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La Muñeca De Las Mil Caras (2)

salajosalajo Pedro Abad s.XII
editado noviembre 2009 en Narrativa
Como dije, no es un relato romántico
PARTE 2

Le he agregado este fondo musical: http://www.goear.com/listen/4a3f4f2/Looking-Through-The-Eyes-Of-Love-enya

Me quedé dormido hasta las dos de la tarde, ese primero de enero que cae domingo, luego almorcé y me puse a descansar. Había bailado bastante con Mónica la noche anterior, pero sobretodo estaba entusiasmado por ir a visitarla. Revisé la hoja donde había apuntado su dirección, e indicaba que vivía en el distrito del Rímac, el cual es popular y tiene zonas peligrosas, pero supuse que no viviría en alguna de ellas. Me alisto pues le dije que llegaría a las seis de la tarde y cojo un microbús que me llevaría a ese distrito. Por la dirección señalada, el conductor me indicó que se encontraba cerca del paradero final. Luego de un viaje de más de una hora por diferentes calles congestionadas, llegué al último paradero y le pregunto al chofer hacia donde debo dirigirme. Me señala unas calles que eran el inicio de unos cerros llenos de construcciones pobres, los que se le llaman barriadas, y sí, son lugares peligrosos. Por un momento tuve dudas, pero el solo pensar en volverla a ver, hizo que mis miedos se disiparan y continué avanzando y preguntando por la dirección. La gente que me respondía me miraba un poco extrañada y había algunos que no tenían cara de buenos amigos, hasta que llegué a una callejuela en donde me dijeron que era el lugar de la dirección, ingresé en la misma y toque una puerta, salió una señora y le pregunté por Mónica, dando sus señas, la señora me indicó que era en la siguiente casa. Avancé hacia la misma y toqué nuevamente y es Mónica la que abre la puerta y lo primero que hace es abrazarme y darme un beso que yo respondí.
— No pensé que ibas a llegar hasta acá, supuse que te ibas a arrepentir y desistir de buscarme— me dice emocionada
— De ninguna forma iba a dejar de volver a verte, mi amor—
— Si mi amor— y nos volvimos a besar.
— Tengo vergüenza del sitio donde vivo, pues como vez es pobre y peligroso— me dijo acongojada.
— No te preocupes por eso, lo importante es que estoy contigo, que estamos juntos— y la abracé más fuerte

Me puso al tanto de su familia, eran ocho hermanos siendo ella la antepenúltima. Vivían en esa pequeña casa con su madre. Su padre se había separado de la familia he ido a vivir a otro lado. Eran humildes y las necesidades económicas estaban a la orden del día.
Eso a mí me importaba poco, aunque mi familia era de condición media con un padre médico, tampoco éramos millonarios y me propuse con entusiasmo continuar esta relación. Como ya era tarde, antes de despedirme le digo:
— Mónica, que te parece si vamos a la playa.
— Bien Dani, ¿cuando te parece?.
— Mira, mañana tengo una prueba en la universidad, podría ser el martes por la mañana.
— Me parece bien Dani, ¿podrías estar acá a las nueve de la mañana?
— Sí, a esa hora nos vemos.
Nos dimos un beso de despedida y me retire por el camino que recorrí previo y que estaba más tenebroso aún por la noche. No estuve tranquilo hasta que llegué al paradero de los microbuses y subí a uno de ellos que luego me transporto hasta mi casa

