LA IMPOSIBILIDAD DE LA LIBERTAD
Nacemos y llegamos a un mundo que no es nuestro, a manos de unos padres que no elegimos, una moral y una educación que no escogemos, una sociedad y una civilización que no hemos aprobado y nos vemos sometidos a una Ley y un Estado al que no hemos jurado obediencia ni reconocido potestad sobre nosotros. En esa precaria y cruel situación nos sitúan en el mundo apenas hemos abierto los ojos a la luz de nuestra vida, y antes de estrenarla ya nos han hecho esclavos. Y en condiciones paupérrimas de falta de libertad nos exigen tantas cosas que nunca llegaremos a poder cumplir...hemos nacido esclavos ¿Nos dejarán liberarnos al menos?
BAJO LA INTOXICACIÓN
Bajo la intoxicación de nuestro padres (que nos educan, o maleducan, según su criterio), la intoxicación de una moral social y religiosa, la intoxicación de un estado poblado de leyes y ahogado en burocracia, crecemos intentando cruzar una sucia selva despiadada que ha crecido a nuestro alrededor casi sin darnos cuenta. Y que no parece que nos quiera dejar escapar en busca de luz más clara (y limpia) y poder beber de aguas más puras y cristalinas. Las aguas de la Sabiduría verdadera y la Razón pero por encima de todo de la Libertad. Pero ¿Podremos disfrutar y hacer buen uso de una libertad a la que no estamos acostumbrados, es más, a la que apenas reconocemos porque creíamos que no existía? Casi se nos hace irreal la libertad, de tan pura y deslumbrante. De tan terrible que nos la han descrito nos inquieta y nos hace temblar. Y es que la verdadera y total libertad es para valientes y sabios, inteligentes y responsables, pues aún siendo legítima para todo ser humano un mal uso acabaría en desastre...Pero, y se multiplican las preguntas, ¿Acaso, si es libertad total y radical, no podemos hacer con ella lo que nos plazca? ¿Ahora va a tener límites esta libertad total y radical que tanto ansiábamos?
NOSTALGIA DE LA LIBERTAD
La libertad total y radical nos pertenece, es justa y legítimamente nuestra pero no podemos hacer uso de ella. No sabemos utilizarla. No nos han enseñado a utilizarla. Nacimos esclavos y esclavos son nuestros pensamientos y reflexiones. Todo nuestro Ser es esclavo, esclavo del mundo en que ha nacido y del que se ha nutrido con un conocimiento y razón esclavos. Y además en un mundo esclavo la libertad no tiene espacio ni lugar. Ahora ya sabemos que moriremos siendo esclavos. Que aunque la libertad total y radical está al alcance de nuestra mano, y hasta imaginamos acariciarla, nunca será nuestra. La frustración será tan brutal y atroz que el día de nuestra muerte solo sentiremos una cosa: una apasionada nostalgia de libertad, de no poder haber sido libres, de vivir atados y esclavos a un mundo que no era nuestro...de no poder haber vivido a nuestra manera.
CONCLUSIÓN
¿Qué nos queda pues? Pues jugar a ser esclavos con unas reglas tramposas. Y así intentar sobrevivir de la mejor manera posible, hundiéndonos en una fantasía ingenua de libertad, porque en el fondo sabemos que es una manera esclava...de vivir. Pero ¿hasta que punto podemos soportar vivir una farsa?
Comentarios
¡Gracias por compartir la buena lectura!
Vaya, por fin alguien ha leido y comentado mi ensayo filosófico!:D
Después de meses leyendo filosofía, devorándola, me dio por escribir esto, que sería el inicio de una larga lista de escritos sobre las verdades de la vida. Y la vida es algo deprimente...si somos realistas ¿no?:rolleyes: