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De tortas y café

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Comentarios

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 9 Erztic63


    Carmen y su encrucijada

    Era una noche calurosa. A la luz de Luna, Carmen salía del salón y se iba al cuarto de baño de la planta baja de su casa rural, sin luz eléctrica. Buena temperatura hacía, pero los pelos de su cuerpo se erizaban mientras se iba desnudando. Cogía el telefonillo de la ducha y el agua empezaba a caer.

    La ducha estaba conectada a un bidón que había en la azotea, y de ahí caía agua hacia abajo. Carmen masajeó su esbelto cuerpo y se tranquilizó un poco. Pensó que el agua fría la haría reflexionar con claridad, a la vez que amansaba su sangre hirviente, siempre ansiosa de sexo. Se estremeció al recordar las caricias de su amigo Jaime; un chico de ciudad, enamorado de ella, pero pasivo en sexo, sobre todo por sus ocupaciones y sus estudios, que le hacían no aparecer a menudo por el pueblo.

    Pero también recordó a Ángel, un obrero de su hacienda, que estaba encaprichado con ella, pero sólo para follar, lo contrario de Jaime. Carmen se sentía dividida por el hecho de amar a la vez a dos hombres, cada uno de ellos con sus objetivos.

    Jaime  era el único que conocía los secretos más íntimos de Carmen, que ni Ángel ni otro u otra de sus amigos conocía.

    Después de ducharse, cogió la toalla, y nerviosamente se secó, porque no se sentía feliz por mantener dos relaciones a la vez. Buscó a tientas su ropa... y no la halló.

    —¿Dónde está mi ro…? -no le dio tiempo a que terminase su pregunta. Ángel, desnudo completamente, entró a la ducha para penetrarla.

    El especular cuerpo de Carmen le dio la bienvenida con movimientos provocativos. De ahí que Ángel la besase apasionadamente, le diese la vuelta, la empotrase sobre los azulejos habitáculo y desparramase sobre ella besos y mordiscos.

    —¡Basta ya, basta ya…! -exclamó Carmen, como arrepentida por su entrega.

    Pero Ángel se pegó más a su cuerpo y, con esa intención, propia de un hombre que solo quiere lo que quiere, la manejó a su antojo.

    Rodeó su cuerpo besándolo, acariciándolo, y lo atraía hacia sí cada vez que ella trataba de escabullirse.

    Carmen no hacía uso de su fuerza, y por eso Ángel se satisfacía y a la vez la satisfacía, dándose pie para "abusar" de ella.

    —¡¿Qué quieres que te haga?! ¡¿O quizá quieres que pare y me vaya?!

    La ajustó para penetrarla. La levantó, como si pluma fuese, y ella cruzó las piernas por la espalda de él, que seguía empujando mientras ella gemía y le rogaba que se detuviese. Pero no se detuvo. Sabía que lo deseaba y que no quería que parase.

    Y así, culminaron una vez más, pidiéndole ella ahora repetir...

    Sin embargo sentir mucho placer mientras hacía el Amor con Ángel, esta encrucijada la atormentaba por el hecho de haber organizado su vida de una manera tan loca como desconcertante: pero, evidentemente, necesitaba el pene de Ángel y el corazón de Jaime.

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 9 Dragzs11


    A Chávez López
    Sevilla ago 2026

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    ¿Quién estaba más loco de los dos?

    López llegaba al cementerio de su ciudad. Visitaba diariamente a su esposa y cuidaba su tumba. Pero ese día, mirando con indignación la tumba, se percataba de un movimiento de tierra y de que el ataúd no estaba.

    —Se lo ha llevado un muchacho -le informaba el sepulturero.
    —¿Por qué y para qué?’ –le preguntaba López.

    Sin esperar respuesta alguna, perdía los nervios y cogía del cuello al sepulturero, del que lograba que le dijese la dirección del joven. Ya informado, le decía:

    —Nadie sabe el valor sagrado de un Amor hasta que lo pierde.

