Paupérrima vida verde Betis la de mi amigo, el más verde Betis entre todos los verdes BetisMe viene a la memoria el recuerdo de mi amigo, lejano y a la vez cercano en el tiempo, que de cuando en cuando vomitaba retazos verdes Betis de su vida verde Betis.
En medio de las tinieblas blanquiverdes no podía vivir. Si dormía no existía, apagaba la luz verde. Dormirse, le era aterradoramente verde Betis. Pesadillas verdes Betis lo ahogaban.
Durante el día, visiones verdes Betis lo acribillaban; en la noche, ascendía desde lo más hondo un diablo rojo palangana que quería aniquilarlo, pero como era un lucifer cagón, ni abalanzándose contra él, con sus picos rojos palanganas, conseguía derrotarlo.
El verde Betis le desgarraba el alma y el corazón. Con estremecimientos y convulsiones verdes Betis, sobresaltado y sudoroso, despertaba flagelado por un masoquismo verde Betis.
Olvidaba perderse y volverse a encontrar hasta el infinito en la multiplicación verde Betis. Veía goles fallados, penaltis clamorosos no señalados, goleadas de los adversarios, ruinas, un rojo palangana riéndose de él. Cual reptil en su guarida, era desposeído de su ser, y sólo vivía con fantasmas verdes Betis en su casa Villamarín, donde lo merodeaba una angustia verde Betis.
Y ya no volvía a verlo más. Pero un amigo verde bético me contaba su final:
Ruidos verdes Betis apagados, murmullos verdes Betis inconexos, pasos verdes Betis que se perdían y nunca se hallaban, llantos verdes Betis desesperados, sangre verde Betis de vampiros verdes Betis, bajo una cúpula de un espejo verde Betis, eran sus compañeros en su última señal de vida. Pero los poderes verdes del verde BETIS lo resucitaron, tras un contundente 3-5 en el palangana Sánchez Pizjuán, y así certificaba la hegemonía futbolística en la ciudad de Sevilla.
(Pongo verde Betis a mi amigo verde Betis, y eso que yo soy otro verde Betis).

Antonio Chávez LópezSevilla julio 2023