Triste y decepcionadoComo siempre me ha gustado viajar sin rumbo fijo, estuve hace unos años y durante una semana en un lugar desconocido por mí, y lo que más me impresionó, por insólito e inédito que parezca, era ver y comprobar a diario que nadie hablaba mal de nadie. Tanto me agradó aquel empíreo lugar que he vuelto, pero ya nada es igual; todos sus residentes se han dado cuenta de que estaban nadando en contracorriente de la sociedad, y ahora todos critican a todos por todo.
Antonio Chávez LópezSevilla septiembre 2023
Comentarios
"Hablar mal de los demás, aún es de balde". Y digo "aún" porque al ritmo vertiginoso que van las subidas de los impuestos y los impuestos nuevos inventados por el ministerio de Hacienda de mi país (España), no es de extrañar que paguemos arbitrios hasta por hacer pis y caca. Aunque, en realidad, la gabela es un problema endémico de todos los mandatarios de todas las naciones del globo.
Cierto, yo vi ese capítulo. Veo con frecuencia las andanzas de los Simpsons