Cristales de colores
Conservo una acuarela que creé a los quince años.
La puse un título: “El cielo y yo”.
La firmé con mi nombre: Consuelo
Mientras estuvo así identificada, recibió:
indiferencia,
condescendencia,
benevolencia,
y todas las “encias” imaginables
¡Ay, la inocencia de los quince años -exclamó más de uno-
En su lugar, tengo ahora colocada una litografía;
con edad, título y nombre borrados y,
una sola palabra en su margen inferior derecho: Picasso
La he comprado en una librería antigua -miento-
¡Oigan! Mano de santo:
¡Este tío era genial! Exclaman todos a la primera ojeada