Aquí estoy, una vez más en estas cuatro paredes que marcan el encierro que solemos todos llamar habitación.
Fue un día tranquilo, común. En fin, como todos. Un día más en una vida de la cual no se que esperar ¿Pero es que acaso alguien lo sabe? Siempre me lo eh preguntado, quiera o no hacerlo ya que mi curiosidad a veces y pese a lo mucho que me niegue a reconocerlo suele meterme en problemas en los cuales no debería estar.
Lo digo porque sé que aquí nadie me escuchara, tampoco me corregirá o intentara cambiar mis pensamientos como suele hacerlo todo mundo a mi alrededor. De hecho no lo entiendo, comprendo que el ser un niño me haga desconocer mucho de lo que hay en el mundo pero ¿Acaso eso me hace tener que guardarme mis palabras y opiniones?
Aunque tal vez si debería, al final siempre termino haciéndolo por no lastimar a los demás.
La vida de un niño es dura, es raro que pocos lo entiendan o tan siquiera, que se detengan a pensar en que es lo que pensamos. Después de todo ellos tuvieron que ser como yo para llegar a lo que son. Debieron haber sido niños y ver el mundo con estos ojos que yo poseo. ¿Oh acaso seré solo yo quien lo ve de tal forma?
Si, tal vez sea así, posiblemente sea yo. Al menos eso explicaría muchas cosas.
De verdad agradezco tener este espacio, al final a pesar de ser mi encierro me permite pensar y decir las cosas que no podría decir frente a otros, cosas malas quizá o tal vez buenas. Aquí soy yo quien elige que lo es y que no; Es donde pudo estar tranquilo mientras que allá afuera tengo que reservarme mis comentarios e ideas sin saber si ofenderé a alguien.
¿Pero porque soy yo quien tiene siempre que guardarse todo?
Ellos también me dañan pero no parece que les importe, de hecho a veces les divierte hacer comentarios hirientes o es lo que sus risas me dicen al menos. La forma en que carcajean al unísono, todas esas veces que me llaman no solo a mí de formas malas sino a quienes los rodean. No entiendo.
Al menos aquí puedo dejarme a mí mismo y sé que sin importar lo que haga a nadie le importara. Puedo tirarme en la cama y permanecer así toda la noche, oh dejarme en el escritorio de la peor forma posible sin tener que tomar una posición correcta como en la escuela o cuando como con la familia.
Mi espacio, mi hábitat, mi lugar.
No es mucho pero es lo que tengo.
Pensamientos que conforman a ideas, ideas que llevan a teorías que podría practicar aquí, o al menos imaginarlas. Que divertido, creo que la imaginación es algo que le queda solo a alguien como yo, curiosamente no al ser un desterrado ya que no es como si todos se alejaran de mí. De hecho en muy rara ocasión lo hacen.
No digo más de lo que debería decir según mamá. Permanezco callado sobre lo que veo y otros creo no pueden percibir pero aun así siento que no fuera suficiente, nunca lo ah sido y me pregunto si alguna vez lo será.
Soy solo un niño. Un niño que rara vez es escuchado y cuando lo es, no es tomado en cuenta así que por más que me esfuerce, se que ante las palabras de todos que dicen que valgo mucho lo cierto es que no es así. La opinión propia parece ser valorada más de lo que debería, por lo que todos quieren tener razón, siempre llevarla y de no ser así tratan de lastimarte al ver que tú eres quien está en la razón.
¿De qué sirve entonces tenerla?
Tal vez quienes deberían llevarla son aquellos sin emociones o tolerantes a la manipulación de otros. De hecho son ellos quienes seguramente llevaran el rumbo del mundo. Solo alguien como tal soportarían el peso de los errores y equivocaciones de todos, incluyéndose a sí mismos.
No quiero formar parte de ello. No quiero ser lastimado ni lastimar a nadie.
¿Puedo quedarme aquí?
Aquí en estas cuatro paredes que me protegen. Aquí en esta cama tan cómoda que es casi el doble que yo. Esta cama en la que eh estado desde que tengo memoria, en la que me arropo cada noche y en la que sueño y sueño mucho.
Sería tan bueno.
No quiero salir, quiero estar aquí y poder seguir jugando con lo que me gusta, experimentando con lo qué se me ocurre y tratar de plasmar mis ideas en este papel que en mi escritorio siempre esta. Mamá lo abastece cada vez que lo termino así que sería perfecto.
En este mini mundo, que es mi mini mundo. Un lugar pequeño y no muy acogedor, pero a final de cuentas creo que está bien para algo alguien como yo. Servirá para los años que según mamá me quedan aquí. Entonces, no debo de dar problemas aunque, no puedo evitar preguntarme que se sentirá irme.
¿Sera como cerrar los ojos y no despertar más?
A veces me lo pregunto mientras intento dormir. Siempre trato de averiguar cómo sería y si quedaría solo ahí, tendido en mi cama para no volver a despertar más.
Quizá podría soñar. Sería lindo. Dejarme ir y seguir haciéndolo hasta el final de los tiempos.
Siempre en busca de aventuras, detrás de proezas que solo en mi mente caben y las que recuerdo siempre sonriente al caer la tarde. Incluso algunas las eh anotado en papel pero extrañamente desaparecen un día después de hacerlo.
Que malo, pensaba dárselas a mamá.
Pero bueno, creo que tengo que ser paciente y seguir haciendo lo que comúnmente hago.
Mañana saldré de excursión al bosque con mis compañeros de clase o al menos es lo que nuestra maestra ha dicho. Espero que mamá me deje ir aunque sino, pronto podre volver a mi habitación.
Tal vez eso sería lo mejor. No estaría tan mal.
Por el momento me voy a dormir, creo que tengo sueño y un poco de malestar pero eso ya es común.
Quiero ir a soñar y sentirme libre, sabiendo que pronto lo seré finalmente pero también reconozco que nunca olvidare estas cuatro paredes, este lugar. Mi encierro, mi refugio. Mi habitación.
Comentarios
Narras bien, un poco clautrofóbico, me gustan las cuatro paredes de mi habitación, pero también sentir la libertad de moverme de alli.;):)
Es uno de mis primeros intentos de cuento corto ya que son lo que me llevan más trabajo que incluso escribir novelas.
Gracias por tu lectura ^^