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[LISTA (4ª edición)] El amor es ciego

editado 4 de mayo en El oficio de escribir

La delegada danesa me alargó la mano, mientras me regalaba una sonrisa luminosa.

Pero, aunque ella no lo sabía, yo captaba perfectamente el asco que le generaba. Así es que tuve que esforzarme mucho para tenderle mi mano, mientras forzaba una sonrisa igual de vacía.

Soy consciente de mi aspecto físico. Bajo, obeso, decididamente feo… y con acné. Pero aún así, no me puedo acostumbrar ni puedo aceptar el tremendo asco que eso le genera a tanta gente.
Ni mi familia puede entender cómo, con este aspecto, fui aceptado en el cuerpo diplomático.

Hace ya de ello… ¿cuánto? ¡Más de tres años!

Iba caminando por la calle, ensimismado en mis pensamientos. Así fue que el golpe en el hombro me tomó completamente por sorpresa. 

Me di vuelta indignado, dispuesto a regalarle al insolente un dolor de cabeza que le duraría por lo menos una semana. Mientras lo enfocaba con mi mente, recibí un puñetazo en el estómago, que me sorprendió más aún… y ya no vi más nada.

Cuando me desperté, estaba en una habitación completamente opaca a mis pensamientos. Nunca había visto o sentido nada igual. Detrás de una pequeña ventana de vidrio había tres personas, dos hombres y una mujer.
Telépatas, como yo. Ninguno de ellos tenía ni siquiera la mitad de mi fuerza telepática, pero entre los tres, me dominaban con facilidad.

Además, yo estaba cansado y hambriento.

La puerta se abrió, y la cabeza casi me estalla. Vi una silueta recortada contra la fuerte luz. Esa sería la primera y la última vez que me encontraría frente a frente con mi comandante.
Llevaba puesto un sombrero, tan opaco a mis pensamientos, como las paredes de la habitación.

Me explicó que desde ese momento yo pasaba a ser agente del gobierno, por supuesto, como volunatrio. Si no quería aceptar el puesto sólo debía decirlo. Claro que nada impedía a la DARPA, la agencia de Defensa de proyectos especiales, secuestrarme y tenerme atado a una cama por el resto de mis días. En cambio, si me alistaba, la "Oficina" de telepatía se encargaría de protegerme y de que yo siguiera siendo un hombre libre.

Así que me alisté como "voluntario", y no me puedo quejar. Me pagan muy bien, y viajo por todo el mundo acompañando al cuerpo diplomático.
Oficialmente, por supuesto, SOY PARTE del cuerpo diplomático.

No sé cuántos telépatas hay en el mundo. Creo que muy, pero muy pocos.

Mientras la delegada danesa me daba la mano con todas las intenciones de quitarla cuanto antes, yo pensaba disgustado…
-¡Qué basura de mujer!
Y en el momento me quedé como congelado.

¿Lo habría dicho yo mismo en voz alta sin darme cuenta?
No, no puede ser, la delegada seguía sonriendo mecánicamente, y ya se las había arreglado para retirar la mano.

Miré hacia atrás y enseguida encontré a la dama que había pensado lo mismo que yo. La vi, e increiblemente, me sonrió.

No tenía la figura de “super modelo” de la delegada, pero era con mucho la mujer más hermosa que jamás me haya sonreído. Pero no era telépata, eso podía asegurarlo.

Comenzamos a charlar y descubrimos muchísimos puntos en común. Un par de horas después, liberada por la bebida, me dijo:

–No creo que Ud. se haya dado cuenta, pero la delegada danesa es una mujer despreciable.
–¿En serio me lo dice?
–Sí, me imagino que siendo Ud. hombre no habrá podido ver más allá de la estupenda figura que tiene, pero… esa mujer desprecia a todos… y a todas.
–¿Y eso cómo lo sabe? Yo la encontré muy simpática. ¿Acaso le leyó Ud. los pensamientos?
–Si quiere puede tutearme. Y no, obviamente que no le leí los pensamientos… no creo en esas idioteces. Pero sé leer el lenguaje del cuerpo. Esa mujer te tendió una mano toda fláccida, y estaba ansiosa por retirarla lo antes posible. Le faltó poco para limpiársela una vez que la retiró.
–Ummm, me parece que estás exagerando. Pero me encantaría seguir charlando contigo, y aquí hay demasiado ruido. ¿Vamos a cenar a un lugar más tranquilo?
–¿Por qué no? Ya me está aburriendo esta recepción.

¿Existe el amor a primera vista? En mi caso, es difícil de creer. Pero la admiración, la empatía, el calor humano que mi mente telépata captaba en ella por mí eran… increíbles.
De mi parte, ya estaba completa y absolutamente enamorado.

Así fue que me sentí tocar el cielo cuando Cynthia vino conmigo al hotel. Pasamos varias horas enredados en la cama, perdidos en la pasión, hasta dormirnos agotados y felices bien pasadas las cuatro de la mañana.


A las cinco, Cynthia se despertó, acarició el pelo del telépata, le dio un beso en la frente, y todavía sonriendo se fue al baño.