    Presuroso, se iba hacia la dirección indicada. Al llegar, tocaba varias veces el timbre y, alarmado, abría la puerta un joven, portando en una de sus manos un grueso libro de psiquiatría. Estaba preparándose su examen final. No decía nada, pero López, llorando y airado, le preguntaba:

    —¡¿Dónde está mi esposa?!

    El joven sabía a quién se refería. Lo llevaba a su cuarto, y ya allí, López posaba la mirada en un esqueleto, que sobresalía de un rincón, donde había una mesa, en la cual tenía el estudiante sus libros y sus apuntes. López se arrodillaba ante esqueleto y pronunciaba las siguientes palabras:

    —Amor, si escogiste este lugar para tu eternidad, lo respeto. Pero déjame que venga a visitarte todos los días.

    El estudiante no se oponía, y todos los días limpiaba su cuarto, porque sabía que López iba a venir. Los días en que fue visitado el esqueleto eran vividos con intensidad por los dos. Intensidad, sin embargo, era un sentimiento pequeño para el viudo López.

    Y llegaba el día siguiente...

    —Amor, te traje tu vestido de novia y tu peluca pelirroja. Yo te voy poner estas cosas. De seguro que las vas a lucir como aquel maravilloso día de nuestra boda.

    Y seguidamente, ceremonioso y con sumo cuidado, le colocaba el vestido y la peluca al cadáver de su esposa.

    —¿Ves, Amor? Te veo estupenda.

    Y llegaba el tercer día...

    López llevaba en la mano derecha un vaso con leche caliente con Cola Cao.

    —Amor. Te gustaba mucho tu desayuno. Yo te doy la leche. No te pude traer tus galletas favoritas porque no las había de nata. Mañana te las traeré.

    Acercaba el vaso y lo inclinaba con la dulce bebida, no dándose cuenta de que el líquido se filtraba por las costillas, manchando los libros y los apuntes del estudiante.

    Y llegaba el cuarto día...

    —Amor. Te traje tu carmín, y tu espejito para mirarte. Yo te maquillo.

    Pero el estudiante se disgustaba al ver manchado de marrón “su” esqueleto.

    Y, día tras día, pasaba el tiempo con la misma rutina de un Amor delirante. Hasta que al joven le llegaba el momento de entregar su tesis en la Facultad. Basaba todo el texto en las impresiones recogidas de López. En su tesis se contemplaba incluso los delirios del viudo. Y el resultado final de esto fue un sobresaliente alto, un “10”.

    Antes de los preparativos de la fiesta de graduación, el jefe de la sección de psicología le preguntaba al estudiante:

    —¿Quién te va a entregar el título
    —El esqueleto que tengo en mi casa –respondía

    Esa misma mañana internaban a López en un manicomio. Y el decano de la universidad se lamentaba de haber entregado el título de Psiquiatría a un enfermo mental, al que, días después, también ingresaban en el mismo manicomio.

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 9 Esquel11


    A Chávez López
    Sevilla jul 2026

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Buenos días. Sevilla, jueves 06 agosto 2026

     :)
     

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Buenos días de jueves 06 agosto 2026

    Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.

    Saludos

     

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Mientras navego con mi pequeño velero,
    escucho millones de femeninos te quiero

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 10 Por_mi12

    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Si ese globo supiera lo que tiene encima,
    ríete tú del gran bombazo de Hiroshima

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    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 7 Erztic59


    Platos más suculentos

    Una mesa rectangular, pomposamente equipada y ornada con flores frescas, y un amplio ventanal, desde donde se divisaba la blancura de la espuma del agua del mar iluminada por las farolas del puerto, todo esto era para celebrar una cena, brindada por la adinerada familia de ella a la familia de él, de baja extracción.

    En aquella calurosa noche todos los asistentes eran testigos directos de las pasiones ahogadas durante mucho tiempo, sin rienda suelta por las diferencias de los padres de ella, al no admitirle a él como marido para su hija.

    La tenue luz tintineante de las velitas, que decoraban la mesa, proyectaba un especial a sus rostros, enardecidos, aquella noche más que nunca por la intensidad de tan decisivo encuentro, que los dos jóvenes amantes sabían de antemano que era lo único que les quedaba para unirse con aquiescencia y felicidad.

