¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

El minuto inexistente

gamgam Anónimo s.XI
editado enero 2009 en Narrativa
El minuto inexistente



Hay quienes dicen que yo estoy aquí por equivocación, que vivo por vivir, sin sueños, sin ilusiones. He vivido en soledad durante mucho tiempo, y ahora que lo tengo todo me doy cuenta que me falta algo que se pierde para llegar a donde estoy: una ilusión. Sí, porque aunque pareciese imposible, yo logré el triunfo sin ninguna ilusión, y eso también me da miedo. Los demás destruyeron las ansias por descubrir el crecer, los demás me mostraron una escala del tiempo que es ignorada por ellos: el minuto inexistente. No estoy bromeando, es verdad..., suena ilógico, pero está ahí, yo he estado ahí, en ese minuto inexistente.

En ese espacio de tiempo se encuentran libres, con vida, personas como yo. Y puede que sólo una vez en tu vida logres entrar a esa dimensión, pero nunca lo olvidarás. Es el tiempo en que se detiene todo, está justo entre el atardecer y el anochecer, cuando el día se vuelve triste y sólo tú lo notas. Todos los demás mueren y se entierran ellos mismos, y tú te quedas solo, como si se tratase de otro planeta, como si acabaras de nacer. Las galaxias, lo conocido y lo irreconocido se mueren, y no queda nada; un nada que da miedo, que implica salir de ese minuto porque sería peligroso quedarse atrapado allí.

Eso es estar en lo inexistente. Yo muero por volver a estar ahí, pero ya no puedo. No lo sé, es como si en una vida sólo se puede estar ahí una vez. Ojalá morir fuera como encontrarse en ese minuto, pero no lo creo, pues quienes presumen haber vivido ya la experiencia de la muerte por corto tiempo no lo toman como un minuto ilógico, no lo toman como un espacio en el que sabes que estás vació y dejas tu piel a todo lo demás, que es profundo. No, lo toman como una luz, una esperanza, ésa que es la necesidad de creer en algo bueno. Y me da miedo pensar que el minuto inexistente no es bueno, pero tampoco malo. Saber que estuve ahí y que no estaba soñando. Que yo, parado frente a la ventana, después de llegar del trabajo, otorgué mi cuerpo a ese tiempo y no sepa si realmente ocurrió.

Es que había sido uno de esos días en los que sientes que está por llegar el final. Dicen que eso es ilógico, tanto como el minuto inexistente; dicen que una persona no sabe cuándo le va a llegar su final, al menos que decida suicidarse o padezca alguna enfermedad crónica. Entra a ese minuto, atrévete a conocer lo que no está, y verás que sí se puede saber cuándo es el final. Después del minuto inexistente, si no te quedan ganas de estar siempre en la tierra, de disfrutar, de tener ilusiones y sueños, entonces tómalo como que estuviste en un espació vivo, y que más de uno escuchó tu respirar, que más de uno se preguntaba qué estabas haciendo, alguien te quería, tenía una ilusión contigo. Creo que después todos los minutos de mi vida existieron, gritando una y otra vez mi presencia.

Comentarios

  • sgrojillosgrojillo Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2009
    Leyéndote me has recordado aquello que en el 2008 nos regalaban un segundo extra, por temas del Universo y relojes atómicos. Y realmente tu texto hace reflexionar sobre la misma línea: un segundo, un minuto, que realmente no existen... cuántas cosas podríamos hacer con ellos.

    Interesante reflexión la tuya, pero ciñiendo tus líneas a lo que podría ser un relato, me falta un poco más de conflicto, y un desenlace para poder ver qué pasa en ese minuto inexistente, y qué ocurre al final, si el personaje sufre un cambio, que presumo que sí.

    Un saludo!!
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com