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Anna Karenina; ¿un odio con o sin justificación?

Aún no termino de leer Anna Karenina (debo andar por el 60% del libro traducido por Víctor Gallegos). Sin embargo, hay una terrible duda que me asalta cada vez que Anna se encuentra con Aleksei Karenin. ¿De dónde nace tanto odio? Se entiende que el disgusto y el odio hacia al marido surge cada vez que Anna lo compara con Aleksei Vronski, pero a pesar del hecho de que Karenin (el marido) ha vivido toda su vida de las apariencias y de que es frío y calculador, la misma Anna ha sabido reconocer su magnanimidad al perdonarla a ella, a Vronski y de paso tener sentimientos tiernos con respecto a la hija de Anna y Vronski. En virtud de esto, reitero mi pregunta ¿de dónde nace tanto odio de Anna Arkadevna hacia Aleksei Karenin?

Comentarios

  • SarasvatiSarasvati Fernando de Rojas s.XV
    Porque el matrimonio de Anna Karenina con Karenin es de conveniencia, basado en la tolerancia mutua y no en el amor. Tolstói perfila continuamente al marido como un hombre cortés pero frío, que hace las cosas por deber y no por sentimiento (como el hecho de perdonar a Anna, principalmente en aras de su hijo), mucho mayor que su mujer y totalmente opuesto a la personalidad de la protagonista. No existe magnanimidad porque los matrimonios de la época se basaban en el principio de desigualdad entre el hombre y la mujer, con lo cual Karenin (como figura de autoridad sobre su mujer) no hace tanto gala de generosidad como de condescendencia hacia una mujer caída en el oprobio, defenestrada socialmente. Anna Karenina oscila entre el agradecimiento hacia el marido por haberla perdonado y el rencor, porque esa situación parte de su propia condición de dependencia, y por otro lado la condena a la infelicidad. Hay que recordar que Tolstói escribió la novela para condenar ese tipo de usos sociales, el matrimonio de interés, la doble moral y la hipocresía de la época. 
  • Totalmente de acuerdo con Sarasvati. Además, Ana acaba siendo presa del miedo a perder su belleza, pues cree que es su belleza lo que le enamoró -de ahí su rechazo a su hijita, por el daño que el embarazo ha hecho a su figura - y se obsesiona cuando se convierte en mujer proscrita mientras su amante puede hacer vida social con total libertad. Karenin es un tipo muy hipócrita al hacer esa gala de generosidad y condescencia para quedar de magnánimo mientras le niega el divorcio que podría permitirle a su mujer casarse con Vronsky, legitimar a su hija y volver a ser aceptada en sociedad. 
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