    Frente a frente los dos. Ella, dentro de un vestido negro largo, de acreditada marca, con escote palabra de honor. El, impecable, con un esmoquin burdeos, alquilado, a juego con su pasión.

    Cualquiera, incluso ajeno a las dos familias podría percibir la atracción y el amor que sentía el uno por el otro. No había más que ver cómo cada vez que se rozaban bajo el mantel notaban cómo intentaban detener que saliese la lava de sus volcanes, subiéndoles por las entrañas un deseo tan intenso que desdibujaba y a la vez desintegraba todo aquello que les rodeaba, hasta el extremo de hacerles sentirse completamente solos, si no fuese porque un barman, de un blanco inmaculado, se les había acercado para servirles una copa de vino y ostras, algo que había pasado desapercibido dada la enajenación bajo la que se encontraban.

    El muchacho levantaba su copa para sorber el líquido, que ella miraba cómo se iba deslizando por su garganta. Sentía cómo el caldo se iba mezclando con su saliva y su cálido aliento. Se imaginaba su lengua allí, fundida con la suya.

    Toses discretas, con la idea de apartar un pensamiento pecaminoso, pero la mirada de él clavada estaba en la de ella, que, elevando su copa en un brindis, la obligaba a bajar la mirada hacia sus manos, que ahora las imaginaba jugando lujuriosamente con sus pechos, deseosos de ser tocados y acariciados

    Ella, asustada por la estrepitosa intensidad de las sensaciones y de las emociones de ese encuentro familiar, tan esperado y ansiado, deseaba que no se desperdiciase ni una sola letra de la decisión del momento.

    ¿A qué estaban dispuestos?

    Pues estaban dispuestos a devorarse, a dar un esquinazo a todo aquello que pudiese entorpecer su camino, y a lanzarse el uno sobre el otro sobre la emperifollada mesa. Estaban dispuestos a arrancarse la seda y el burdeos y a comerse, sin importarles el estruendo que podría causar la rotura de la costosa porcelana y el cristal fino Sevilla-Pickman, al estamparse sobre el suelo. Ni, por supuesto, las miradas atónitas de los padres de ambos.

    A todo eso y a más estaban dispuestos. A tumbarse en la mesa y a rugir a la luz de las farolas del puerto, en una cabalgadura desbocada que los llevase a un estrepitoso y sonoro orgasmo; a fundirse en un abrazo eterno, a mecer la locura de ella y la cordura de él, a cubrir el mantel manchado con la condena de su secreto.

    Y a muchísimas más cosas, si no fuese porque querían la bendición de sus mayores. No estaban solos; estaban también sus padres, y rodeados de suculentos y costosos platos variados, que no tenían intención de degustar.

    Pero, percatándose él de que los padres de ella no se pronunciaban favorablemente, en un arrebato la sacaba del boato de la indumentaria, de la suntuosidad del marco, de la pomposidad de la cena y de todo lo que sobraba. Le guiñaba un ojo y giraba la cabeza hacia el mar. Y, como un resorte, se levantaban de sus asientos, y corriendo se iban a la playa, desparramando la ropa por el camino.

    Y ya en la orilla de la playa, el uno al otro se servían platos más suculentos, para cambiar las diferencias familiares por el Amor, y las clases sociales por el deseo de los dos.

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 7 Playa10

    A Chávez López
    Sevilla ago 2026

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Frase sacramental
    de gordita integral

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 6 Su_fra10

    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado 6 de agosto


    La quinta parte de los rusos vive en la pobreza

    Según un nuevo estudio realizado por un instituto de investigación vinculado al Kremlin, más de una quinta parte de la población rusa vive ahora en la pobreza.

    El informe de la Academia Presidencial Rusa de la Administración Nacional de Economía y Administración Pública, dado a conocer este 21 de noviembre, dice que el 22 por ciento de los rusos cae en la "zona de pobreza", lo que significa que no pueden comprar nada más allá de los alimentos básicos necesarios para la subsistencia.

