Dios me sigue destrozando.
Sigue con falsos profetas
para confundirme
solo a mí.
Dios me destroza,
oscuramente,
en soñadas
tinieblas.
Me refunde en el hoyo
de su inagotable cielo,
de su vicio único:
Voracidad.
Destrózame
con esa piedad,
es lo único
que te queda.
Comentarios
Aplaudo tu trabajo y no entiendo el por qué de la ausencia de comentarios por parte de otros poetas.
Veo una queja sobre la ausencia de comentarios a poemas como éste. Y creo que no todo el mundo sabe comentar fuera del estilo facebook 'me gusta'.
Lo cierto es que este poema me recuerda otros del mismo tema -el silencio de Dios, la soledad del hombre, el hombre como gusano...- compuestos en la década de 1950 por Dámaso Alonso o Blas de Otero y que se remontan a los Salmos bíblicos.
De otro lado está bien el salto desde ese 'me sigue destrozando' inicial en forma de queja al 'Destrózame con piedad' final que casi parece un ruego. Y bien también el contraste cielo / hoyo como espacios respectivos de Dios y yo, y sin comunicación.