
Carmín rojo en sus labios
Dudaba en el color del carmín, pero finalmente optó por el rojo. A sus ojos le gustaban lo que veía. El negro transparente de su blusa guardaba lo justo, más bien poco.
Sin apenas proponérselo, había convertido su olor en su sello de identidad, cuyo dejaba un rastro fácil de seguir: una mixtura de seducción, deseo, belleza y frivolidad.
Decidida salía de su casa segura de sí. Firme en sus tacones que, fieles a los latidos del corazón, marcaban el paso que la llevaría a aquel lugar.
Jamás había estado allí.
La poca luz en aquel lugar no le permitía dibujar la cara de él. Pero eso no le importaba a ella, porque había algo en su interior que la atraía poderosamente: él.
Pasados unos segundos se hacía un poco más la luz.
Los segundos pasaban como minutos. La palabra sobraba. Sólo sus ojos podían hablar. Una leve sonrisa detenía su deseo. La mirada de él se clavaba en sus atrayentes labios rojos, los cuales lo cautivaron.
Era el momento en que ambos tenían que olvidarlo todo. Sólo tenían que recordar cuánto habían deseado ese momento.
Las fuertes y a la vez delicadas manos de él se posaban en el escultural cuerpo de ella.
El rojo carmín de ella alimentaba la lujuria, y él, con su lengua recorría la boca de ella y después descansaba en sus carnosos labios rojos, para mayor deleite.
Su transparente y escotada blusa se abría despacio, dejando al aire sus grandes pechos, que se apretaban contra él. La ropa de ambos caía entre besos, que sólo se interrumpían para desnudarse más.
Levantaba ella su cuerpo desnudo, levantaba sus piernas, que después se abrazaban a la cintura de él.
Los movimientos la llevaban contra la fría pared, donde sus sexos se encontraban, se saludaban y se entendían, sin necesidad de intérprete...
La temblorosa pero audible voz de ella pedía a él que entrase, sin demora, dentro de sus entrañas, a la vez que sus manos se volvían adictivas a sus fuertes brazos, a su espalda, a su redondo y apretado culo, empujándole hacia su sexo...
Ya sincronizados, era entonces que ella insistentemente la invitaba a que dejase dentro su miembro viril y que no lo sacase durante toda la velada...
A Chávez LópezSevilla ene 2026
