NegroEl coche oficial del señor alcalde de aquel pueblo era
negro.Negros nos vimos un voluntario y yo para llevar a un herido por astas de toro hasta una cama, a través de los
negros y desiguales peldaños de la primera casa que vimos, para prestarle los primeros auxilios.
La sangre del muchacho brotaba
negra.Negro se me antojaba el trayecto hasta el hospital más cercano.
La esperanza de vida de aquel pobre maletilla de 17 años era
negra.De rubia borrachera, a
negra resaca.
En aquel improvisado coso pueblerino, los
negros toros mugían justicieros.
De millares de cirios
negros se engalanaba la noche
negra.Negro me tenían ya los persistentes gritos provenientes de los aficionados taurinos del pueblo: "!ooootro toooro, seeeeñor alcaaalde...!".
A Chávez LópezSevilla may 2026