Nos encontrábamos en el escenario de teatro. La noche asomaba y nosotros estábamos casi finalizando la práctica diaria. Éramos el Club del Teatro Artemisa, unos frikis bohemios que se reunían de 6 a 12 de la noche para actuar. Meternos en personajes de las obras de teatro barroco, alguna vez en las del moderno, y contemplar el mar eran nuestras aficiones colectivas. Acababa de empezar la Guerra de las Canarias. Ya no había guaguas que nos subiesen y algunos andábamos varios kilómetros a la asociación. Imagínate cómo debíamos terminar. Yo, aquel día tenía unas ganas de hacer el amor tremendas. Habría consumado hasta con la más fea del grupo. Tenía novia fuera del club pero empecé a tontear con Irene. Lo suyo me costó. ¡Vaya! Esta tía era fría, ruda y solitaria. Nos habíamos quedado los dos, éramos los que teníamos que cerrar. Pero algo nos despistó. Empezamos a jugar con las manos, pasamos a darnos besos y aparecimos despertando a las nueve de la mañana, abrazados, el uno junto al otro y desnudos. Me despertó una llamada de mi jefe. ¡Había "llegado" tres horas tarde al trabajo! Miré al mar y dudé. Le vine al jefe con las típicas excusas de que estaba enfermo de gripe.
Se despertó Irene:
- ¿Quién te llama?
- Nada, que intentan venderme un seguro de hogar.
No sé si se lo creyó o no. Lo que sí sé es que ese día me casé con ella.
Comentarios
Suina (canaria):rolleyes2:
Pizza? Que poco romántico xD Yo prefiero los helados para comérselos juntos entre discusión y discusión de pareja.
¿Eres canaria? Yo soy de la castilla profunda. No hay nada. Frío. Casas de ladrillo. Y viejas del visillo xDD
Vaya que te pase como a Esaú con las lentejas...