Habitar bajo tu piel era inmolarme, pero desunir mi alma, cortar el hilo que la cosía a la tuya, era desgarrar esa parte de mí que enloquecía por sentirse viva, que habría muerto antes que caer dormida en el pozo de la desesperanza. ¿Cómo iba a partirme en dos sin dejarme a medias? No podía permitir que se durmiera esa parte tan íntima de mí siempre tan despierta. Así que, a fuerza de echarle valor, moré en ti y dejé que pernoctaras a veces en mi sombra, que iluminaras, a
ratos, mis oscuras estancias y permanecieras en mí, latente, como lumbre en mis huecos sombríos, como hoguera en mis días fríos y aliento vital en mis noches en vela.
Comentarios
Mis felicitaciones poetisa.
¡Feliz 2025!
Saludos cordiales, Laura
RotsenZemog, me gusta tu enfoque sobre el texto de la compañera forera Laura_Redondo
Saludos
Mil gracias por expresar tanto en tan pocas palabras.
Un cordial saludo, Antonio!
Un cordial saludo!
Cualquier cosa que añadiera estaría de más.