Se puede ver de costa a costa cuando una profesora está en temporada de caza, y más aún cuando la verdadera necesidad que tiene, es la de echar un buen polvo. Esto puede averiguarse a medida que transucurren los años y su aspecto varia, si miramos un año antes pesaría entre 10-15 kg de más, y hoy en día está haciendo una dieta estricta de comer manzanas. Lee revistas sobre cotileos o de modelos, pero sabe disimular, si otra compañera la sorprende y pregunta que lee, ella contesta astutamente: - No no, si la revista esta, es una tonteria, to la compro por los tester que vienen de regalo( aquellas cremitas que incluyen con la revista). Otro detalle irrelevante es el carácter, la personalidad femenina pura, si volvemos a hacer un flashback momentáneo, un año antes presentaba un simpatía y amabilidad increíble a la hora de impartir clase, pero hoy en día aparenta una actitud de acero, muestra que ella es la "macho alfa" entre todas. Un claro ejemplo es la conversación que mantiene con sus alumnos:
- Si vostros abreviáis esto, y yo no comprendo vuestra letra simplemente no lo corregiré ¿me entendéis? (así es como un profesor marca el territorio). Realmente la gracia no se encuentra en lo anteriormente dicho, si no el comportamiento que mostró cierto día en el cual asistió a nuestra clase otro profesor que había terminado su carrera y estaba de "prácticas". Había que verla a ella, parecía una modelo de aquellas revistas "que nunca leo" , mandando unas indirectas físicas sin tener si quiera que mirar al pobre muchacho, probablemente solo con echarle una mirada a ese chico leía él en ella: -¡ Auxilio, necesito echar un polvo urgentemente! Pero por lo visto el chico se negó a leer esos ojos.
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