Tu boca me enamora, delicada,
tu boca realmente deliciosa,
siempre me sabe sabrosa,
y a veces preocupada.
Tu boca que me besa de pasada,
tu boca que me lame y no reposa,
desnudando mi lengua deseosa
y mis labios en forma descarada.
Si me besas despacio, sin premuras,
si me besas siempre demasiado,
tendré que cogerte por la cintura
y ocurrirá lo por los dos deseado.
Y con los besos más enamorados,
encendidas tu boca y tu comisura
gozan de los labios que han probado,
con mucho amor y mucha más ternura.

