La manija de la puerta

manuelchocanomanuelchocano Anónimo s.XI
editado agosto 2008 en Negra
Los recuerdos lo rondaban esa noche. La luz totalmente artificial era tenue. El cielo estaba nublado, sin estrellas; el ambiente llamaba a la melancolía, a la depresión. El sentimiento dentro de Pedro Lainez era más complejo, una especie de ansiedad, que no podía contener. Culpa, un poco de culpa, si, sentía esa sensación cada vez que se acercaba esa fecha. En que tenía que hacer ese ritual hipócrita que odiaba, Nunca se sintió amado por la gente esa, pero cada año se repetía la maldita romería de la familia visitando la tumba; y el con ganas de sacarlo todo, de gritarles las verdades en la cara. Reprimirse, durante toda su vida tuvo que callar su sentimiento para no perder su dignidad, y al no gritar, nunca se dio cuenta que la perdía.

Esa noche se aferro a su esposa la abrazo muchísimo. Sentía como si ella hiciera que el miedo menguara. Ni siquiera fue al cuarto de su hijo a darle las buenas noches (No tenia fuerzas) Se levanto, había tomado un wiskey e ido a ver las estrellas al jardín, su mujer lo contemplaba desde dentro de la casa por la ventana sabiendo que su esposo tenía demonios dentro que nunca exorcizo.

El padre lo golpeaba, lo maltrataba, abusaba de el. Pedro resistía en silencio, aguantaba hasta que su papá salía de la habitación, y entonces si lloraba en ahogos callados. El hombre saciaba deseos anormales en el, en su cuerpo aún infantil. Era rasgarle el cuerpo, el alma, con la virilidad de hombre. Nunca supo si su madre supo su martirio, el sentía que si, ella sabia; y simplemente callaba por miedo o porque ella creía que esos actos eran relativamente normales.

Cada año desde la muerte del padre era reunirse con la familia en el cementerio ver la lapida del papá, actuar como si le doliera, y si le dolía, no la muerte de su progenitor sino el hecho de no haber sido el quien lo matara, sino el cáncer. Una noche mientras Pedro estaba en el cuarto del anciano moribundo se le aproximo al oído y le dijo: –Que bueno que estés sufriendo papá, ojala sufrieras mil veces esto, no tendría jamás comparación con lo que me hiciste hijo de puta.- Dos días después moriría, luego el derrame cerebral de la madre, que no asistiría a el funeral y el entierro “Del Esposo y Padre Ejemplar” (El lema de la lapida), y los llantos de sus hermanas en el velorio y en el cementerio. Que certificaron lo que el había creído por años, nadie había compartido su victimización a manos de aquel padre


Saco fuerzas de flaqueza, tenía ganas. Se levanto de madrugada, mientras sostenía la manija de la puerta del dormitorio, era en estos momentos cuando odiaba más a su padre; el lo había convertido a su imagen y semejanza, del otro lado de la puerta un niño de diez años abrazaba fuerte su oso de peluche mientras rezaba para que no fuera su padre Pedro Lainez el que estuviera del otro lado de la puerta.

Comentarios

  • Pluma & MentePluma & Mente Pedro Abad s.XII
    editado agosto 2008
    oooooohh...
    magnifico..
    espectacular..

    una historia relatada muy bien...
    que mantenia el ritmo hasta terminar con un final notable
    que ramato la buena redaccion

    sabes...
    hace poco vi una obra teatral con una historia muy parecida..
    me gustaria saber el nombre y dartela para que la vieras..

    creo que es un tanto conocida.. tal vez la conoscas te inspiraste en ella ??


    hey! el titulo que le pusiste queda preciso una vez que lees el final
    me agrada bastante
  • mariaelenamariaelena Francisco de Quevedo s. XVII
    editado agosto 2008
    De acuerdo contigo Pluma que el titulo es perfecto...
    un historia que atrapa hasta el final, muy bien narrada..y con detalles perfectamente conjugados.


    un abrazo, y continuare leyendo tus textos,
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com