Gambrinus
Gambrinus era un chico que trabajaba de ayudante de un vidriero de la ciudad de
Kortrick, en la antigua Flandes.
El amor secreto de Gambrinus se llamaba Margarita, que era una de las hijas del maestro vidriero, pero por su condición de aprendiz no podía ser aceptado.
Con el corazón roto, el muchacho abandonó el taller. Buscó consuelo en la música, se compró una viola y aprendió a tocarla. Al año siguiente participó en los conciertos de las fiestas del verano.
Con la idea de burlarse de él, todos los habitantes de
Kortrick fueron al concierto, y también fue Margarita, y su presencia lo puso tan nervioso que no pudo tocar ni una sola nota.
Triste y desencantado se fue bosque al bosque, decidido a ahorcarse.
- El orgullo de una mujer no es un motivo de suicidio -dijo una voz.
Gambrinus descubrió la figura de un diminuto anciano.
- ¿No os conozco y me dais un consejo? ¿Quién sois?
- Me llaman Ruud - respondió el anciano.
- ¿Y qué es lo que deseáis de mí?
- Yo vengo del "País de los Seres Pequeños", de las regiones subterráneas de la Tierra, y quiero ayudaros.
- Muy extraña es vuestra amabilidad. ¿Y en qué queréis ayudarme?
- A olvidar a la dama que tanto os atormenta -respondió Ruud.
- Seguro que algo querréis a cambio.
- Vuestra vida. Cuando pasen 90 años vendré de nuevo a buscaros y a llevaros conmigo a los mundos subterráneos.
- De acuerdo, pero mientras quiero que mi estancia en la Tierra sea feliz.
- Esperad un momento, por favor.
Y como por arte de magia, hizo aparecer una enorme extensión de tierra tupida de varas de abedul, sobre las que trepaban unas plantas con flores amarillas. Al fondo, se distinguía una construcción de piedra.
- ¿Qué es esto? -preguntó Gambrinus.
- Una plantación de lúpulos, y al fondo una fábrica de Cerveza. La flor de esta planta curará tu mal de amores.
Ruud llevó a Gambrinus al interior de la fábrica y le enseñó a fabricar cerveza:
- Con cebada y lúpulo harás vino de Flandes y le llamaremos Cerveza.
Ruud le ofreció una jarra de aquel líquido. Gambrinus se lo bebió de dos tragos y de pronto le embargó una sensación de bienestar. Por primera vez, dejó de pensar en Margarita.
Al otro día, volvió a
Kortrick y compró un terreno donde plantó lúpulo y construyó una fábrica de Cerveza.
Un domingo de verano invitó a todo el pueblo a probar la Cerveza y los habitantes de
Kortrick empezaron a sentirse alegres.
Gracias a este elixir mágico,
Kortrick se hizo famoso. Se instalaron fábricas por todo el país, y el vino de cebada se extendió por los Países Bajos, Italia, Alemania, Escocia, Inglaterra, Bélgica, Suiza, España...
El Rey de Holanda concedió a Gambrinus el título de Duque de Brabante y Conde de Flandes.
Pero el título que más le llenó a Gambrinus fue el que le otorgaron los habitantes de
Kortrick: "Rey de la Cerveza".
Gambrinus olvidó a Margarita y vivió en paz hasta los 90 años, que entonces, una mañana muy temprano se presentó Ruud. Lo reconoció enseguida y, sin mediar palabra alguna, abandonó su castillo y partió hacia el "País de los Seres Pequeños". Ya allí, su tamaño menguó y siguió viviendo eternamente.
Consejo a modo de moraleja:
"Si eres bético y bebes cerveza Cruzcampo, vivirás eternamente como Gambrinus".
Cruzcampo – La cerveza del Betis
Fuente:
InternetTexto adaptado por:
Antonio ChávezSevilla oct 2023