El ÉxitoEl éxito es una borrachera
que se coge por su miel,
pero ojo con los de afuera,
que tienen muy mal beber.
Que se te sube a la cabeza
y necesitas de una escalera,
para, si al estar arriba tropiezas,
hacerte un nudo a su madera.
Ten siempre a mano amoniaco,
para ser tu sempiterno dueño,
y no rompas nunca el trato
que hiciste con tus sueños.
Si dudas, baja pronto, que es preciso,
no sea que te vayan a intimidar,
y cuando no te veas frágil e indeciso,
es cuando lo debes volver a intentar.
Pero en esa, tu nueva intentona,
ándate siempre con pies de plomo,
que está más cerca una encerrona
y la traición consta en los tomos.
Y si lo alcanzas nuevamente,
agárralo fuerte, como a tu pan,
y no te detengas, ve directamente
a defenderlo con uñas y dientes, sin cesar.
Y cuando estés de nuevo arriba,
inspecciona todo, y hasta con lupa,
que tú ya sabes qué es la fatiga
y lo poco que a nadie preocupa.
Te acosarán miríadas de detractores,
que harán lo imposible por hacerte bajar,
pero niégales hasta pequeños favores
y págales con la misma moneda, igual.
Y ya otra vez en la cima, mide tus decisiones,
porque seguro que serás más el objetivo
y aunque tú no quieras actuar por cojones,
hagas lo que hagas, la tomarán contigo.
Si tu ansiado anhelo está ya asegurado,
pensarás que en alguien debes confiar,
procura entonces que sea de tu lado,
y si es de tu misma sangre, mejor será.
Controla toda clase de actuación,
incluso la de tus incondicionales,
y que no se ablande tu corazón,
que esas ternuras resultan fatales.
Siempre debes estar muy en alerta,
porque la vida trae y lleva sorpresas,
y apestilla bien todas tus puertas,
no sea que te cojan como presa.
Pero si tomas precavida nota,
tendrás ya preparado el cicuta,
porque, aun a falta de pelotas,
te aparecerá más de un hijoputa.
Si lo quieres ver por el lado bueno,
bájate tú solo, sereno y dignamente,
que para estar entre cajas de truenos,
preferible ser exitoso espiritualmente.
Empero, si tu sino es estar ahí, arriba,
no te rindas así porque sí, olímpicamente,
márcate la ruta, incluso hasta con migas,
por si subes y bajas alternativamente.
Todo esto que te expongo,
es la dura y cruel realidad,
y si piensas que lo supongo,
que la vida te dé a probar.
Atiende esta recomendación:
“al éxito sólo llegan los exitosos,
y si tú te ves gente del montón
tira mis palabras a algún pozo”.
A Chávez LópezSevilla mayo 2024