Uno de los atractivos del pueblo, si no el que más, es el agua. Brota de un perenne manantial en la falda de la sierra y es fresca, limpia y abundante. Probablemente alrededor de este prodigio natural existiera un frondoso cañaveral que diera el nombre a un modesto caserío, acomodo de los primeros emigrantes leoneses que vinieron a repoblar tierras conquistadas a los moros. Pronto la encauzaron disponiendo un acceso escalonado circular, de piedra y lanchas de pizarra, donde hombres y mujeres beben y se aprovisionan llenando cántaros y botijos. Desde allí, en un largo pilar adosado a una pared de huerta donde asoman curiosas las higueras contemplando cómo beben las bestias a la vuelta del trabajo, discurre parsimoniosa jugando con renacuajos y libélulas, hasta una charca grande plagada de juncos y cañaverales. Allí, las risas y comentarios de las mujeres que lavan la ropa por las mañanas se tornan en un concierto melancólico de croar de ranas al atardecer. La mantiene en reposo una compuerta que le cierra o abre el paso a un desagüe angosto, engastado verticalmente en la roca que la deriva a unos caserones misteriosos donde se trituran el grano y la aceituna. Ahora, todavía joven y ruidosa, se deja conducir entre paredes de piedras que limitan cercas donde piaras de marranos hozan buscando bulbos y raíces mientras esperan llegar la montanera. Y ya cansada de seguir por cañadas y regajos, sorteando riscos sembrados de jaras, madroños, lentiscos, romero y zarzamoras, allá abajo, pasea curiosa entre juncos y adelfas refrescando las albercas que surten de verdor los árboles frutales de las huertas, para perderse entre los chopos y morir plácidamente en la ribera.
Comentarios
Me llevas hasta el río... ¡otra vez el río protagonista del paisaje!.Desde el manantial del que brotan tus pinceladas de agua transparente,sigo su curso; escucho sus sonidos:el rugir en los tramos angostos, el susurro en los remansos, el croar de las ranas...Y mientras me deleito en estos sonidos familiares, cruza la libélula de presa, con vuelo rápido, atrapando algún insecto.
Me llega el olor de las higueras, que tanto quiero, el aroma balsámico y algo empalagoso, de las jaras y los lentiscos; el sabor dulce de las moras y todos y cada uno de los aromas del campo.
Voy siguiendo el curso infatigable y aventurero del agua y cuando llega a la rivera me zambullo mentalmente en tu paisaje.
Has pintado un magnífico paisaje, ya inexistente, y he viajado siguiendo el itinerario que trazas. Gracias por no olvidarte del agua.
Guardo tu paisaje con cariño.
Un abrazo con olor de higuera.
Un beso con sabor a moras
Una sonrisa con color de adelfa.
Una mirada con la transparencia del agua.
Sinrima
¡ Qué fantástica respuesta, Amparo !. Espero que me hagas caso y te lances a la prosa poética (o no pética).
Gracias por encontrar el color de lo que escribimos. Sólo porque tú estás ahí, no puedo volverme inexistente.Esta es mi agradecida respuesta, aunque este espacio es de Alhaken.
Él responderá como parte interesada., pues, aunque formemos un duo poético, cada uno tiene su propia voz.
Un abrazo de colores.
Sinrima
Ahora soy uno de vosotros. Muchas veces me pierdo entre tanta palabra, busco puntos de referencia y te encuentro. Tu estás ahí, permaneces discreta, en segundo plano voluntario...
Me quedaré aquí, amparo bonilla, mientras me sigas obsequiando con tu café, con tu sonrisa, con tu hospitalidad...
Siempre que quieras, te seguire ofreciendo un cafecito bien aromático, como se da en mi ciudad, mi casa estará abierta para recibirte,cuando pases por aqui.:p
El paisaje será de todo tu agrado, seguro encontrarás más colores para seguir dando pinceladas en el paisaje que le estás pintando a Sinrima, cuando te encuentres con ella, traéla a mi casa, los dos serán muy bien recibidos.;):p:):D:p;)
Amparo, gracias por tu invitación. Me gusta el café, pero mucho más tu compañía. Te haces querer. Y si no fueras tú me sentiría celosa porque nuestro poeta se ha quedado embobado en tu casa y se olvidó de responderme.
Lo comprendo; tu respuesta resplandecía más que ninguna.
Un abrazo colorido.Y hazme caso: ¡¡ ESCRIBE !!
Sinrima
Amparo,reina,desde luego entre tus cafecitos y tu sonrisa bien acompañados andan estos dos,saludos.
Amparo, no había visto cómo revolviste los archivos del foro y desempolvaste este relato y los comentarios que provocó; al volver a leerlo echo de menos a Dragón y a Alhaken II, con quienes pasamos días divertidos repartiendo sentimientos mientras tomábamos tu café.
Por si ninguno de los dos aparece para agradecer tu recuerdo, por la parte que me toca, te respondo para decirte que valoro tu trabajo de pura arqueología.
Un abrazo. Nosotras seguimos existiendo.
Tres años después, me parece igualmente bello este recorrido por el campo, siguiendo el curso del agua.Es como el paisaje de un Belén, minuciosamente representado con esmero.Esto es lo que he imaginado en la lectura de esta tarde.
Espero que en este escrito sí te reconozcas; parecen recuerdos de tu infancia o adolescencia, paisajes que siempre perduran en la memoria porque forman parte de uno mismo. Me da esa impresión por la manera intimista de hablar de la tierra, de esos paisajes que ya no existen más que en tu interior y, de vez en cuando, como ahora, se asoman a tus ojos.
Vuelvo a felicitarte.
Un abrazo de colores.
Siempre he admirado a los que saben pintar con palabras un paisaje o los rasgos personales -físicos y/o anímicos-, un ambiente o una situación -de tensión, de temor, de ilusión, de alegría, de tristeza,...-. Y tú, Alhaken II, lo has hecho muy bien en este breve texto.
saludos