Y algo que yo no haría es sugerir que leas una o tal cosa. Tú haz lo que te gusta. Los que se amamantan de los grandes estilos se convierten en buenos escritores, es cierto, pero los que crearon esos grandes estilos lo hicieron escribiendo lo que les gustaba, no copiando a otros supuestamente mejores.

    Pero te entiendo, a mí me afectan (o afectaban) las críticas hasta lo inimaginable. Tengo dos grandes defectos para ello. Uno es que he sido ultratímido toda mi vida, y parece que siempre haya estado midiendo lo que hago para que no me dañen.
    Lo segundo es que todo lo que hago lo hago con una ilusión enorme (por eso agradezco vuestros comentarios y lo seguiré haciendo cada día). Entonces, claro, cuando te dicen algo que no te gusta, fastidia más.

    Como terapia de choque a mi timidez y al miedo a la crítica me hice cantautor. Pánico me daba ponerme a cantar delante de trescientas personas. Y el consejo que me dieron que más me ha servido es "tú haz lo que te gusta, porque hagas lo que hagas, habrá gente a la que le gustes y habrá gente a la que no". Y es cierto, hasta el mejor de los mejores tiene malas críticas, así que, lo importante es hacer lo que quieres, guste más o menos, pero a quien le guste les gustarás tú, no lo que se supone que debes ser.

    Y ya acabo... lo importante es tener claro el objetivo. Aquí no venimos a ganar un premio Planeta, venimos a escribir porque nos gusta, a entretenernos. No a que decidan por nosotros lo que es mejor o peor. A mí la literatura metafórica no me gusta, y reconozco que es la más difícil, que cuidan cada palabra con un pincel, pero no me gusta. Un escritor de ese estilo podría decirme "no tienes ni puta idea de escribir" y yo le diré "tienes razón, pero lo que hago ahora es lo que quiero hacer y me hace feliz".

    Así que, escribee, escribeeee, escribeeee. Y postéalo, que siempre es un aliciente para animarse a seguir escribiendo.
    Y lo siento por todo estos parrafoteeeees, pero pienso seguir animándote a que sigas!


    Jo, siento el desbarre de ayer, no pretendía ir en plan "pobrecita de mí, que penita me doy", la verdad es que debería haber posteado algo un poco más "macerado" literariamente hablando en primer lugar.

    Y también que yo me tomo todo muy a la tremenda, si pones algo esperando que alguien opine vas a tener de todo y, aunque como ya he dicho, no le quito la razón al crítico en cuestión, pero me pilló en el momento en que me estaba planteando volver a escribir después de unos cuantos años sin hacerlo y aunque no me lo tomé a mal, me dejó un poco por los suelos. No fue la crítica en sí, fue como me vino.


    Ya iré poniendo algo, es que tambien soy muy perfeccionista y releo lo que escribo tropecientas veces y lo cambio otras tropecientas. Y para una vez que no lo hago, pasa lo que pasa :D

    Cantautor eh? pues si que es terapia de choque, si.

    Gracias por los ánimos, y perdón por la parrafada.

    Me he reido mucho con el capítulo de Morag, la directora del cole de mi hija se llama así, lleva el "pelo" igual pero rizado y es una directora muy buena, pero tambien bastante temible, como la hechicera de tu capítulo.

    Chelo
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado marzo 2013
    Se ponen los pelos de punta:eek::eek:

    Me parece muy bien lo que estan debatiendo y estoy de acuerdo en que hay que hacer las cosas que nos hagan feliz a nosotros, no a los demás, por que para tener contentos a todo el mundo, es muy complicado:p:)
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com