Holaaa bueno esta historia la escribí hace bastante y me apetecía colgarla ^^, espero os guste. Está escrita y sólo por mí.:p
BESOSS!
TITULO:El internado militar
AUTOR:Wesy
Capítulo 1:Por suerte solo fue un susto.
Música, alcohol, pasiones, bailes, chicas, drogas, amor, traiciones, copas, conversas, risas, éxtasis, locura...
Toronto ,EE.UU. Discoteca a las fueras de la ciudad.
Las cuatro de la mañana.
El gran salón abarrotado de gente. Los lavabos llenos de chicas haciendo cola. Las pistas ocupadas por multitud de bailarines. Gogos en las tarimas, dj’s en la central. En unos de los sofás se encuentran sentados dos hermanos acompañados por dos chicas guapas mientras toman unas copas.
Si no fuera por el humo que tapaba la cara de Dylan, éste hubiera derramado su bebida a quién le hubiera tirado toda esa humareda pero por desgracia no pudo disipar cuando ésta se esfumó en el gran salón quién fue la persona.
-Ei, Dylan, mañana tenemos que currar con papá, ya son las cuatro-dijo Adrian el otro de los hermanos gemelos. Entre la ensordecedora música y los gritos casi sonó a un susurro.
-Venga, no nos vamos a ir ahora que esto se pone mejor.-respondió el otro hermano que con una mano sostenía su cubata y con la otra tenía agarrada por la cintura a su chica.-Además que será de estas preciosidades si no las acompañamos a casa.-soltó una risilla irónica.
Adrian no contestó a la respuesta que le dio su hermano pues sabía que siempre se quedarían como mínimo hasta las seis. Decidió irse con su chica a bailar en una de las grandes pistas apenas con hueco para poder bailar. La cogió de la mano se levantó y se perdieron entre la multitud de la pista.
Dylan y su joven se quedaron solos en aquél sofá muy amarrados los dos.
-¿En serio tienes un yaguar?-le preguntó la chica. Ella era de pelo largo ondulado marrón y tenía unos ojos color chocolate. Llevaba un vestido violeta claro muy ajustado que dejaba al descubierto un gran escote y parte de sus piernas.
-Claro, y todos los que tu quieras, si quieres amor-chuleó Dylan con una sonrisa pícara. Posó su copa en una de las mesitas cercanas a sus sofá y luego abrazó con mas fuerza a la chica. Empezaron a besarse y él iba rozando con sus dedos sus finas piernas. Ésta a su vez se acercaba mas al cuerpo de Dylan para ponerse casi encima de él pero sin suerte.
Por lo contrario, Adrian bailaba entre la gente, sudoroso con su acompañante, con casi un cuerpo diez, pelo rubio rizado y ojos verdes claros. Ambos pegados se miraban fijamente y se abrazaban en ocasiones.
Ellos las conocieran cuando salían de su instituto y pasaban por un cruce viendo su coche descapotable y los piropos que les decían. Tan sólo hacía varios días que se vieron por primera vez.
Los minutos pasaban y los dos gemelos separados disfrutaban de sus parejas apasionadamente. Dylan y su chica se animaron y compartían caramelos jugando con sus lenguas juntando boca con boca abrazados. Demostrando una escena como cualquier pareja en aquellos amplios sofás. Su hermano besaba a su chica con fuerza mientras todos a su alrededor movían el esqueleto.
Esta era su vida y sus continuas fiestas a las que iban desde que acabaron bachillerato. Podían conseguir y conquistar a cualquier chica que se propusieran. Los dos se parecían mucho por su mismo color de pelo corto marrón cobrizo. Sólo se distinguían por que Dylan tenía los ojos marrón muy claros y su hermano de color verde también de un tono claro. Los dos eran altos, atractivos y ricos, todo lo que cualquier chica fijándose sólo en su físico se enamoraría.
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