A mi redondo no me ha parecido, a mis ojos le parecen más bien alargado (sí, en el Inframundo aún tenemos sentido del humor).
Las frases cortas transmiten algo que no hacen los versos largos: sentimientos definidos. El sentimiento puede ser difícilmente descriptible, o puede ser tan claro como la luz de la luna en una noche despejada (y sin eclipse, claramente), y cuando el sentimiento es claro, no hace falta parafernalia de adorno. Eso demuestra tu escrito. Sin embargo, hay algo que me desconcierta, y me gustaría preguntarte qué te ha llevado a escribirlo: ¿qué quiere decir "pensarse muerto al estar vivo" y "pensarse vivo al estar muerto"? Me interesa conocer qué concepción tienes de ambos problemas de existencia
Bien, Caronte, porque te has tomado una gran molestia hago esto. (Enorme esfuerzo me es explicarme).
"Pensarse muerto al sentirse vivo", me refiero al después de los eventos más dolientes que alguien cree que pudo experimentar, haga una catarsis o algo que le lleve a ver lo mundano y poco resginado que está a la vida después de, para entonces encontarse vacío y al no tener más esa voluntad de creer en algo más allá de su misera; sintiéndose sin vida, sin motivos, sin aliento para ir por la felicidad a la que todos tenemos derecho (no necesariamente tiene que ser esa cursi que pasan en las películas), halla a su cuerpo en pie, con esa vitalidad terca de todo sano que se muere por dentro por nada.
Y con el final, es un regreso al ahorcamiento inicial. Puesto que encontrar su cuerpo sin alteración física alguna y a falta de aquello por lo que uno vive (sea lo que sea y refiriéndome excluxivamente a aquello que nos hace sentir fuerza y alegría en el alma), sólo sobrevive los días con eso llamado rutina, porque para aquél que quiere algo más que en ningún lado encuentra y mucho menos con alguien más, eso no es vivir, sino llenar otro día con el cuerpo pesado y vacío al mismo tiempo; saludar al tiempo con la cara tan amarga que se expresa con lo que se alimenta: nada.
Es un despertar lo que le hace falta a aquél que comparta estas letras sin cuestión alguna. Y si no he aclarado tu duda, mil disculpas.
Temo que no se ha entendido mi comentario: por poema redondo entiendo algo muy parecido a perfecto: empieza un tema, lo desarrolla y lo termina. Y lo hace bien. Con armonía entre el fondo y la forma, con ritmo adecuado a lo que dice en todo el recorrido, con coherencia y lógica en el pensamiento... con sencillez y claridad aunque el tema no es sencillo.
Y encima el tema del que habla no es cualquier cosa.
Consigues dar un aire ligero a un tema profundo y lo haces en esencia, en muy pocos versos.
Una cosa redonda es algo empezado y terminado: completo. No me parece que sea un principio...
Me ha parecido importante aclararlo. No lo he hecho antes porque no he podido entrar.
Comentarios
Pues ya es un comienzo. Saludos.
Las frases cortas transmiten algo que no hacen los versos largos: sentimientos definidos. El sentimiento puede ser difícilmente descriptible, o puede ser tan claro como la luz de la luna en una noche despejada (y sin eclipse, claramente), y cuando el sentimiento es claro, no hace falta parafernalia de adorno. Eso demuestra tu escrito. Sin embargo, hay algo que me desconcierta, y me gustaría preguntarte qué te ha llevado a escribirlo: ¿qué quiere decir "pensarse muerto al estar vivo" y "pensarse vivo al estar muerto"? Me interesa conocer qué concepción tienes de ambos problemas de existencia
"Pensarse muerto al sentirse vivo", me refiero al después de los eventos más dolientes que alguien cree que pudo experimentar, haga una catarsis o algo que le lleve a ver lo mundano y poco resginado que está a la vida después de, para entonces encontarse vacío y al no tener más esa voluntad de creer en algo más allá de su misera; sintiéndose sin vida, sin motivos, sin aliento para ir por la felicidad a la que todos tenemos derecho (no necesariamente tiene que ser esa cursi que pasan en las películas), halla a su cuerpo en pie, con esa vitalidad terca de todo sano que se muere por dentro por nada.
Y con el final, es un regreso al ahorcamiento inicial. Puesto que encontrar su cuerpo sin alteración física alguna y a falta de aquello por lo que uno vive (sea lo que sea y refiriéndome excluxivamente a aquello que nos hace sentir fuerza y alegría en el alma), sólo sobrevive los días con eso llamado rutina, porque para aquél que quiere algo más que en ningún lado encuentra y mucho menos con alguien más, eso no es vivir, sino llenar otro día con el cuerpo pesado y vacío al mismo tiempo; saludar al tiempo con la cara tan amarga que se expresa con lo que se alimenta: nada.
Es un despertar lo que le hace falta a aquél que comparta estas letras sin cuestión alguna. Y si no he aclarado tu duda, mil disculpas.
Saludos y muchas gracias.
Y encima el tema del que habla no es cualquier cosa.
Consigues dar un aire ligero a un tema profundo y lo haces en esencia, en muy pocos versos.
Una cosa redonda es algo empezado y terminado: completo. No me parece que sea un principio...
Me ha parecido importante aclararlo. No lo he hecho antes porque no he podido entrar.