Un gesto sin palabras.
Juan verdugo.
Frunció un poco el seño, su mirada se desembarazo de mí, reflejando la poca importancia que le tomo a mi pretensión, y con las manos cruzadas guardo silencio evitando responder lo que en realidad parecía ser una pregunta fácil. — ¿Dónde estabas?—Dije de nuevo, pero su mirada volvió a esquivarme y ahora era acompañada con una ligera sonrisa irónica y burlesca al mismo tiempo. Tal parecía que ni mi presencia ni mis palabras le importaban en lo más mínimo, tanto, que ni siquiera quiso voltear a verme a los ojos, y así, siguió con su rumbo.
Al igual que ella yo también hice lo mismo, di media vuelta sin voltear atrás. Y aunque después nos encontráramos en el camino, jamás nos volvimos a dedicar alguna palabra, ya que unos gestos solo quedaron en nosotros, no necesitábamos nada más para que los dos nos dejáramos de importar.
Comentarios
Amores que se han querido
y se encuentran por la calle
o se cambian de color
o se hacen un desaire,
por dentro, sufren los dos.
¡El amor y el desamor, motor social incontrolable e incontrolado!
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¿Me permites unas observaciones?
No "seño" sino "ceño".
No "— ¿Dónde estabas?—Dije de nuevo" sino "—¿Dónde estabas? —dije, de nuevo".
No "verme a los ojos" sino "mirarme a los ojos"
Voltear es sinónimo de darse la vuelta en muchos países de habla hispana, pero debe ser uno u otro, no a la vez; me cuesta entender: "di media vuelta sin voltear atrás.
Te pido disculpas, Itzan, por esta subjetividad.
jaja nunca había entendido eso de los guiones largos u_U me has aclarado una duda, muchas gracias.:)
De todas formas, lo importante es tener algo que decir y decirlo.
Saludos, Itzan.