    El estudio colocó a casi el 36 por ciento de los rusos en la "zona de riesgo del consumidor", con ingresos que les permiten comprar alimentos y ropa decentes, pero poco o ningún ingreso disponible, lo que dificulta enormemente la compra de "artículos para un uso más prolongado.

    "Para las personas en este grupo, las perspectivas de mejora en su estado financiero en el corto plazo son escasas, mientras que el 14 por ciento cae en una "zona de posibles cambios" y puede ver un aumento de su riqueza.

    El otro 28 por ciento de la población se encuentra en lo que la investigación define como la "zona de confort". Estas personas pueden proveerse de comida, ropa y artículos decentes para un uso más prolongado, y es poco probable que vean su situación financiera empeorar sustancialmente en el futuro.

    El presidente Vladimir Putin estableció un ambicioso objetivo de reducir a la mitad el índice de pobreza de Rusia para 2024, el último año del mandato que comenzó en mayo de 2018.

    Putin presidió un fuerte crecimiento económico impulsado por el petróleo en sus primeros dos mandatos, en 2000-08, pero la economía está luchando ahora y muchos rusos están molestos por el plan del gobierno para aumentar la edad de jubilación.

    Los criterios utilizados para el informe de la academia, que fue fundada por decreto presidencial en 2010, parecen diferir de los utilizados por el gobierno para determinar la tasa de pobreza.

    Según el Banco Mundial y el Servicio de Estadísticas del Estado Federal de Rusia, la tasa de pobreza en 2017 fue del 13,2 por ciento.

    Esa cifra se basa en los datos del Servicio de Estadísticas que indican que 19.3 millones de residentes de Rusia y la región de Crimea controlada por Rusia estaban por debajo del nivel promedio de subsistencia de 9,786 rublos ($ 148 al tipo de cambio actual).

    Una anciana vende ensalada casera en la calle para sobrevivir

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 6 83dbf211

    Mientras Putin, el presidente de Rusia, vive en un suntuoso palacio superprotegido

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    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Buenos días. Sevilla, viernes 07 agosto 2026

     

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Buenos días de viernes 07 agosto 2026

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado 7 de agosto



     La rutina come y carcome

    ¡Riiiiing! ¡Riiiiing! ¡Riiiiing! El maldito pero obediente despertador anuncia el comienzo de un nuevo día.

    Me atormenta levantarme, mirarme en el espejo y descubrir que esa mamarracha con los pelos revueltos, algunos lacios y otros de punta y que fijamente me mira, soy yo.

    “Quizá sea una pesadilla”, pienso. Me refriego dos veces los ojos, pero nada, la mamarracha sigue ahí.

    Me meto en la ducha, me cepillo los dientes, y después esbozo la mejor de mis sonrisas. Me vuelvo a asomar en el espejo, para ver si me veo mejor, pero kk, la mamarracha se consolida definitivamente.

    Preparo el desayuno para dos y después...

    —¡Buenos días, cariño! -sin respuesta, como siempre.

    Invariablemente, eso ocurre todos los días. Y antes de salir a la calle, no sin antes darle dos beso, uno por mejilla, agrego:

    —¿Cómo me ves? –y sin despegar los ojos del periódico, lacónico me responde:
    --Igual que siempre.

    A medio maquillar apresuro el paso. Mi manida suerte de siempre me lleva a mi parada del autobús. Siempre, pero siempre siempre hay por los alrededores alguna señorita guapa y con buenas hechuras. Transeúntes van y vienen, hasta que uno, lanzado y picarón, le dice voz en grito: “¡si fueras mi esposa, no te dejaría salir de casa", con omisa respuesta por parte de la obsequiada. Pero yo, sin ser físicamente una Venus, ensayo una sonrisa, a pesar de que ese requiebro no iba dirigido a mí.

    Deduzco que "dos yo" viven dentro de mí; uno, que, sufrido e insaciable, brinda todo lo bueno que tiene, sin enfados, sin medidas, que todo es perdonable; y el otro, deprimido y de extraña conciencia, se rebela opacando sus pocas virtudes. Es una pugna difícil, pero tengo que luchar y ser fuerte.

