Cobarde
A tu imagen y semejanza -dicen-
Entonces: drogata, beodo, demente…
Ciego, cojo, manco…
Envidioso, avaro, trolero…
¡Menudo currículum el tuyo, macho!
Aprietas pero no ahogas -dicen-:
sádico inmisericorde;
codicioso de dolor ajeno;
espléndido en crueldad gratuita.
¡Termina lo empezado y no te andes por las ramas, malvado!
Donas libre albedrío -dicen-
O sea: tú tiras la piedra y escondes la mano;
te apeas del tren aun conociendo su descarrío;
dejas zarpar el barco que sabes a la deriva.
¡Asume tus responsabilidades de creador, chapucero!
¿Será por todo esto y tantas cosas más, que,
nunca nadie, te haya visto la jeta?
¿Qué temes, cobarde, que alguien te la pueda partir?
Pero, si eres omnipotente.
Si tú eres Dios
Comentarios
Magnífico, Consuelo.
Te felicito
Excelente poema Consuelo.
En aquel tiempo, Jesús exclamó: "¡Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla!
Saludos
Consuelo