Estas argumentaciones no solo me han llegado de personas de a pie, por otras cuestiones similares, conste que, de buena fe, sino también que de algún profesional de la psicología, que más que ayudarme a comprender me hizo preguntarme quien le regalo el título o si tengo un verdadero problema en la aceptación de los errores de los demás. A más de dos de los que consulté me hubiera gustado saber, si ellos mismos estaban dispuestos a asumir el peso de sus propios cuernos, para dar tanto consejo de resistencia " cuernil" que pretendian que mi persona asumiera.
Creo que de tanto hacernos responsables de todo hasta de lo que no es nuestro, y tanto positivismo hasta cuando nos joden, según algunos para estar preparados para la siguiente, solo acarrea lo que en mi produjo; cerrar la boca y transitar por todo en la soledad. Restringir mi voz a un grupo tan minúsculo que a veces me pregunté por la legislación pertinente para montar un circo el día que mis perros y hasta las moscas me respondiesen por compasión.
Todos firmamos un todo, cada uno de nosotros en nuestras interaciones conformamos una realidad nueva para alguien más. Cambiamos su momento si nos detenemos dos minutos a saludar a la vecina, dar las gracias al tendero o reconocer el buen trabajo del albañil, el barrendero o el funcionario, que te ha trasladado toda la informaciópn pudiendo no hacerlo y tu ni darte cuenta porque la desconocias.
Todos estamos para todos, asumimos nuestras responsabilidades en cada palabra y acción; al César lo que es del César y al traidor su reconocimiento.
Me queda la asignatura pendiente de la tolerancia y evitar la cárcel en mis asesinatos, que por el momento solo son mentales, llevar a otros extremos la mirada bondadosa y continuar sin apuntarme al carro de eximir de responsabilidad a quien la tiene.
La justicia existe para algunos, tal vez sea un concepto volátil y orientado desde la mirada de quien la exige o la desea, porque generalmente hay que desearla para después exigirla. No creo que se haya dado justicia gratuita sin una lucha anterior a su reclamo. Además, es el recurso moral de los pobres y sometidos, pero no por ello cambia su naturaleza grandiosa de resarcir el daño causado y la de recomponer las piezas rotas y pegadas por y para siempre. Si ya ni de eso tuviera derecho ¿ que me quedaria?
El reclamo y la exigencia podria llegar por un jefe, un amor o por los derechos de un super carajo y su susodicha esposa ambos sin sangre real aunque se lo crean.
Al final, gané el pleito, también podria haberlo perdido. Pero esta vez lo gané yo, ni siquiera por justicia sino por información y miedo a que tuviera la copia de todos los correos y los ratitos de charla que me dí con cara de tonta en la ala administrativa y contable. Con mi dinero, que era mío por derecho, gracias a que otros ya rompieron el cristal de la ventaja y arrojaron el puto té a la cara de algunos, pude montar un pequeño negociete que me ayuda a pagar la hipoteca y continuar con el sueño de una vivienda digna y propia. Ya queda menos.
Mi primera amiga, viaja porque se trata de una travesía de continuo, de casa en casa de alguiler con dos niñas a cuestas. La segunda, igual jamás nadie la traicionará porque su divina inteligencia la proteja, o nunca llegue ni a amar para comprometerse. Nunca lo sabré. Como este par que continuan amandose para todos y cobrando por ello por poner en la palestra ese amor incondicional que los sujeta y que justifica absolutamente todo.
A la culpa la cargamos cada mañana, yo misma cuando cobro lo que cobro por algo que no creo que lo valga pero que el mercado me ayuda, pero intento ser tolerante con el otro y sonreir cuando me dice que agradezca al universo, limpio mi conciencia de ganar aunque no sea justo, cada vez que a cada llamada de personas rogando por un alquiler de larga duración les digo que no me es posible, aunque sea una madre con dos niños de un lado a otro. A la justicia, por el momento la sigo buscando, igual aun no soy tan pobre e indefensa para que se levante en mi nombre y regule al poder, igual yo misma más que poseerlo, lo ejerza criticando y oponiéndome.