    Mi ego, aturdido por tanta rutina, no se altera drásticamente. Pero toca fondo cuando la insidiosa de siempre en la oficina dice con un grito al aire, pero mirando mis michelines: “¿sabéis que han abierto un gimnasio ahí enfrente?”.

    Finalmente, mi jornada laboral fuera de casa terminó. Como de costumbre, apurada regreso a mi "dulce hogar". Pero en el camino, saldo una cuenta con el tendero y compro cosas que faltan en la nevera.

    Después de preparar la cena, de cenar, siempre sola, de recoger toda la vajilla sucia, de meterla en el lavaplatos, de limpiar la cocina y de ordenar todo, me dejo caer cansada sobre el sofá, con una taza de humeante té encima de la mesa-camilla frente al televisor.

    De pronto, me doy cuenta de que mi cónyuge se ha ido ya a nuestra cama. Para yo entonarme y entonarle a él, me pongo mi picardías rojo chillón, me deslizo bajo las sábanas. Un besito en la oreja y, casi suspirando, le pregunto: “¿cariño, estas aún despierto?”. Recibiendo un resonante ronquido como única respuesta.

    Trato de relajarme pensando que es necesario para mí conservar lo mío y no desear lo ajeno, y menos aún forzado, porque, si semejante cosa la llevo a cabo, nada puede impedirme ser feliz en la medida que me proponga y las circunstancias me lo permitan. Me doy la media vuelta en el colchón, con la esperanza de un nuevo día, y cierro los ojos.



    A Chávez López
    Sevilla ago 2026

     

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado 7 de agosto

    Aquel perrito no dejaba de ladrar

    El perrito ladraba toda la noche de todas las noches, pero con desesperación. Ladraba con intervalos irregulares, como queriendo evitar que me acostumbrara y pudiese coger el sueño. Lo odiaba. Era un perrito bizco, feo y arisco. Pero el mamón tenía buena voz. Había hablado dos veces con su dueño, mi vecino; primero tranquilamente, razonando, pero el perrito seguía ladrando. Con el paso de los días, iban subiendo de tono las discusiones con mi vecino, amenazas y gritos incluidos, que, en realidad no llevaban a ninguna parte.

    Había avisado a la policía dos veces. Al principio venían y hablaban con el dueño. Yo los espiaba desde el balcón de mi dormitorio a oscuras. Eran siempre dos policías que no estaban mucho tiempo. Supongo que les diría igual que a mí: “que el pobre perro era joven y tenía que acostumbrarse a dormir allí, que lo tenían desde hacía solo tres meses, que él sí podía dormir y… bla, bla, bla...”. Más de lo mismo. Veía a mi vecino, que desde su balcón se reía de mí apenas se iban los policías, que los pensarían que yo era un cascarrabias. Y el puto perrito nunca ladraba durante las visitas de la policía. La última vez que los avisé no vinieron.

    La situación duraba demasiado. Tres meses durmiendo poco, es demasiado. Si no era su perro, era su pequeño hijo, o ambos a la vez. Ya no sabía quién era más chocante de los dos. Mi hijo, por lo menos dormía en nuestra cama y no lloraba. Pensaba que tendría que probar lo mismo con el perrito.

    Había usado tapones japoneses para los oídos. Pero nada. Los ladridos, al igual que al perro y la voz de mi vecino, los tenía grabado en mi cabeza. Suponía que si iba al médico me diría que padecía insomnio y me recetaría sedantes. Aun eso, dudaba de que pudiese dormir sin despertarme. Y hasta confundía la realidad con la noche y el día, la vigilia con el sueño... ¡Todo!

    Mi mujer y mi hijo dormían plácidamente en mi cama, a mi lado. El perrito ladraba debajo de la ventana del jardín contiguo. Una noche, sin pensar, me fui al jardín de mi vecino, sin saber cómo había bajado ni cómo salté la frondosa barrera de flores. El caso es que allí me encontraba yo, y el cabrón perrito me miraba sin ladrar. Oía su agitada respiración. Le cogí el cuello y apreté. Se llamaba Plácido, quizás por el tono de su voz. “Si hay un cielo para perros, espero que tú no vayas”, susurré. Todo fue rápido. Ni ladró ni emitió sonido. Ni siquiera me molesté en esconderlo. ¡Total, para qué, si el puto perro resucitó, ladró dos horas seguidas y después dejó de ladrar meneando el rabo!

