
SUEÑOS DE PAPEL
Despiertas de un sueño de papel
habiendo dibujado paraísos
con la forma de sus manos.
La
lava que fluía se hace escarcha
y en medio de un aullido silencioso
tu voz se despereza y resquebraja,
ahogando los últimos lamentos,
sin poder vencer sobre la cama
a ese cuerpo que dio ritmo a tus latidos.
Aún palpita, en el silencio de la noche,
entre tus muslos de terciopelo el pulso
que irrigaba hacia tu centro el fluido
de la sangre envenenada con su aliento.
No se ha ido aún de tu memoria y
la nostalgia de su voz viaja a tus labios.
Murmuras, abstraída su nombre,
encendidas tus mejillas como astros;
la boca, con las mieles, entreabierta
aguardando, quizá un beso, un rojo pétalo
un sabor que, en tu memoria, despiadado,
se oculta entre narcotizados pliegues
de un deseo dulcemente evocado;
de un placer, brevemente concedido.
Comentarios
Qué lástima no ver más poesía y más lectores de buena poesía por aquí, aplaudiendo.