Llegó el día martes y fui a recogerla, cuando llegué a su casa salió ella con una hermana menor y me dijo que su mamá le había dicho que podíamos ir, pero acompañados de esa hermana. Para mí eso fue algo incómodo pero me lo tuve que tragar, pues pensé que sería como pagar mi derecho a la confianza que después me tendrían. Abordamos los tres el microbús que nos llevaría a la playa.
Durante el trayecto algo extraño estaba pasando, no sentía a Mónica como la noche anterior, estaba alegre, pero un poco ida y hablaba algunos temas esotéricos que no entendía. Eso me confundió. Cuando llegamos a la playa nos acomodamos en la orilla y ahí pude observarla mejor. No sólo es bonita de cara, sino que tiene un cuerpo muy bien formado y luego viene el jugueteo con las olas, que hizo que me olvidara de esa percepción inicial que tuve. Todo fue alegría, pero yo veía a su hermana menor que nos vigilaba estrechamente y cuando Mónica empezaba a decir cosas sin sentido, la cortaba y le cambiaba el tema. Aquí pasaba algo y no me lo querían decir. Pero lo averiguaría.
Luego regresamos y nuevamente Mónica empezó a hablar temas sin mucho sentido que su hermana cortaba, llegamos a su casa y me despedí en la puerta de ella y su hermana, quedando en que nos veríamos al día siguiente en la tarde. Cuando regresaba a mi casa me sentí extraño, ¿qué había pasado con la Mónica que había conocido?

Es el día siguiente, todavía pienso en lo extraño que se comportó Mónica ayer, estoy llegando a su casa y mis dudas me persiguen, llego a su casa y toco la puerta y sale ella a recibirme, era la Mónica que conocía, la que no hablaba de temas extraños y que me quería y yo a ella. Le pregunto sobre la forma en que se había comportado y ella me dice que no lo notó, que para ella su comportamiento fue normal. Lo dejamos ahí.
Caminamos por los alrededores hasta encontrar un sitio discreto en donde poder estar. Ahí nos abrazamos y besamos con pasión.
— Mónica te amo, mi amor
— Dani yo también te quiero mucho, pareciera que te conozco desde antes.
Yo como animal sexual iba avanzando hacia sus zonas erógenas, a tocarlas para satisfacción de ambos, pero cuando llegué a su pubis, ella me rechaza inmediatamente diciéndome que no, que era muy pronto. Eso no me sorprendió, se intenta, pero es normal que haya un tira y afloje inicial. Después de estar buen rato conversando y besándonos, la hora había avanzado y regresamos a su casa. Nos dimos un beso y quedamos en que la visitaría en dos días pues tenía que dar otros exámenes en la universidad.

Pasaron los días y nuevamente fui a visitarla, como siempre llegué a su casa por la tarde y salió a recibirme. Nos saludamos con un efusivo beso y me dijo para salir a caminar. Nuevamente la sentí distinta, nuevamente no era la Mónica que conocía ¿qué pasaba?
— Mónica, ¿qué pasa mi amor? te noto distinta ¿te pasa algo?
— No Dani, te parece ven vamos por acá quiero llevarte a un sitio que conozco, para que podamos estar solos.
Sin hablar mucho me llevó a un sitio más desolado y en ese sitio nos empezamos a besar, pero yo no era el que llevaba la iniciativa, sino ella, comenzaba a restregar su pubis contra mi miembro, el cual creció y poco me faltó para penetrarla en ese mismo momento, pero eso no pasó. Para mí era demasiado extraño, antes ella había rechazado que la tocara y ahora me estaba pidiendo casi a gritos que la poseyera y eso no era normal,
— Mónica, ¡basta! ¿qué ocurre?
— Nada mi amor sólo que te deseo, quiero ser tuya.
— Mónica ¡no!…..mejor vamos a tu casa.
La llevo a su casa y me despido de ella diciéndole que nos vemos mañana, cuando estemos más tranquilos. Por mi cabeza nuevamente pasan muchas ideas que buscan explicar ese comportamiento, pero no encuentro respuestas.

Entonces me dije, mañana se tiene que resolver esto y la respuesta me la tiene que dar Mónica o su familia.

Parte 3: http://www.forodeliteratura.com/showthread.php?t=9116

Comentarios

  • antipedantesantipedantes Anónimo s.XI
    editado noviembre 2009
    Bueno, ahora si deja de ser romántica e inicia una trama que me da curiosidad. Esperemos a ver el desenlace......
    Tu texto es fácil de seguir y llevas al lector a un enfoque difícil de ignorar.
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