    Gritos histéricos con fuertes sacudidas me despiertan. Entra el Sol por mi balcón. Mi esposa está fuera de sí. No entiendo qué dice. Leves lágrimas primero, sollozos después. Hasta que, desesperadamente, rompe a llorar a mares.

    —¡¿Y el niño, mi hijo?! –me grita preguntándome, con un pañuelo empapado en la mano.
    —¡Qué dónde está el niño, joder! ¡Haz algo...! –me dice.
    —¡Búscalo! ¡No te quedes ahí parado! –insiste, sin dejar de gritar.
    —¡Búscalo tú, coño ya?! –me harto.

    Nervios y más nervios en el matrimonio: ella y yo.

    —¡No lo encuentro! ¡Te digo que no lo encuentro, hostiassss...!

    En el chalé adosado de al lado, el de mi vecino, el dueño de “Plácido”, están llorando por un perro. Se lo ha llevado un veterinario con el hocico sangrando.

    SLO ESCRITOS NARRATIVOS - Pgina 23 La_pol11

    A Chávez López
    Sevilla ago 2026

     :)

     

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    La avaricia y la codicia
    te llevaron a las picias,
    y posiblemente al truyo
    por fullero y por capullo

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 4 La_ava10

    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Si la red es realmente fuerte,
    en la pesca ayuda la suerte

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    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Sevilla se siente muy orgullosa
    de su milenaria historia gloriosa

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 3 Sevill21

    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Lo ha puesto morao
    quien lo ha magreao

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado 7 de agosto


    A las personas con tanta sabiduría,
    la parca debería concederle amnistía

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 3 A_pers10



    Antonio Gala: "Padezco un cáncer de difícil extirpación"

    El novelista se está sometiendo a un tratamiento de quimioterapia. La evolución de su enfermedad le impide ser operado. Gala asegura, con característico humor, que está en buenas manos, "lo suficiente para no querer pasar a las Mejores".

    Su prolífica obra en ensayo, poesía, teatro y novela, además de su labor como guionista y columnista, conforman una trayectoria única, siempre salpicada por su marcado sentido del humor y de la belleza.

    A la Fundación Antonio Gala de Jóvenes creadores que instauró en un antiguo convento, en pleno casco histórico de Córdoba, no han dejado de llegar felicitaciones por todas las vías. Así lo ha confirmado su sobrino y director de una institución que Gala quiere dejar como legado. "La verdad es que ha sido sorprendente. Hemos recibido un aluvión de llamadas, de cartas, de correos, regalos y ramos de flores", ha explicado.

    El director de la fundación ha dicho que Gala está "bien", pero que es "completamente ajeno" al homenaje que esta tarde, a las 20:00 horas, van a dedicarle en la sede de la fundación con la participación de 35 personas previa invitación. Aunque podrá seguirse por su canal Youtube. De hecho, desde hace algo más de un año y medio no participa en ningún acto público por consejo médico.

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 3 Gala_a10

    Yo, A Chávez López, no soy dado a los voluntarios amarres de tener ídolos o ser fan de nadie, por famoso que sea; pero, como todos los amarre, al igual que las reglas, tiene su excepción, declaro abiertamente que mi ídolo es Don Antonio Gala Velasco, al cual tengo el privilegiado honor de conocer en persona y de haber conversado con él en muchas ocasiones.

    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Para lo "muy íntimo" no mostrar,
    vista y habilidad hay que emplear

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 3 Pa_nad10

    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Si ves que nadie te achucha,
    métete conmigo en la ducha

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 3 Si_est14

    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Ser modelo de ropa interior,
    pagas un peaje superior

    LA CAJA DE MSICA 10 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR - Pgina 3 Ser_mo10

    ACHL

     :)
     
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