Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!
La
Eutanasia
Hablan de la Eutanasia, hablan de si es
justa o no, hablan de si las personas tienen el derecho a decidir por
sí mismas suicidarse, pero de una forma indolora y segura; hablan de las implicaciones legales, hablan
de ese doble filo de la práctica médica: Eutanasia indirecta, casi un suicidio, y
de nuevo un vacío legal sobre el asunto. Porque esto es una cosa complicada.
Se hace, pero sin que sea evidente, o se hace legalmente y el médico se lava
las manos, como un Pilatos cualquiera.
De nuevo la cuestión de las responsabilidades, tan huidizas. De nuevo la cuestión del probable sufrimiento del moribundo. De nuevo la cuestión de los temidos efectos colaterales. De nuevo la cuestión de los sedantes. De nuevo la cuestión de los suicidios encubiertos…
¿Cuál es en realidad el precio de la vida?
¿Debemos vivir todo el tiempo que nos sea posible?
Los médicos hablan de una virulencia terapéutica, porque la dignidad de la vida depende más de las condiciones, y no del tiempo. Hay veces que algún familiar directo de la persona que va a sufrir la Eutanasia, y el médico, pero de una manera clandestina, e incluso con miles de ojos en alerta, deciden dar por acabada la vida del paciente. El médico está dispuesto y decidido a colaborar, pero exige todas las garantías para él salir libre de toda culpa.
Y, ahora, yo (dice un enfermo terminal), con una enfermedad irreversible sobre mis hombros, me encuentro con la espada contra la pared; porque, por un lado, me da igual todo. Total, ya no me queda mucho de vida.
Y sigue diciendo el enfermo terminal…
¿Debo hacer lo que hacen los médicos, sin que nada se note, y, en forma encubierta, irme poco a poco suicidando a base de diferentes calmantes que me quiten todo sufrimiento? Porque, desde luego, tengo derecho a seguir viviendo dignamente, o como a mí me venga en ganas. ¡Faltaría más!
Toda la vida me ha aburrido sobremanera hacer siempre lo correcto, aunque me critiquen y miren mal desde la otra parte, porque la otra parte es realmente pobre y siempre está empequeñecida por algunas que otras minucias cotidianas, por los placeres asequibles y poco controlados, por las sempiternas dudas de cómo hacer lo que se debe hacer, pero sin renunciar a disfrutar a tope la vida.
Detesto los deportes de riesgo, las Matemáticas y, en general, todo lo que se supone que es bueno para la salud, o para el intelecto. Detesto todo lo que hace todo el mundo, aunque cada cual haga algo diferente.
Ciñéndome a la realidad, las cosas cambian muy poco; pero, cuanto más cambian, cuanto más afán y más empeño ponen en diferenciarse, más se equivocan, a la vez que se hunden en una inmundicia suprema, que es como si se viviese con los ojos cerrados.
Es decir….
La batalla de cada uno contra el resto. Esta es la cuestión, la única verdad, la pura verdad, y sólo a ella me atengo. No me queda de otra. Que Dios Ejerza en mi cuerpo y en mi alma Su Ultima Voluntad.
Comentarios
Anexo interesante el tuyo a mi escrito acerca de la Eutanasia.
Eso que destaco en negrilla, pienso que no merece reflexión. Todavía (y creo que será siempre), los animales racionales, lo seres humanos, estamos muy por encima de los animales irracionales, aunque a veces éstos nos dan lecciones de cariño y solidaridad.
Los agnósticos y los ateos terminan rezando cuando va cayendo el avión.
Gracias por colaborar
Jajaja, seguro. Aunque yo, siendo agnóstico, me siento en la necesidad de aclarar que no todos lo agnósticos nos negamos al placer culpable de rezar. Aunque tengamos dudas, una parte de nuestras consciencias nos dice que si hay un Ser Superior que vela por su creación, en formas que quizás nunca lleguemos a entender.
Yo creo en Dios, pero no creo en la iglesia. Las diferentes jerarquías de la misma se han ido encargando, en el transcurso de la historia, de que muchos cristianos hayamos abandonando nuestra fe en ella. Y no sólo por los clérigos o los sacerdotes "rasos", sino también, y más todavía, por las altas esferas; es decir, obispos, arzobispos y cardenales. No me atrevo a inmiscuir a los Papas porque no tengo datos de que ninguno de ellos esté "pringao".
Numerosos son los casos de pederastia, que el argentino Francisco quiere, o pretende, erradicar. Trabajito le está costando al bueno de Paco I.
Para mí y desde que tengo uso de razón, los mejores regidores de El Vaticano han sido, Juan XXIII y Juan Pablo II, ambos de una bondad infalible, sobre todo el segundo que cito, un polaco y cuyo nombre real es Karol Józef Wojtyla, al cual tuve la ocasión de verle a 20 metros de mí durante su visita a Sevilla en el año 1993 con motivo de la clausura de la Exposición (Expo) Universal.
Según la Historia Sagrada, que de niños aprendimos en el colegio (en mi caso, Colegio Salesiano de la Santísima Trinidad, de Sevilla), Cristo nació, vivió y murió pobre, y hacía sus peregrinaciones montado en un simple borrico de mala muerte, resucitando Lázaros, multiplicado panes y peces, convirtiendo en mujer decente a la adúltera María Magdalena y otros milagros que ahora no recuerdo ¿A qué entonces tanto lujo y tanto despilfarro de la iglesia?
Más allá de todo eso, eres muy afortunado al haber tenido la oportunidad de ver al gran Juan Pablo II (amargamente recordado por los comunistas, por haber inspirado a los pueblos de Europa del Este a rebelarse contra sus líderes). Él llegó a Barranquilla, pero para esa época (creo que fue en 1985), yo ni siquiera había nacido.
Poco a poco y de una forma sutil voy adivinando tu edad. Si naciste después del 1985 quiere decir que tienes menos de 35 años, que, en realidad, tu foto del foro casi delata que eres un chaval.
No sé por qué regla de tres, en los foros y en las redes sociales casi todos ocultan su verdadero nombre y su edad; bueno, sí sé por qué..., o me lo imagino... Yo, en cambio, tanto en Facebook como en Twitter y en los foros privados y públicos en los que estoy inscrito rezo con mi nombre y apellidos de pila e incluso con una fotografía que voy actualizando. No censuro a nadie que haga lo contrario, pero mejor sería para todos que nos identifiquemos con nuestras propias señas. Digo yo...
Claro que dentro de un anonimato (que se salve quien quiera y pueda) decimos cosas que no nos atreveríamos a decir con nuestro nombre real... Esto es así, invariablemente.
"La osadía del valiente sería más intimidatoria si se mostrase con su firma".
(Por cierto, una hija mía, de 46 años de edad y de dos dispares profesiones: filóloga y psicóloga, que durante 6 años ha vivido en Nueva York y ahora reside temporalmente en Argentina, ha rechazado una suculenta oferta de un Gabinete Técnico de Psicología de Bogotá, por causa de la avalancha de contagios del Covid que azota severamente a la capital de Colombia)
Yo inicialmente usaba ese hexagrama unicursal en este foro, para que fuese más fácil localizarme (es una imagen que uso en todas mis redes sociales), ya que yo me dedico a hacer trabajos escritos y cuando alguien ve el hexagrama con la "G", ya saben que es el muchacho que hace trabajos escritos, y no un tipo que solo usa esa imagen para parecer genial.
Por otro lado, es una pena lo de tu hija. Yo por mi parte, tampoco he podido ir allá (ciudad a donde planeaba mudarme), precisamente porque Bogotá es actualmente, el epicentro de la pandemia en Colombia.