Son pasadas las diez con cuarenta y seis, el dolor en mi pecho no me deja esclarecer, las causas, motivos o que otra barbarie que efectué.
¿Qué me condujo a tan macabro crimen, acaso ella merecía eso, y si lo fuere quien era yo para ajusticiarlo?
Siento un ligero remordimiento, pero muy pequeño, tan ligero que no lo entiendo, si ya esta hecho, si todo fue consumado, todo fue a parar debajo del lecho…
Lagrimea sin órdenes de duelo, los parpados tan pesados y pérfidos, que amilanan tristemente el pecado de solo ellos poder verlo, el macabro crimen que yo cometí y sin nada poder haceros…
Qué, que fue lo que me condujo a tan tortuosa decisión, a tan siniestro hecho? Si mencionarlo ahora sería algo tan ¿sutil?, no, no, sería por lo contrario, de necios, pues todo lo obrado por bien de hechos fueron consecuencias de causa efecto, retribuirle la traición en mi lecho, ajusticiar el pecado que habitaba en su cuerpo, en su oscuro corazón, en su putrefacta fragancia, mundana mujer, todo fue como dije, simples hechos de causa efecto.
Dejando de lado todo el hecho de haberlo acometido, no niego ahora sentirme como un enfermo, me duele profundamente el pecho, la cabeza pareciera partirme por la mitad, el frio helado que hierve y cae lentamente en un sube y baja en mi espina dorsal. Todo lo pasado debe quedar atrás, fue un consejo de un amigo mío, ex camarada, cómplices, casi hermanos, él que lo sabía todo de mí, y ahora veo que yo casi nada de él, contadle todo lo que me acontecía, las últimas grescas con mi amada Karien, todo, todo lo sabía el, y aún así traicionadme sin penas, ni vergüenza, ¡Maldito infiel!
Mas no renombrare lo que hice con ellos, ya no más, todo lo pasado atrás quedará, atrás muy atrás, para ser preciso debajo del lecho, junto al putrefacto aroma de los cuerpos…
ES LA PRIMERA VEZ QUE PUBLICO ALGO DE LO QUE ESCRIBO, Y NUEVO EN EL FORO, MUCHAS GRACIAS DE ANTEMANO.
Comentarios
Te agradezco