¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

El Lustrador

ToerenToeren Gonzalo de Berceo s.XIII
editado abril 2009 en Narrativa
Volví con este cuentito q salio tras dos semanas de no escribir nada xD...asi q bueno..espero les guste...

Cuando tenga mas tiempo me pongo a leer mas los textos q posteen gente, pero ahora me viene una ola de pruebas en el colegio y tengo q estudiar ¬¬ ...

Un abrazo y espero les guste

El lustrador. De Juan Nougués, 22/04/09

Y las cosas son así, uno no elije su vida. A mi me tocó ser un lustrabotas ¿Por qué? Qué se yo, preguntale a Dios o esa de Calcuta, porque los que lustran, sólo saben hacer una cosa, pero qué bien la hacen.
Un segundo.
Listo, ahí estamos. ¿Qué te contaba? Ah, sí. En el barrio éramos pocos, cinco o seis más bien, pero eramos los mejorcitos de la ciudad. Uno como nosotros, que muy apreciados éramos por los clientes, recibe un peso o dos con suerte por el trabajito, y mirá que eran generosos los muchachos estos, porque sino… Por mes ganábamos como mucho unos doscientos, y gracias.
Igual te voy a contar por qué razón soy el capo di tutti de los lustradores. Si mal no llevaba los días y el diario no me miente, fue el 20 de abril del 2003 que mi vida cambió. Venía con la rutina: lustrar, dialogar con los clientes, algún que otro chiste y un poco de política; otro día más en esta pesadita realidad. Entonces veo a más de uno viniendo por la calle. Otro salame con suerte pensé con bronca, pero era EL salame. Un famosito que no recuerdo el nombre, pero la verdad que mucho no importa. Lo que sí me acuerdo es que llevaba botas, negras y de mal gusto.
-Dale viejo, dejalas brillosas y quizás te ganas un peso.- me dijo con desprecio.
Pedazo de hombre, eh, burlándose de la profesión de los demás. Le escupí las botas y cuando se abalanzó sobre mí para golpearme, lo dejé dado vuelta de un tortazo. Un creído que me hizo caer en la realidad.
Desde ese día lustré mi vida, que muy poco limpia estaba. Tenía un punto de visión claro: lustrar botas, lo que creí era la profesión para el resto de mi vida. Entonces me di cuenta que era mucho más, porque un pibe como aquel que me despreció había llegado a ser más famoso que yo, un hombre noble, humilde, de buenas intenciones. “Si él puede ser eso, entonces yo puedo llegar a ser mucho más que un lustrabotas, puedo ser un lustrador de la vida, un hombre que abre puertas, caminos, estilos de vida” pensé. Me puse las pilas, junté valor, me conseguí un trabajo un tanto mejor que éste y junto con mis amigos ahorramos para que pueda estudiar. De chico había terminado la secundaria en escuela pública, por lo que la universidad estaba a un paso de mí. Y un paso lo da cualquiera. Con dificultad, estudié filosofía y más adelante sociología, y si hoy día no conocés mis obras, es porque sos un pibe canchero como aquel que escupí ese 20 de abril, un pibe sin futuro, un ignorante.




Juan Nougués

Comentarios

Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com