Allí, donde el telépata ya no podía verla ni sentirla, Cynthia se relajó y se concentró. Se despojó de su piel humana y en su forma e identidad de Montannn, estableció contacto con el almirante del sector arturiano:

– Tiroeee, la misión adelanta según lo planeado.
– Montannn, ¿el telépata está contigo?
– Sí Tiroeee, lo tengo completamente dominado. ¡Estos humanos libidinosos, son tan repulsivos!
– Un poco de paciencia, Montannn, estoy autorizado a revelarte que con este nuevo recluta que hemos capturado, la segunda fase de la operación comenzará en muy poco tiempo. ¡En pocos meses limpiaremos al Universo de la plaga humana!

Montannn entreabrió la puerta del baño y mientras miraba al humano durmiendo plácidamente en la cama, no pudo menos que pensar:

–¡Pobre Tierra!

Y cortó el contacto con el almirante.

Claudio Avi Chami

Comentarios

  • Párrafo 6... “y ya no vi más nada.”

    —Esto no es un error, al contrario me gusta detectar tus raíces sudamericanas en esta frase. En España se suele decir “nada más”

    Párrafo 9... “Llevaba puesto un sombrero, tan opaco a mis pensamientos, como las paredes de la habitación.”

    —Yo aquí me habría cargado la segunda coma, y la primera estoy dudando...

    Párrafo 16... “No tenía la figura de “super modelo” de la delegada, pero era con(por) mucho la mujer más hermosa que jamás me haya sonreído.”

    “Pero la admiración, la empatía, el calor humano que mi mente telépata captaba en ella por mí eran… increíbles.”
    —El final de esta oración me chirría un poco.

    Para finalizar, la historia me parece muy atractiva. En verdad me encanta la ciencia ficción y tu eres experto en plasmar esa imaginación brutal que tú  tienes. 

    Mis felicitaciones por este buen relato 👌


  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    Veo un relato bien elaborado. Me ha gustado. El hecho de que se salga de la rutina de algunos de los que yo he insertado en la LISTA, que son más de cotidianidades, como de andar por casa, lo hace más atrayente. Ajeno a tu aguda inventiva, he visto estas cosillas, que en nada desmerecen a la trama...


    Me di LA vuelta indignado, dispuesto a regalarle al insolente un dolor de cabeza que le duraría por lo menos una semana. Mientras lo enfocaba con mi mente, recibí un puñetazo en el estómago, que me sorprendió más aún… y ya no vi más nada.

    Quizás mejor poner ahí el artículo "la".

    Mientras la delegada danesa me daba la mano con todas las intenciones de quitarla cuanto antes, yo pensaba disgustado…
    -¡Qué basura de mujer!

    Ese pensamiento debe ir entrecomillado y sin raya de diálogo. Y no cuenta esto: "¿Lo habría dicho yo mismo en voz alta sin darme cuenta?", porque previamente escribiste "pensaba", incluso lo corroboras aquí: "
    Miré hacia atrás y enseguida encontré a la dama que había pensado lo mismo que yo. La vi, e increíblemente, me sonrió". Y ese increíblemente debe llevar tilde en la segunda "i".

    No creo que Ud. se haya dado cuenta, pero la delegada danesa es una mujer despreciable.

    Esa abreviatura de usted ,"Ud", no se suele usar en relatos o libros o novelas o textos técnicos de cara al público, son más usuales en cartas comerciales o cartas familiares.


    Eres un tío ingenioso, Claudio

     :)

     
  • Antes que nada, es genial ver que en este foro tenemos más de un fan de la ciencia ficción. Veo que lo tuyo es la temática espacial y la interacción de los extraterrestres con la Tierra, no al revés, lo cual la aporta un aire de originalidad a tus obras.

    Por otro lado, mis ojos se sintieron aludidos cuando vi la palabra fláccida. Tengo entendido que en el español, la palabra es flácida, sin doble "c". 
  • Ante todo quiero decir que mi crítica es completamente constructiva. Cuando analizo un texto no suelo buscar errores gramaticales ya que, además de tener foreros expertos en dichos temas creo que son fácilmente corregibles.

    Lo que me gusta analizar es la forma de redactar, el estilo y sobre todo la transmisión de las ideas. Si no consigues transmitir al lector lo que tienes en la mente debes corregir el texto.

    Comienzo. Tu forma de redactar es bastante buena y tu vocabulario amplio que siempre es de agradecer. La premisa de "muestra, no cuentes" la cumples con bastante acierto. En cuanto a tu estilo me han faltado descripciones de los lugares donde sucede la trama. Sé que soy un pesado con el tema de las descripciones... pero las encuentro muy necesarias no solo para darle ritmo al texto sino para que el lector se introduzca más en el relato, ya que sino da la sensación de que quieres contarlo todo de forma apresurada. Un último apunte. En la conversación podrías haber intercalado gestos, miradas, posturas. Cualquier cosa que revele al lector rasgos de la personalidad de los personajes sin tener que recurrir a la tarea de contarlo directamente.

    Por lo demás me ha parecido un muy buen texto, tienes mucha imaginación, redactas bastante bien y transmites muy bien el sentido del relato en su totalidad además la  ciencia ficción es un tema que me gusta.

    Querría poder leer los textos anteriores a este. He estado buscando pero no los he encontrado. En conjunto el texto está muy bien, te felicito.
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