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Cuentos sintácticos

LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
editado octubre 2014 en Humorística
EL PUNTO Y APARTE

El “Punto y Aparte” nació enardecido.

Apenas abrió los ojos, se dio cuenta de lo absurdo de la agotada discusión en el más reciente párrafo.

Él era una figura sintáctica con mucho carácter, y no se prestó a mediocridades o a corrupciones literarias.

Pintó su raya e inició un nuevo párrafo. Refrescó el universo.

Comentarios

  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2014
    EL OBSTINADO PUNTO FINAL


    Existió una vez un punto final tan serio y obstinado, que logró finalizar el Cuento de Nunca Acabar.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2014
    EL VERDADERO PUNTO FINAL

    Existieron miles de millones de puntos gramaticales en el planeta Tierra. Cerraron en su devenir cantidades inconmensurables de frases, de párrafos, de capítulos, de textos, de libros enteros.

    Pero entre todos ellos sólo hubo uno que concluyó el último libro que se escribió.

    Esto ocurrió cuando la extinción del sol acabó con la vida en el planeta Tierra.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2014
    EL PUNTO FINAL QUE SE NEGÓ A SERLO

    Desde que fue concebido, fue un excelente discípulo de punto final. El Hada de la Literatura lo consideraba excelente, por lo que lo guardó para cerrar un cuento extraordinario.

    Y sí: el cuento reservado para nuestro punto final era estupendo…demasiado estupendo.

    A pesar de que esperó mucho tiempo para esta oportunidad, el punto final se negó a cerrar definitivamente aquella bella de historia de amor que terminaba con un simple y vivieron felices por siempre.

    Élno podía formar parte de aquel final tan injusto, porque la princesa y el príncipe de esa historia habían luchado mucho por su amor y merecían disfrutar de su bien lograda felicidad muchos más párrafos.

    El Hada de la Literatura, disgustada con nuestro punto final, buscó un remplazo que aprovechó inmediatamente la oportunidad que se le presentaba de concluir aquel hermoso cuento.

    El punto final de nuestra historia vivió el resto de sus días repudiado por el Hada de la Literatura y murió desempleado, pero muy orgulloso de no haber sido él quien había mermado la merecida felicidad de aquella sufrida pareja de adorables y enamorados príncipes.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2014
    EL PUNTO FINAL

    Era un punto particularmente engreído.

    Es cierto que en un cuento (del tamaño que sea) existen muchos puntos: los que finalizan los renglones; los que concluyen los párrafos; y los que cierran los capítulos.

    Pero existe un punto definitivamente importante, que es el que cierra de una vez por todas cualquier cuento o historia. Se le conoce como el Punto Final. Más allá de él, nada existe, y todo queda finiquitado para siempre.

    Por lo tanto, el punto de esta historia -que estaba plenamente consciente de su relevancia- era un punto particularmente engreído.

    Pero no era su único defecto.

    También era sádico: en los vaivenes que el intrigante autor generaba en el cuento, en el que a veces los buenos dominaban la situación y a veces los malos hacían de las suyas, el punto de esta historia especulaba planeando sobre los renglones y los párrafos, amenazando a unos y otros con acabar el cuento en cualquier momento, generando tensión, incertidumbre y angustia a los sufridos personajes.

    Pero también era corrupto: el villano de aquel cuento ofreció una buena cantidad de tinta fresca para que el Punto Final acabase la historia justo cuando la princesa buena era secuestrada por ese malvado.

    Los demás personajes nunca pudieron reaccionar ante aquello. El cuento quedó concluido a favor de los malos.

    El Punto Final demostró orgullosamente al mundo su consabida prepotencia.
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2014
    LOS PUNTOS SUSPENSIVOS

    Con cierto sadismo literario, los puntos suspensivos decidieron dejar al lector en ascuas.

    Mil opciones quedaron abiertas ante la indiferencia de esas criaturas aparentemente irrelevantes…
  • LegendarioLegendario Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2014
    LA MARAVILLOSA COMA

    Gracias a la maravillosa coma, aquel lector obsesivo pudo aspirar un poco de aire a mitad del párrafo, y así evitó morir de asfixia literaria.
  • Nae SirudNae Sirud Juan Boscán s.XVI
    editado octubre 2014
    Mis aplausos.

    A ve si en una de estas leemos alguna aventura del punto sobre la i

    :rolleyes:
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