Perdido
Giraban sobre el oscuro asfalto, aquellas cuatro ruedas infantiles de bicicletas rumbo a sus hogares. Había niebla, era ya tarde y los dos niños pedaleaban a toda prisa. De repente un viento le quita la gorra al que iba atrás y se detiene a buscarla. El que iba delante no se da cuenta y sigue su camino. El viento lleva la gorra hacia los arbustos de la vereda. El niño, va a buscarlo aferrado a su bicicleta. Escucha un ruido provenir desde los arbustos. Asustado toma rápido su gorra e intenta huir en su bicicleta pero cae al suelo. Agazapado desde entre los arbustos una criatura oscura salta sobre el rostro del niño. Era un pequeño cachorro extraviado.-