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El pintor parte 1

TikTik
editado mayo 2021 en Erótica
No iba mucha gente en el carro del tren urbano que siempre me lleva a casa; un profesionista barato dormitaba apoyado contra la ventana, una inmigrante africana con su cara medio tapada.
Esa negra era hermosa, jamás he tenido nada que ver con nadie que no fuera caucásica, seguramente es musulmana.
Su túnica se ajustaba insinuante desde sus tobillos hasta cubrirle la cabeza, dibujaba el contorno de su cuerpo fibroso. 
Entonces comprendí eso de andar cubierta con una túnica, pero aún así, mi intuición me susurraba de su sensualidad. Aquella figura me hizo imposible contener la erección húmeda; he tenido muchas modelos a las que he retratado o simplemente esbozado y ninguna de ellas me había provocado semejante levante que parecía traspasar mi pantalón, un jeans deslavado, ancho como minero, con mi correa sobrepuesta y una camisa gruesa de franela ancha y sobrepuesta, hace frío afuera.
Saliendo del túnel en su destello me di cuenta que me miraba desde la penumbra, la luz acariciándola delató sus ojos de mirada insistente, los aparta de mi para no ser descubierta, ya es tarde nuestras miradas se rozaron en una danza extática, intuyo su humedad y se que ella intuye la mía.
África nos ha atrapado en su lujuria, sólo me dejo llevar, avanzo hacia ella con naturalidad, sus ojos oscuros ya no se apartan de mi.
El profesionista dormido con grotesca abundancia babea la ventana cuando paso junto a él. 
Le enseño mi portafolio conteniendo algunos trabajos que he realizado y que siempre me acompañan a donde vaya y conciente de mi pictórica malicia y mis mejores logros desnudos que eran varios, mis manos se deslizan sobre mi portafolio quitando de ella esa túnica que intenta proteger su celosa virginidad de adolescente musulmana.
Le atrajo mi trabajo, me sentí halagado en mi tímido ego de artista bien conocido... sus ojos se sumergieron en ellos sin pestañear, la mayoría sólo los mira sin más, como muertos que caminan, pero la negra no, era como si quisiera estar dentro de mis dibujos.***
... me allego a ella, la agarro sin vacilar con determinación y fuerza por sus suaves glúteos negros, desnudos y redondos; ella es alta y sus ojos están frente a los míos, los esquiva para no ser delatada, escondiendo las frenéticas palpitaciones de sus pupilas con excitación desconocida.
No se con que magia de mítica fuerza del más remoto espiritismo africano la levanto lentamente hasta que su pezón erecto y duro conoce la forma de mis labios como pincel dando en ellos suaves trazos en eximio arte.
Se vuelve a estremecer con más fuerza esta vez con espasmo involuntario de quien se defiende de ser devorado, la bajo más lento aún, mis brazos y mis piernas se hallan en trance, siento mi conciencia alterada, sus sexo desciende hasta apenas rozar el mío ahora más arrogante, altivo, erguido y amenazante -en súbito pensamiento pude comprender la preocupación de mi madre-.
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Comentarios

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    Tik dijo:
    No iba mucha gente en el carro del tren urbano que siempre me lleva a casa; un profesionista barato dormitaba apoyado contra la ventana, una inmigrante africana con su cara medio tapada.
    Esa negra era hermosa, jamás he tenido nada que ver con nadie que no fuera caucásica, seguramente es musulmana.
    Su túnica se ajustaba insinuante desde sus tobillos hasta cubrirle la cabeza, dibujaba el contorno de su cuerpo fibroso. 
    Entonces comprendí eso de andar cubierta con una túnica, pero aún así, mi intuición me susurraba de su sensualidad. Aquella figura me hizo (hacía) imposible contener la erección húmeda; he tenido muchas modelos a las que he retratado o simplemente esbozado y ninguna de ellas me había provocado semejante levante que parecía traspasar mi pantalón, un jeans deslavado, ancho como minero, con mi correa sobrepuesta y una camisa gruesa de franela ancha y sobrepuesta, hace frío afuera.
    Saliendo del túnel en su destello, (coma) me di cuenta que me miraba desde la penumbra, la luz acariciándola delató sus ojos de mirada insistente, los aparta de mi (mí) para no ser descubierta, ya es tarde, coma) nuestras miradas se rozaron en una danza extática, intuyo su humedad y se que ella intuye la mía.
    África nos ha atrapado en su lujuria, sólo (solo) me dejo llevar, avanzo hacia ella con naturalidad, sus ojos oscuros ya no se apartan de mi. (mí)
    El profesionista dormido con grotesca abundancia babea la ventana cuando paso junto a él. 
    Le enseño mi portafolio conteniendo algunos trabajos que he realizado y que siempre me acompañan a donde vaya y conciente (consciente) de mi pictórica malicia y mis mejores logros desnudos que eran varios, mis manos se deslizan sobre mi portafolio, (coma) quitando de ella esa túnica que intenta proteger su celosa virginidad de adolescente musulmana.
    Le atrajo mi trabajo, me sentí halagado en mi tímido ego de artista bien conocido... sus ojos se sumergieron en ellos sin pestañear, la mayoría sólo (solo) los mira sin más, como muertos que caminan, pero la negra no, era como si quisiera estar dentro de mis dibujos.***
    ... me allego a ella, la agarro sin vacilar con determinación y fuerza por sus suaves glúteos negros, desnudos y redondos; ella es alta y sus ojos están frente a los míos, los esquiva para no ser delatada, escondiendo las frenéticas palpitaciones de sus pupilas con excitación desconocida.
    No se (sé) con que magia de mítica fuerza del más remoto espiritismo africano la levanto lentamente hasta que su pezón erecto y duro conoce la forma de mis labios como pincel dando en ellos suaves trazos en eximio arte.
    Se vuelve a estremecer con más fuerza esta vez, (coma) con espasmo involuntario de quien se defiende de ser devorado, la bajo más lento aún, mis brazos y mis piernas se hallan en trance, siento mi conciencia alterada, sus sexo desciende hasta apenas rozar el mío ahora más arrogante, altivo, erguido y amenazante -en súbito pensamiento pude comprender la preocupación de mi madre-.
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  • Te entiendo, pero hago la salvedad en su importancia, la relatividad de los mismos. Nunca está demás recordar la importancia de aquellos.
    Gracias cehi. 
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