Hola! En un hilo anterior intenté compartir un texto por medio de un link pero era incómodo. Una compañera me dió la idea de partir el texto y poner la parte restante en un comentario. Gracias y disculpenme que de tantas vueltas.
Me levanté mas tarde de lo normal, los feriados tienen ese efecto. Me pareció no haber dormido muy bien, me sentía un tanto somnoliento o confundido. Estaba solo en mi casa y me preparé unos mates como para ayudarme a bajar a la realidad.
En eso suena mi celular, tengo un par de mensajes, todos de Nico, parecía ser que habíamos acordado vernos ese día para hablar, hace mucho que no nos vemos y hay que ponerse al tanto supongo. Le dije que pase por casa, el mate ya estaba listo y tenía un pedazo de queso y pan.
Nico llegó en menos de diez minutos, siempre sonriendo, con esa aura que dice "no conozo lo que es un garrón". Se sentó y le pasé un mate.
- ¿Qué me contas Luqui?-
- No mucho, me levante hace un rato, estoy medio boludo-
- ¿La facu? ¿La familia? -
- Bien, las notas no me disgustan y mi familia esta tranquila, peleandola un poco, sabes como esta todo ¿Vos Nico? ¿Que es de tu vida? -
Nico se puso a hablar y me da un poco de vergüenza admitir que no escuche ni una sola palabra de lo que decía. Había algo en mi cabeza dando vueltas, no sé si sería la confusión de cuando me desperté, si estaba medio enfermo o si simplemente no me importaba en lo mas mínimo lo que me estuvieran contando. Ni siquiera lo estaba mirando a los ojos, miraba a la nada, mi cabeza estaba procesando algo y yo no era parte de eso. Solo era dueño de mi cuerpo y no lo usaba, me mantenía estático. Sabía que en algo estaba pensando, algo me tenia intranquilo, algo que llevaba dando vueltas en mi cabeza desde hace ya varios días. No era mi crisis existencial, no era mi rencor con el pueblo argentino, no era un conflicto sentimental con mi pareja. Estaba relacionado con mi carrera, soy estudiante de filosofía y me permito apuntar alto. ¿Qué es lo que quiero? Ser uno de los mejores en lo que hago, ser tan grande como aquellos a quienes admiro, adquirir la mayor cantidad de conocimiento posible, conocer las culturas más prestigiosas en el campo de las ciencias humanas. Ya te vas a chocar con la realidad dijo esa voz detrás de mi cabeza y por supuesto que lo voy a hacer, no soy ingenuo. Si quiero llegar alto, tengo que apuntar alto, tengo que ir a por todo ¿Cómo? No lo sé muy bien aún, pero de la forma que me sea posible, el fin justifica los medios.
No he conocido persona alguna hasta el momento que no me juzgue mal cuando me preguntan cual es mi sueño y yo les respondo que quiero ser inmortal. Ellos en el fondo quieren lo mismo, solo que les da vergüenza admitirlo. No, no es vergüenza, es incomodidad. Prefieren no pensar en el tema, dejarlo para después, es algo que los aterra y viven como si aquello no fuera a ocurrir. No se dan cuenta que existen y no quieren que se los recuerde. Cosas como esta se me hacen presentes la mayor parte de mis momentos de tranquilidad, no sé, antes de dormir, después de dar un examen o después del sexo. Son problemas con los que me gusta vivir, me gusta enroscarme en estas cosas y especular. Mientras ese torbellino de inquietudes aturdía mi atención, me permití darle algo de importancia a mi amigo. ¿Cuanto tiempo mas iba a estar hablando? No me puse a escuchar lo que me estaba diciendo, pero por lo menos mirarlo a los ojos como si lo estuviera haciendo. Tal vez no a los ojos, observar una que otra curiosidad. Escupe cuando pronuncia una pe, tiene un salpullido en un cachete, muestra demaciado los dientes, ¿De donde habría sacado esa remera? Estaba rota en las costuras de los hombros, ¿A quién tendría pensado votar? No se lo quise preguntar para no amargarme. Creo que tiene un tik, cada cierto tiempo parpadea con fuerza, como si se asustara. Cada diez segundos, quince segundos, perdon ocho segundos, no, cuando termina una oración, sí, definitivamente cuando termina una oración. Nico dejó de hablar y se sebó un mate, ya que me había olvidado de esa responsabilidad. Se hizo un silencio, que habrá sido incómodo para él, pero no para mi porque yo estaba en otro lado.
- Quiero empezar a escribir - dije
- ¿Cómo que queres empezar a escribir? -
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